Podría volver el dólar “blue”
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La contradictoria solución de Argentina

Pese a que el presidente Mauricio Macri dice ser defensor del libre comercio, la devaluación de más del 25 % del peso argentino lo forzó a restringir el mercado cambiario para mantener los dólares en su economía. ¿Funcionará?

Los argentinos solo podrán comprar US$10.000 al mes. / Getty Images

Desde que llegó al poder, el 10 de diciembre de 2015, el presidente argentino Mauricio Macri se ha mostrado como un defensor del libre mercado. Sin embargo, la devaluación de más del 25 % que ha tenido el peso argentino lo obligó a imponer este domingo una restricción cambiaria para tratar de mantener la mayor cantidad de dólares posibles en la economía argentina. El anuncio se produjo después de que el jueves y viernes se evaporaran cerca de US$3.000 millones de reservas.

Por esto, desde septiembre, los exportadores estarán obligados a entrar y liquidar (vender) sus divisas en el mercado local. Además, las personas podrán comprar y hacer transferencias al exterior hasta por US$10.000 mensuales, y para más de este monto se requiere la autorización del Banco Central argentino.

Son restricciones que se parecen a las que había durante los gobiernos kirchneristas (pero entonces el límite era de US$2.000), políticas de las que Macri siempre ha estado en contra. De hecho, varios medios argentinos llaman a estas medidas el “cepo de Macri”. Pero no hay lugar para egos: la situación de la economía argentina es tan grave que se requiere tomar medidas para mitigar los efectos de la fuerte devaluación. ¿Qué paso?

De la recuperación a una nueva crisis

La gestión de Macri se enfocó en gran parte en recuperar la confianza de los inversionistas, un objetivo en el que tuvo un relativo éxito cuando a mediados de 2018 logró un crédito por más de US$50.000 millones por parte del Fondo Monetario Internacional, el más grande que este organismo ha dado en su historia. Gracias a este paso, Argentina volvió a los mercados internacionales, y hasta mayo las proyecciones de crecimiento, si bien seguían siendo negativas, mostraban una mejora: hace tres meses la OCDE redujo en una décima la caída del PIB en 2019 y estimaba que esta nación saldría de la recesión en 2020. Sin embargo, el pesimismo volvió en agosto.

En este mes, Argentina, además de sufrir los efectos de la incertidumbre generada por la intensificación de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, se vio afectada fuertemente por la sorpresiva derrota de Macri en las elecciones primarias del 11 de agosto, comicios que terminaron con una amplia victoria de Alberto Fernández, el candidato de izquierda y cuota de Cristina Fernández de Kirchner. Los efectos combinados provocaron que el peso argentino perdiera el 25 % de su valor frente al dólar durante agosto, para más de 36 % en 2019.

¿Funcionarán las restricciones?

Para Enrique Gilles, profesor de economía de la Universidad EAN, “las restricciones anunciadas por el gobierno argentino podrían funcionar solo a corto plazo. Además, si muchas personas compran de a US$10.000, existe el riesgo de que se queden sin reservas. Por esto, se debe acompañar esa medida con otras políticas relacionadas con sanear la situación fiscal. De esta manera, la política monetaria tendrá credibilidad”.

En un país como Argentina, que tiene una inflación que supera el 50 % y donde prima la incertidumbre, la tentación del dólar es muy alta entre los ahorradores, pues al convertir sus recursos podrán mantener el valor del capital que han logrado acumular. De hecho, podría aumentar, dado que sigue la presión al alza en el dólar. Por esto no es descabellado contemplar el riesgo del que advierte Gilles.

Los analistas internacionales tampoco se muestran optimistas frente a las restricciones. Mitul Kotecha, un estratega sénior de TD Securities en Singapur consultado por Bloomberg, explica que “los anuncios de Macri reflejan la presión masiva que hemos visto en la moneda, especialmente desde principios de agosto. Por ahora ayudará, pero hay algunas preocupaciones inherentes que condujeron a la debilidad de la moneda que no desaparecerán muy rápidamente. La preocupación del mercado gira en torno a la reestructuración de la deuda, los problemas políticos, entre otros”.

Este lunes fue festivo en Estados Unidos, por lo que no se pudo apreciar con claridad el efecto de las restricciones cambiarias. Sin embargo, sí hubo datos visibles: en el Banco de la Nación, la cotización comenzó la jornada a $62 y luego cayó a $57, una reducción de más del 6 %. En el segmento mayorista también se presentaron reducciones, bajando hasta los $56. Asimismo sobresale que medios como Infobae reportaron filas en algunos bancos, como en la casa central del Banco de la Nación.

El dólar “blue”

Las restricciones cambiarias y la creciente demanda de dólares por parte de los ciudadanos que quieren proteger sus ahorros podrían revivir el dólar blue: el mercado cambiario informal que se presentaba con fuerza hasta el 17 de mayo de 2015, día en el que Macri puso fin al cepo del dólar que rigió desde 2011 (el cepo Kirchner). Era tan importante que algunos medios como La Nación de Argentina reportaban todos los días tanto el dólar de los bancos como el dólar blue.

“En Buenos Aires se iba a la calle Florida y se encontraban varios arbolitos. Así se les llamaba a quienes vendían el dólar blue. Negociábamos con varios arbolitos hasta conseguir el que nos servía, y luego él nos llevaba hasta uno de los edificios cercanos para comprar los dólares. Si la tasa oficial estaba a $9 (precios de 2014), el dólar blue estaba como en $14. Es decir, más caro”, explicó Antonio Gómez, un colombiano que estudió en Argentina hace seis años.

Entonces, existe el riesgo de que Macri haya acabado y revivido el dólar blue en un solo mandato. Una contradicción, pero puede que le dé oxígeno a la debilitada economía argentina, que depende fuertemente de las elecciones de octubre y de su capacidad para reestructurar su deuda.

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