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En la reunión de la Cumbre Presidencial del Mercosur llevada a cabo en Montevideo, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ante el reclamo que hiciera el vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, por el bloqueo comercial que está padeciendo ese país, reiteró que su país puede comprarle “a quien quiera”.
Es cierto que en el mundo actual existe libertad para comprar bienes y servicios. Pero todo esto se enmarca dentro de unas reglas de juego que las naciones, incluyendo Venezuela, han elaborado y suscrito en el marco multilateral del comercio, e incorporado a sus respectivas legislaciones internas.
Los compromisos adquiridos en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC) son de tal fuerza que los países en muchos casos han tenido que modificar sus normas internas para cumplir su mandato y, en todos los casos, supeditar su legislación nacional a los compromisos multilaterales. Proceder en contrario, desconociendo los compromisos adquiridos, no sólo habilita a los demás países socios a reclamar cumplimiento del infractor sino que genera preocupación en los demás miembros de sufrir en el futuro tratamientos discriminatorios similares.
Los países miembros de la OMC tienen como compromisos principales: primero, la no discriminación en la aplicación de medidas comerciales; segundo, la protección del mercado interno exclusivamente a través de los derechos de aduana; y tercero, la eliminación total de otras medidas no arancelarias que puedan dificultar e inclusive impedir el comercio.
Sólo existen excepciones a estos principios en el caso de protección de bienes legítimos como la vida y salud humana y de los animales, la preservación de los vegetales y la conservación del medio ambiente. En materia cambiaria, sólo se prevé que un país podrá dejar de pagar sus importaciones cuando haya una crisis de balanza de pagos.
Colombia y Venezuela, como miembros de la OMC, han adquirido las obligaciones mencionadas. A la luz de las explicaciones anteriores vale la pena analizar la situación del comercio binacional y la afirmación del presidente Chávez arriba señalada.
Desde finales de julio el presidente venezolano ha afirmado su propósito de reducir el comercio a cero con Colombia, declaración que contraviene el primer principio de no discriminación en el trato comercial. Para lograr ese objetivo ha adoptado todo tipo de restricciones a las importaciones colombianas, que van desde la restricción cuantitativa y posterior suspensión de importaciones del sector automotor y la no renovación de permisos técnicos, hasta la suspensión de las inspecciones y de la emisión de certificados fito-zoosanitarios de productos vegetales y animales y subproductos provenientes del territorio colombiano, requisitos estos últimos que constituyen presupuesto indispensable para el ingreso a ese país.
Como puede apreciarse, las medidas discriminatorias adoptadas eliminan el comercio del sector agrícola, agroindustrial y automotor, y pueden extenderse al universo arancelario a través de las restricciones cambiarias mediante el no pago de las importaciones, como ha venido sucediendo.
El gobierno de Venezuela puede escoger libremente sus proveedores, pero no obligar a sus importadores a adquirir bienes en determinados mercados, restringiendo o cerrando otros como viene ocurriendo con Colombia.
Tampoco puede introducir distorsiones en la competencia, subsidiando compras provenientes de determinados países en detrimento de otros y generando una competencia desleal. Menos aún le es dable utilizar instrumentos cambiarios para pagarles a unos países proveedores y a otros no.
Todas estas actuaciones están prohibidas por la normativa multilateral que suscribió Venezuela. De tal suerte que ese país sí es libre de comprar a quien quiera siempre y cuando brinde a todos los proveedores las mismas oportunidades y garantías para competir. El desconocimiento flagrante de la normativa multilateral haría pensar que Venezuela pretende denunciar su adhesión al GATT, como lo ha venido haciendo con otros acuerdos.
* Presidenta de la Cámara Colombo Venezolana.Ex viceministra de Comercio Exterior