Solo 1 de cada 4 proyectos en el país informan los precios de los inmuebles en pesos colombianos y no en salarios mínimos, según el Ministerio de Vivienda. Imagen de referencia.
Foto: Mauricio Alvarado Lozada
Subió el salario mínimo para 2026, con una intención que es fácil de defender: mejorar el ingreso de millones de trabajadores en Colombia, muchos de ellos en actividades de la construcción. El punto es que, hablando de la vivienda social, esa buena noticia se cruza con un esquema que toma el salario mínimo como brújula. Ahí aparece el problema.
La Vivienda de Interés Social (VIS) y la Vivienda de Interés Prioritario (VIP) están amarradas al salario mínimo, de modo que el histórico aumento de 23 % decretado por el Gobierno va más allá de...

Por Daniel Felipe Rodríguez Rincón
Comunicador Social y Periodista. Desde 2017, se ha desempeñado en diferentes medios de comunicación colombianos.@DanfeRodriguezdrodriguez@elespectador.com
Conoce más