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La dulzura de Marie Antoinette

Catalina Muñoz y Andrés Uribe son los creadores de esta pyme, que lleva el nombre de la última reina de Francia.

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El Espectador
20 de junio de 2010 - 08:05 p. m.
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Marie Antoinette (Viena 1755-París 1793). La última reina de Francia. Hija del emperador Francisco I. Comprometida en matrimonio, a los 14 años, con Luis XVI de Francia. Ojos azules y cabello rubio. Sobria, coqueta, apasionada por lo dulce, hermosa. “Sinónimo de los excesos de la monarquía”, dice una biografía suya. En esta mujer pensó Andrés Uribe cuando le propuso a su amiga —hoy su socia— Catalina Muñoz que bautizaran así al nuevo negocio que estaba por nacer, uno que buscaba “innovar en el mercado de la pastelería”. Fue en abril del año pasado, en un café de Bogotá, durante una larga conversación.

Él, graduado como cocinero en universidades de Perú y Francia, y ella, diseñadora industrial y también profesional en gastronomía de LaSalle College, son los dueños de Marie Antoinette “que coman pastel”. Los dos jóvenes se habían conocido en el restaurante La Brasserie, cuando ella era pasante y él jefe de pastelería. Luego, Andrés viajó a Australia y Catalina se dedicó a crear Exquisito, una pastelería casera.

El año pasado, él regresó y la llamó para hacerle una propuesta. “Te compro una parte de Exquisito”. Pero ella le planteó otra idea: “Empecemos los dos de cero. Me gustaba más que fuera algo nuevo, una creación colectiva”, cuenta Catalina desde la cocina de Marie..., un local en la Macarena, que en un mes será también salón de té, donde venderán los productos que hasta ahora comercializan por encargo.

Crearon una carta de postres “con gran variedad de ingredientes, sabores y colores”: Cup cakes de naranja con chocolate, albahaca, manzana, zanahoria; pie de limón, hierbabuena, mojito y ron; ponqué de moras y pistachos; torta de té verde y amapola; cheese cake de peras al vino y más recetas, siempre innovadoras. Para la publicidad utilizaron Facebook (un grupo con el mismo nombre de la marca), un sitio web y la que ellos consideran ha sido más efectiva: exhibir sus creaciones en la feria Las Puertas del Cielo, que se celebra en el Parque del Chicó.

Hasta ahora han invertido $50 millones, y para el salón de té tienen destinados $40 millones más. Los dos tienen 26 años y hablan con la misma pasión de Marie Antoinette y de la influencia de aquella soberana en toda la estética de la marca: provocativa, llamativa, arriesgada.

Por El Espectador

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