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Las cajas de compensación permiten que los trabajadores afiliados inscriban como beneficiarios a algunos miembros de su núcleo familiar para que accedan a servicios y beneficios.
Sin embargo, no todos pueden ser afiliados en las mismas condiciones, pues influyen factores como el parentesco, la edad y ciertas situaciones particulares.
¿A quiénes se puede afiliar como beneficiarios?
María Camila López, abogada de Derecho Laboral y Seguridad Social de Scola Abogados, explicó que dentro de los beneficiarios del afiliado pueden incluirse, en términos generales:
- El cónyuge o compañero permanente
- Hijos menores de 18 años o mayores de 18 años en ciertos casos
- Los padres del afiliado (cuando dependan económicamente de este y cumplan con los requisitos establecidos por la respectiva caja de compensación)
Hasta qué edad pueden estar afiliados
En el caso de los hijos, por lo general las cajas establecen que pueden estar afiliados como beneficiarios hasta los 18 años. A partir de los 12 años, además, debe acreditarse la escolaridad para efectos del subsidio familiar en dinero.
Sin embargo, los 18 años no siempre marcan el final del beneficio. La abogada de Derecho Laboral y Seguridad Social de Scola Abogados explicó que también pueden incluirse los hijos mayores de 18 años cuando se encuentren estudiando o en situación de discapacidad, siempre que se cumplan las condiciones y soportes exigidos en cada caso por la caja de compensación.
La normativa también prevé reglas especiales para personas en situación de discapacidad. La Ley 789 de 2002 señala que los hijos, los hermanos huérfanos de padres y los padres con invalidez o capacidad física disminuida que les impida trabajar pueden causar subsidio sin límite de edad, siempre que estén a cargo del trabajador y convivan con éste.
En el caso de los padres, la ley establece que pueden dar derecho al subsidio familiar en dinero cuando son mayores de 60 años, dependen económicamente del trabajador y no reciben salario, renta ni pensión.
Tenga en cuenta
Afiliar a un familiar como beneficiario en una caja de compensación no significa que ese familiar también tenga derecho a una cuota monetaria.
La diferencia está en que una cosa es el acceso a servicios y programas de la caja, y otra el derecho al subsidio familiar en dinero.
En el primer caso, el universo de beneficiarios puede ser más amplio. En el segundo, la ley es más estricta y reconoce bajo condiciones concretas a personas como hijos, hijastros, hermanos huérfanos de padres y, en algunos casos, padres dependientes. El cónyuge o compañero permanente, por ejemplo, puede ser beneficiario de servicios, pero eso no implica por sí solo que cause cuota monetaria.
Qué documentos suelen pedir
Aunque los requisitos pueden variar entre cajas de compensación, en estos trámites normalmente se solicitan documentos que permitan acreditar el vínculo con el afiliado y la condición del beneficiario.
Entre ellos pueden estar, por ejemplo, los registros civiles, certificados de estudio, soportes de discapacidad o documentos que demuestren dependencia económica, según el caso.
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