19 Sep 2015 - 3:42 a. m.

Janet Yellen, amiga de los mercados emergentes

Las autoridades de América Latina pueden gozar de un respiro tras la devaluación de sus monedas. Europa sigue esperando el aumento de las tasas.

Redacción Economía

Luego de que la Reserva Federal de Estados Unidos mantuviera el jueves su tasa en un nivel cercano a cero, las autoridades desde Asia hasta América Latina pueden gozar de un respiro después de que sus monedas declinaran 19% en el último año, con lo cual evitarán la salida de capitales de sus economías. Sus pares de Europa y Japón no tienen tanta suerte: siguen esperando un aumento de las tasas estadounidenses que reduzca la presión de una flexibilización en el plano local.

Yellen aceptó las sugerencias del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional de evitar una desestabilización de los mercados globales con el primer aumento de tasas de la Fed en casi una década. La volatilidad creció en agosto en los mercados cambiario, bursátil y de bonos ante el temor a que una desaceleración del crecimiento en China pudiera afectar la economía global, lo cual pesó en la política monetaria de Estados Unidos. Los funcionarios observan los acontecimientos en China y los mercados emergentes, dijo Yellen el jueves.

“El Banco Mundial instaba a la Fed a no subir las tasas, y muchos países de mercados emergentes del G-20 pedían que no elevara las tasas”, dijo Greg Anderson, jefe global de estrategia cambiaria del Banco de Montreal. “En el caso del Banco Central Europeo y el Banco de Japón, sus monedas se fortalecen cuando hay volatilidad, y quieren monedas débiles. Para ellos, la mejor forma de tener monedas débiles es que la Fed aumente”.

Problemas emergentes

La turbulencia derivada de todo aumento de los costos crediticios estadounidenses podría derivar en una “considerable caída” del ingreso de capitales a los países en vías de desarrollo y crearía desafíos formidables a las autoridades, advirtió el Banco Mundial esta semana.

La Fed parece haberlo tenido en cuenta, dado que Yellen advirtió que el dinero ya ha salido de esos países y dijo que los funcionarios observan los riesgos derivados de China y otros mercados emergentes para detectar indicios de que puedan afectar a Estados Unidos. Las palabras “China” o “chino” se mencionan 11 veces en el Libro Beige de la Fed que se dio a conocer este mes, y los distritos de Boston, San Francisco y Dallas señalaron que la desaceleración del país asiático debilita la demanda de productos químicos y tecnológicos, entre otros.

Una medición de monedas de mercados emergentes subió el viernes 0,2% en las operaciones europeas. La medición extendió su aumento más prolongado desde abril de 2014, luego de tocar este mes el punto más bajo en más de una década.

“La Fed ha dado a los banqueros centrales de los mercados emergentes un respiro muy necesitado”, dijo el jueves Jonathan Lewis, un ejecutivo de Samson Capital Advisors, que tiene sede en Nueva York. La firma gestiona US$7.400 millones.

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