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El crédito en Colombia creció 3,5 % en el primer trimestre de 2026 frente al mismo periodo del año anterior, y la cartera total llegó a COP 768,1 billones, según un análisis de la Dirección de Investigaciones Económicas de Bancolombia. Pero detrás del dato hay una señal que vale la pena leer con cuidado: los colombianos están gastando más que antes, pero no necesariamente endeudándose para ello.
Desde 2019, el gasto de los hogares colombianos creció 28 % en términos reales, es decir, descontando el efecto de la inflación. Sin embargo, la cartera de créditos de consumo es hoy 3 % menor en esos mismos términos. El informe de Bancolombia apunta a que los hogares han financiado ese mayor gasto principalmente con sus ingresos corrientes y, en el camino, han ido reduciendo su tasa de ahorro.
¿En qué sí se está endeudando la gente?
El crédito de consumo creció 3,5 % real anual al cierre del primer trimestre y alcanzó un saldo de COP 219,6 billones. Las tarjetas de crédito subieron 5,9 %, los créditos de libre inversión 4,6 % y los de vehículos 3,9 %. Sin embargo, Bancolombia advierte que buena parte de esos resultados responde a un efecto de comparación: en marzo de 2025 el crédito de consumo estaba en niveles bajos, lo que hace que el crecimiento actual luzca más robusto de lo que es.
La cartera de vivienda fue la más dinámica del sistema, con un crecimiento de 6,2 % real anual. El segmento VIS (vivienda de interés social) lideró con 13,6 %, mientras el No VIS creció a un ritmo más moderado de 4,2 %. El microcrédito también sorprendió: creció 11,2 % y alcanzó un saldo récord de COP 24,1 billones, impulsado por programas de inclusión financiera y esquemas públicos de garantía.
Por otro lado, el crédito comercial creció 2,3 % real anual, pero el dato esconde una brecha importante. Las grandes empresas corporativas crecieron 6,4 %, mientras el resto del tejido productivo va en sentido contrario: las pymes cayeron 5,4 %, las microempresas 8,1 % y el crédito empresarial 0,6 %.
El crédito para construcción cayó 6,9 % real anual, en medio de las dificultades que persisten en la actividad edificadora del país.
Para Bancolombia, esa brecha refleja la debilidad de la inversión privada en un entorno de tasas altas, incertidumbre económica y regulatoria, y un aumento del salario mínimo que presiona los costos del sector productivo.
Menos colombianos están incumpliendo sus créditos
En un contexto de tasas altas, Bancolombia destaca que la mora (el porcentaje de créditos que los deudores no están pagando) bajó.
El saldo vencido total cayó 15,3 % en términos reales y se ubicó en COP 29,2 billones, el nivel más bajo desde 2017 descontando la inflación. Además, el índice de cartera vencida llegó en Colombia a 3,81 %, el mejor dato desde diciembre de 2023, según datos de la Superintendencia Financiera analizados por Bancolombia.
El segmento de consumo lideró esa mejora: lleva 23 meses consecutivos de caídas en la mora, incluso a ritmos de doble dígito. Los créditos de libre inversión redujeron su cartera vencida 27 % real anual, los de vehículos 23 % y las libranzas 9 %. Para Bancolombia, ese ajuste refleja “un proceso de saneamiento profundo tras los excesos de años previos”.
Qué espera Bancolombia para 2026
Bancolombia proyecta que el crédito cerrará 2026 con un crecimiento de apenas 1,1 % real, muy por debajo del 3,5 % registrado entre enero y marzo.
Detrás de esa desaceleración están las tasas de interés elevadas, que ya se reflejan en una caída de los desembolsos con corte a abril, y unas condiciones de otorgamiento más restrictivas por parte de los bancos. En la práctica, los establecimientos de crédito están siendo más selectivos a la hora de prestar.
El banco advierte que el desempeño futuro dependerá de la capacidad de hogares y empresas para adaptarse a condiciones financieras más exigentes y a posibles choques macroeconómicos.
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