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Las camisetas verdes, blancas y color tierra, que está exhibiendo Enka de Colombia en Colombiatex de las Américas 2011 (Plaza Mayor, Medellín) fueron elaboradas con fibras ecológicas, y éstas, a su vez, fueron fabricadas con botellas de plástico. Cada camiseta —explica Álvaro Hincapié, presidente de la compañía— necesitó tres botellas plásticas de 30 gramos. Son prendas biotecnológicas más suaves, más resistentes y más absorbentes que las que podrían resultar de un proceso convencional. Pero más allá de los beneficios físicos, dice Hincapié, están aportando al cuidado del medio ambiente.
“La naturaleza hecha tecnología” es precisamente el tema central de la edición número 23 de Colombiatex, una feria especializada en textiles, insumos para la confección, calzado y marroquinería. Y dentro de esta temática la biotecnología es la que reina. Su definición: “Aplicación tecnológica de sistemas biológicos y organismos vivos para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos”. Aquí se pueden utilizar enzimas para acelerar las reacciones químicas en el área de acabado de los textiles, procesos biológicos para evitar contaminantes, aplicación de pruebas de ADN para comprobar la autenticidad de algunas fibras, en especial las que poseen pelos de animales.
El invitado internacional de esta edición, el español Luis Posada, experto en biotecnología, lo explica así: “A través de aplicaciones enzimáticas y de otros procesos que favorecen el medio ambiente se logra la fabricación de los mismos insumos. Evitamos catalizadores contaminantes, rebajamos temperaturas de reacciones químicas y mejoramos el medio ambiente”. Destaca, además, que las prendas fabricadas en estos procesos tienen “un brillo natural, una superficie lisa, flexibilidad y mayor absorción de agua”.
En la exhibición de la compañía Tesco se pueden ver, por ejemplo, fibras de bambú procesadas naturalmente, “sin la utilización de insecticidas en sus procesos y sin contaminantes”, asegura Liliana Tobón, de la línea de Nuevos Productos. En su vitrina hay telas de bambú y algodón orgánico. Y otras naturales a base de fibra de maíz, de la proteína de la leche y soya. Telas que pueden ser utilizadas en ropa interior y exterior.
“Son muy suaves, frescas, antialérgicas, no producen olores y son muy absorbentes”, dice Tobón y advierte que la de bambú llegará a partir de abril a Colombia. Son todas telas importadas.
Este jueves finaliza esta feria, que tiene expectativas de negocios por US$112 millones y que cuenta con la presencia de 10.200 compradores nacionales y 1.533 nacionales.