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El pasado marzo, 170 países, incluyendo Colombia, firmaron un acuerdo en el que se comprometieron a adoptar medidas para disminuir el consumo de plásticos de un solo uso de aquí a 2030. Aunque el compromiso resultó ser algo vago, es una clara señal de que el mundo demanda industrias libres de este material.
El plástico es justamente el componente por el que hoy se reconoce a Industrias Estra, sin embargo, para Juan Fernando Gómez, presidente la compañía antioqueña, es claro que su producto está lejos de contribuir con la crisis ambiental.
A diferencia de los objetos de plásticos de un uso conocidos como "desechables", la empresa produce, entre otras cosas, canastas, contenedores, baldes con escurridor, cajas organizadoras, termos y las famosas “cocas”, con las que, aseguran, tienen una participación del 15 % del mercado nacional. “Nosotros trabajamos con plástico que entra en la economía circular. El 54 % la materia prima consumida en nuestras plantas es reciclada”, asegura Gómez.
De acuerdo con el directivo, la firma recibe tapas de botellas pet y cajas deterioradas para hacer nuevas. Y esta vez se sumará a su proceso de renovación una línea de nuevos productos pensados para hacer una buena disposición de los residuos, las canecas Ecobins.
Las canecas fueron pensadas para tener un aspecto más estético y personalizado que las tradicionales, además de contribuir a la buena disposición de los residuos, como ya lo vienen haciendo compañías similares. Estra lanzó al mercado tres tamaños con colores y tapas diferentes.
“No queremos vender más productos, sino soluciones prácticas. Todos los días salen residuos y la gente es indisciplinada a la hora de tirarlos. Esperamos ayudar para que no contaminemos tanto el planeta”, indicó Gómez.
La compañía realizó inversiones por $7.500 millones para desarrollar este y otros productos, como Estraeco, una plataforma digital que enseña a reciclar, y Wap, un organizador digital para que el usuario tenga a la mano la ubicación de los objetos que guarda en sus cajas a través de un QR. Además, planean revivir Estra-landia, un juego de construcción para niños que solían vender décadas atrás.
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Según Gómez, esta inversión fue posible gracias a que las ventas durante un segundo semestre de 2018 fueron estables, ascendiendo a $69.000 millones. La compañía tuvo un aumento del 3,5 % en sus utilidades y un Ebitda del 6 %. “Aunque no crecimos mucho en ventas logramos hacer que los indicadores se movieran bien”, aseguró el empresario.
La compañía, de 66 años, tiene presencia en retailers de todo el país y cuenta con tiendas propias en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga. Esta nueva línea hace parte de su proyecto de renovación con el que planean mantenerse vigentes por mucho más tiempo.