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Los intentos de estafas digitales se han convertido en el pan de cada día. Los atacantes han logrado diversificar sus canales, llegando a sus víctimas por medio de llamadas telefónicas, mensajes de texto, correos electrónicos y redes sociales.
Un reciente informe publicado por la firma Datacrédito Experian advierte que, para 2026, se espera un aumento en los intentos de estafas digitales.
La empresa explica que parte de esto se debe al creciente uso que le están dando las personas a las plataformas digitales para realizar actividades de su día a día, como trabajar, comprar y gestionar sus finanzas.
“Hoy, los ciberdelincuentes ya no dependen de engaños aislados o ataques oportunistas, sino que aprovechan tecnologías avanzadas para ejecutar esquemas más autónomos, persistentes y complejos, capaces de escalar rápidamente y pasar desapercibidos”, señala.
El informe se llama Future of Fraud Forecast 2026, un ejercicio anual que identifica las principales amenazas de fraude que impactarán a empresas y consumidores a nivel global durante el año.
En los próximos meses, vaticina el documento, veremos cómo los estafadores emplearán cada vez más la tecnología a su favor, mediante el uso de herramientas como la inteligencia artificial, la automatización y la interconexión digital
Según la Federal Trade Commission (FTC) tan solo en Estados Unidos, los consumidores llegaron a perder más de USD 12,5 millones producto de los fraudes. Las cifras que entrega el reporte de Datacrédito Experian muestran que cerca del 60 % de las empresas a nivel global aumentaron sus pérdidas producto de los fraudes, entre 2024 y 2025.
Parte del análisis que se hace es que esto es una señal clara de cómo la sofisticación del delito digital está presionando a los mercados más avanzados y anticipa los riesgos que enfrentarán otros países, incluido Colombia.
Estas son las amenazas digitales de las que habrá que cuidarse este año, según Datacrédito Experian:
1. Fraude entre sistemas automatizados
La interacción entre sistemas y agentes de inteligencia artificial que operan sin supervisión humana directa está abriendo nuevos espacios para el fraude. A medida que más procesos se automatizan, se vuelve más complejo identificar responsabilidades, intenciones y riesgos, creando un nuevo escenario de vulnerabilidad para las organizaciones.
2. Deepfakes y suplantación de identidad
El uso de inteligencia artificial para generar audios, imágenes y videos hiperrealistas permite a los estafadores hacerse pasar por personas reales, superar controles de verificación y acceder a sistemas sensibles. Esta amenaza ya dejó de ser excepcional y comienza a impactar de forma directa a usuarios y empresas en Colombia.
3. Dispositivos inteligentes como nuevos puntos de ataque
La expansión de hogares y entornos conectados, como asistentes de voz, cámaras, cerraduras inteligentes y otros dispositivos, amplía la superficie de ataque. Estos equipos pueden ser explotados para recolectar datos, monitorear actividades o facilitar accesos no autorizados.
4. Clonación de sitios web y robo de credenciales
La clonación de páginas legítimas de comercios, entidades y servicios digitales sigue siendo una de las formas más efectivas de fraude. Estas plataformas falsas reaparecen rápidamente incluso después de ser eliminadas, alimentando el robo de credenciales, la suplantación de identidad y el fraude digital.
5. Bots emocionales y estafas a gran escala
Los bots impulsados por inteligencia artificial ya son capaces de sostener conversaciones creíbles, generar confianza y manipular emocionalmente a las personas. Estas herramientas están siendo utilizadas en estafas románticas o engaños de urgencia, permitiendo que el fraude escale de forma masiva y cause impactos económicos y emocionales más profundos.
“En Colombia, este fenómeno genera una alta preocupación, pues de acuerdo con nuestros estudios, más del 97 % de los colombianos percibe que el fraude ocurre con frecuencia, y más de un tercio ha sido víctima directa en el último año. Esto eleva la presión sobre las empresas, que hoy deben demostrar que pueden proteger la información, anticiparse a los riesgos y responder con rapidez. La diferencia ya no está solo en detectar el fraude, sino en identificar señales tempranas antes de que el daño ocurra”, concluyó Victor Nieto, Jefe de Gestión Productos DA Experian
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