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Franceses ricos, a tributar más

El gobierno decidió no cobijar a los hogares, pues eso habría afectado a un mayor número de ciudadanos.

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Hugh Carnegy (París)/ Financial Times
29 de diciembre de 2013 - 08:00 p. m.
El presidente  François Hollande había anunciado la medida durante su campaña presidencial.  /AFP
El presidente François Hollande había anunciado la medida durante su campaña presidencial. /AFP
Foto: EFE - ETIENNE LAURENT
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El controversial impuesto de 75% sobre quienes tienen altos ingresos, del presidente de Francia, François Hollande, finalmente ha recibido aprobación por parte del consejo constitucional, lo cual libra el camino para su imposición sobre los salarios de más de 1 millón de euros que sean pagados en 2013 y en 2014.

El consejo había tumbado el impuesto hace un año, en un golpe para Hollande, que lo había hecho una de sus propuestas principales en su exitosa elección de 2012, contra el expresidente Nicolás Sarkozy.

Ha recibido la aprobación a pesar de las fuertes protestas por parte de los líderes empresariales y de otros, que consideran que el impuesto simboliza un régimen tributario excesivamente alto, y que estaba motivando que muchas personas ricas y exitosas vivieran en el exilio. Esto se debió en gran parte a la reformulación del impuesto por parte del gobierno socialista, al determinar que sería pagado por compañías u organizaciones que ganaran más de 1 millón de euros.

Esto logró superar la objeción del consejo constitucional, según la cual era inconstitucional que tributaran individuos en lugar de hogares, como es la norma para la ley tributaria de Francia.

El gobierno optó por no cobijar a los hogares, pues eso habría aumentado considerablemente la cantidad de gente afectada por el impuesto.

En un fallo que fue publicado ayer, el consejo dijo que el impuesto reformulado “es conforme a la constitución”. En su forma modificada, los empleadores tendrán que pagar un impuesto de 50% sobre los salarios que paguen por encima del 1 millón de euros.

Otros impuestos y cobros sociales harán que la tasa efectiva aumente a 75%. El impuesto, que sólo puede llegar hasta el 5% de los ingresos de la compañía, aplicará para los ingresos que se paguen este año y en el 2014, antes de vencer en 2015.

En la práctica, el impuesto implica sobre todo un gesto político cuya intención es enfatizar la contribución adicional que hacen los ricos para sobrellevar la crisis financiera posterior a 2008.

Reunirá tan sólo unos cuantos cientos de millones de euros, incluyendo una significativa proporción por parte de los clubes de fútbol, que pagan altos salarios a sus jugadores. Hollande ha dicho que la intención también era fomentar que las compañías redujeran los excesivos pagos a corporativos.

 

Por Hugh Carnegy (París)/ Financial Times

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