Un mayor ingreso ayuda a reducir la pobreza

La clase media superó a los pobres: DNP

En 2014, por primera vez el número de personas en clase media superó al de personas en situación de pobreza. Entre 2009 y 2016 entraron a la clase media 4’351.984 colombianos, explica el director del Departamento Nacional de Planeación, Luis Fernando Mejía.

Luis Fernando Mejía, director del Departamento Nacional de Planeación.DNP

Colombia se prepara para ser un país con menos pobreza, menos desigualdad, mayor crecimiento y más educado, al año 2030. Esto se logrará si se cumplen los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), revelados por el presidente Juan Manuel Santos. El director de Planeación Nacional, Luis Fernando Mejía considera que, a pesar de la desaceleración, el país muestra una reducción sostenida de la pobreza y un crecimiento de la formalización laboral. Hoy, Colombia cuenta con una clase media más fortalecida. Los colombianos que abandonaron la pobreza pasaron de 32,6 % a 39 % y el crecimiento de la clase media consolidada pasó de 16,3 % en 2002 a 30,6 % en 2016, explicó Mejía en diálogo con El Espectador.

¿Qué plantea el documento sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

Fija cuál es la meta trazadora. Uno de esos objetivos es la reducción de la pobreza hacia el año 2030. Escogimos el índice de pobreza multidimensional porque es una medición mucho más estructural; no considera solo los ingresos, sino las condiciones de vivienda, acceso al mercado laboral, de educación, de salud, que es mucho más estructural. En 2010 estábamos en 30,4 %; a 2018, la meta del plan está en 17,8 %. Es decir, 5,1 millones han salido de la pobreza multidimensional (IPM) y para 2030 lo que se busca es que esté en 8,4 %.

¿Cómo está Colombia en la medición de la pobreza multidimensional?

Estamos muy bien. Los avances que se han observado en pobreza monetaria, pobreza monetaria extrema y en IPM en el país, han sido sustanciales. Colombia ha sido el país de la región que más ha reducido la pobreza monetaria en los últimos siete años. Frente a las cifras de pobreza, que estaban en niveles promedios de 27-30 % en las últimas décadas, el país ha visto, a pesar de la desaceleración, una reducción sostenida de la pobreza. Esas reducciones son el principal logro social que ha obtenido este gobierno a lo largo de los últimos siete años.

¿Cómo se manifiesta esta reducción de la pobreza en la población?

Una consecuencia natural es la generación de empleo. Colombia siempre tuvo, a lo largo de la década de los 2000, una tasa de desempleo de dos dígitos. Llevamos cinco años consecutivos con tasas de desempleo de un dígito, aunque sigue siendo muy alto frente al promedio regional. Pero hay una dinámica de generación de empleo importante especialmente trabajo formal, que se traduce en aumentos en los ingresos de los hogares, que es lo que reduce la pobreza. En 2014 la clase media superó al número de pobres y la clase alta también ha crecido.

¿Y eso cuánto hace que no sucedía?

Nunca. Es la primera vez que la clase media es más grande que la pobreza.

¿La clase media colombiana se ha fortalecido?

Así es. La clase media se ha venido fortaleciendo de manera sustancial desde 2010 y eso ha seguido siendo la dinámica del país.

¿Una familia cómo percibe que su situación económica ha mejorado?

En el crecimiento de los ingresos. Cuando se hace el cálculo de cómo han crecido los ingresos de las familias por los quintiles (distribución del ingreso de una población humana). Lo que ha pasado es que en los últimos siete años, especialmente en las personas más vulnerables, más pobres, es donde ha aumentado en mayor proporción el ingreso y eso se traduce en la reducción de la desigualdad.

¿Qué papel juegan los subsidios en la desigualdad?

Hemos logrado mejorar la focalización de algunos de los subsidios. Si podemos mejorar esa eficiencia, el impacto en reducción de la desigualdad va a ser mucho más importante.

¿Cuál es el subsidio más regresivo?

El de pensiones. El 73 % del gasto en subsidios de pensiones se está yendo al 40 % más rico. Pero otros temas importantes, como el subsidio a servicios públicos, en donde hay un componente muy grande de subsidios ya no del 40 % más rico, porque se focaliza a través del estrato y este no es un buen mecanismo para orientar el gasto.

¿Es bueno que el estrato tres tenga subsidios?

Lo que plantea el proyecto de ley es cruzar estrato con Sisbén. El problema no es el estrato per se, sino la persona que está viviendo ahí, si es una persona vulnerable o no.

¿Es bueno acabar los estratos?

Eso puede generar mucho traumatismo y lo que planteamos (en el proyecto) es una mezcla de estrato con Sisbén.

El país sigue teniendo una muy marcada desigualdad. ¿Es cierto?

La pobreza viene atada a generación de empleo y lo que hemos detectado es que la creación de trabajo y de ingresos adicionales ha estado focalizada en las personas más vulnerables, lo que se traduce en una reducción de la desigualdad. Entonces, en desigualdad Gini (mide los ingresos entre los ciudadanos de un territorio) estábamos en 2009 en 0.557 y desde allí no ha pasado un solo año en que el país, en lo corrido en esta década, no haya reducido el índice de desigualdad.

¿Hoy cómo estamos?

Estamos dentro de la meta a 2018, que es la del Plan Nacional de Desarrollo, es decir, un indicador de 0.52. Hoy estamos en 0.517; cumplimos la meta del Plan con dos años de anticipación.

¿Cuál es la meta a 2030?

Es 0.48. Es una meta ambiciosa. (Gini está entre 0 y 1. El 0 es cercano a igualdad perfecta). Un coeficiente de Gini razonable tiene que estar por debajo de 0.50. Los países que están por arriba de 0.50 tienen alta desigualdad, como Colombia.

¿Qué comprende el objetivo trabajo decente y crecimiento económico?

Ahí es más interesante y ambicioso pensar en generación de empleo formal, de calidad; por eso lo de trabajo decente. En los últimos años, probablemente como nunca en la historia, se generó empleo, por eso ahora tenemos cinco años consecutivos de tasas de desempleo en un dígito a pesar de la desaceleración económica. La tasa de formalidad laboral era de 46,7 % en 2009, y en 2018 esperamos tener 52%; hoy estamos en 51,6%. Ese es uno de los más grandes logros económicos de este gobierno; es que por primera vez el número de empleados formales supera a los informales. Con la reforma tributaria de 2012, que en la práctica fue una reforma laboral, se redujeron los costos de contratación de mano de obra formal 13,5 % y eso generó una dinámica sostenida de empleo formal. La meta va a ser una formalidad laboral del 60 % en 2030. Un empleo es formal cuando tiene estos tres elementos: cotizaciones a pensiones, a salud y los riesgos laborales.

Menciona usted el tema de pensiones, ¿el país requiere con urgencia una reforma pensional?

Hay un problema muy grande de cobertura pensional, que es muy baja, del 25% del universo de las personas elegibles. Mi visión es que hay que acabar con las asimetrías entre el régimen privado y el público, que tiene cosas perversas como por ejemplo que las personas que no logran su pensión se les devuelven sus aportes actualizados por inflación y no por inflación más intereses.

Otro de los objetivos tiene que ver con agua y energía, ¿qué se propone?

Lo que se plantea es cobertura plena de acceso a acueducto, alcantarillado y a energía eléctrica. Estamos en 93 % en agua y en 97 % en energía.

¿Sobre educación?

Lo que nos estamos planteando es una meta ambiciosa en el aumento de la cobertura de educación superior. Cuando entramos al gobierno estábamos en 35 %, a 2018 esperamos cerrar en 57 %. La meta al año 2030 es conseguir 80 % de cobertura.

¿A dónde queremos llegar en materia de industria e infraestructura?

En infraestructura se destacan los $78 billones que se han invertido en 4G, infraestructura aeroportuaria, férrea y el despliegue de fibra óptica para conectar a los 1.101 municipios.

¿En igualdad de género qué se persigue?

Cerrar la brecha de remuneración salarial que existe entre hombres y mujeres, sobre todo en el sector privado. Lo que se plantea es elevar el porcentaje de mujeres en cargos directivos del Estado: en 2009 ese indicador estaba en 37,6 %, ahora en 44,5 %; la idea es que a 2030 estemos en 50 %, mitad hombres y mitad mujeres en cargos directivos.

¿Qué es acción por el clima?

Se llaman Objetivos de Desarrollo Sostenible porque no solo es un cierre de brechas económicas, sociales, de reducción de la pobreza, el hambre, mortalidad infantil, sino que es la visión integral de cómo usted se puede desarrollar de una manera compatible con sus recursos naturales. Ahí el país ha tenido un liderazgo importante en varias dimensiones.

Otros dos objetivos tienen que ver con la protección de áreas marinas y las otras en general. La idea es tener este año más de 30 millones de hectáreas protegidas. Estamos en 29 y la meta era 27 millones. El tema de páramos indica que se han delimitado 30 y vamos a llegar a 37.

¿Los objetivos de desarrollo como se insertan en el posconflicto y paz?

La tasa de homicidio en 2000 era de 35,2 % y para este año esperamos llegar a 23 %. La tasa más baja en 40 años ocurrió el año pasado que fue de 24,7 % y para 2030 se espera 16,4 %. La agenda de paz está atada con la de ODS de hecho, el documento central articuló los objetivos del plan macro con los del ODS.

¿De dónde van a salir los recursos para desarrollar estos objetivos?

Todo tiene que ir articulado con el presupuesto del Marco Fiscal de Mediano Plazo y con el Presupuesto donde se plantea que son inversiones para el conflicto de $105 billones para los 15 años. Lo que esto nos ayuda, más que requerir más recursos, es a priorizar los esfuerzos. Por eso la importancia que el documento tenga las metas a nivel territorial. Las grandes brechas se encuentran en los municipios más afectados por el conflicto armado y en los antiguos territorios nacionales. Esto es política pública, metas de largo plazo y seguimiento. Esto va más allá del debate político.