Colombia es un país de empresas de familia

Un estudio de Empresas Familiares, desarrollado por PwC (PriceWaterhouseCoopers), analizó la perspectiva de más de 50 empresas familiares en Colombia revelando que la participación de las mujeres sigue en alza: un 29 % en juntas directivas frente al 21 % global. Cuenta Wilson Herrera, de PwC, advierte que el 60 % de los encuestados admitió no tener ningún plan de sucesión.

Edwin Bohórquez Aya /@EdwinBohorquezA
25 de septiembre de 2019 - 02:44 p. m.
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¿Cuál es el estado actual de las empresas de familia en Colombia?

Definitivamente Colombia es un país de empresas de familia. Más del 86 % lo son y generan alrededor del 65 % de los empleos del país. Estas cifras nos llevan a considerar el papel fundamental que las familias empresarias juegan en la economía nacional.

¿Qué tan sostenibles, hablando de supervivencia y largo plazo, son las empresas familiares en el país?

Este es un tema recurrente siempre que se habla de empresas de familia. La trascendencia del legado familiar y la supervivencia más allá de la primera generación o la generación de emprendimiento, suele ser una constante preocupación en los empresarios, quienes muchas veces no ven fácil vincular a las nuevas generaciones al negocio familiar. Sin embargo, cuando les preguntamos a los empresarios colombianos cuál consideraban ellos que era el mayor activo del legado familiar, el 96 % coincidieron en que era la compañía el activo a proteger. De aquí que es fundamental, para lograr ese propósito, el diseño e implementación de planes de sucesión a medida de las necesidades de cada organización familiar.

¿Qué papel están jugando las mujeres en este tipo de empresas?

En nuestra práctica diaria, es notorio el incremento de la participación de las mujeres en los órganos de dirección de las empresas familiares. Los resultados de nuestro estudio son coherentes con esta percepción, cuando nos dicen que en Colombia tenemos un 29 % de participación femenina en juntas directivas de empresas familiares, frente al 21 % global, o que en promedio, el 38 % de nuestras empresas familiares tiene mujeres en su equipo directivo, frente al 24 % global; y un dato muy significativo para nosotros: que el 29 % de las empresas entrevistadas tiene mujeres de la siguiente generación trabajando en el negocio familiar, cuando el promedio a nivel global es de sólo el 23 %.

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¿Cómo se financian estas empresas?

Las empresas de familia suelen ser organizaciones conservadoras, y esto se refleja en distintos aspectos de su funcionamiento, y la definición de modelos de financiación no escapa a esa tendencia. El 90 % de los empresarios familiares colombianos encuestados en nuestro estudio manifestaron acudir a la banca como principal fuente de financiación, aunque llama la atención que casi la mitad de ellos consideraron como una opción viable, la posibilidad de acudir a fuentes menos tradicionales como el capital privado.

¿Hay planes claros de sucesión? ¿Cómo hacer para que esos planes no despierten tantos miedos?

Desde nuestro punto de vista, esta es una de las grandes asignaturas pendientes de las empresas de familia. De acuerdo con los datos de nuestro estudio, sólo el 22 % de las empresas de familia colombianas cuenta con un plan de sucesión robusto, formalizado y documentado, mientras que el 60 % de los encuestados admitió no tener ningún plan de sucesión. La ausencia de planes de sucesión es un mal del que adolecen, no solo las empresas familiares nacionales, sino que a nivel global es una problemática que, desde nuestra perspectiva, influye negativamente en la trascendencia de este tipo de negocios. Según nuestro estudio, a nivel global el porcentaje de empresas de familia que no cuenta con un plan de sucesión es del 44 % (inferior al colombiano) aunque sólo el 15 % manifiesta contar con un plan formalizado y documentado, porcentaje también inferior al nacional.

¿Cómo deben entrar las nuevas generaciones a la empresa familiar?

Muchos de los empresarios de familia con los que día a día interactuamos manifiestan una creciente preocupación por vincular a las nuevas generaciones, al negocio familiar. Y ven con nerviosismo que el interés de éstas las conduce por caminos muy diferentes del negocio de la familia. A este respecto no existen ni fórmulas mágicas ni remedios únicos, y parte del trabajo serio de las actuales generaciones en organizar un plan de sucesión eficiente, radica primordialmente en identificar intereses y aptitudes de esas nuevas generaciones, y educar accionistas responsables y conscientes de las realidades del negocio familiar.

¿Cómo se están adaptando a la transformación digital?

Las empresas de familia reconocen que la adaptación a la transformación digital es un desafío de esta época que deben afrontar para mantener su posición en el mercado. Aunque el 68 % de las empresas familiares encuestadas considera que en los próximos dos años harán avances significativos en términos de capacidades digitales, el 30 % admiten sentirse vulnerables ante la transformación digital.

¿Qué tan profesionalizadas están las empresas familiares en Colombia?

En el día a día encontramos una gran variedad de supuestos, aunque como regla general, podemos decir que encontramos un alto grado de profesionalización en las empresas de familia, que cada vez son más conscientes de la necesidad de contar con equipos altamente calificados en cada una de las áreas de interés. No obstante, esa profesionalización debe siempre ir de la mano con el diseño e implementación de los planes estratégicos de la compañía, y con la diferenciación entre los órganos de gobierno empresarial y familiar.

Hay muchos talentos que no quieren trabajar en empresas de familia. ¿Cómo les va con la retención de talento?

El 96 % de las empresas de familia colombianas que participaron en nuestro estudio considera que atraer y retener el mejor talento es su principal objetivo. Según el estudio “Preparing for tomorrow’s workforce today” elaborado también por PwC, el verdadero diferenciador para atraer y retener el mejor talento viene determinado por la capacidad que tenga la empresa para construir confianza y generar experiencias enriquecedoras a sus colaboradores, de forma tal que inspiren su compromiso con la organización y maximicen su potencial en beneficio propio y, por supuesto, de la compañía. En las empresas familiares, ese factor de inspiración suele estar relacionado con los valores de la familia y cómo estos se irradian a toda la organización.

¿Los valores de la familia logran trascender en el negocio?

Es claro que, en una empresa familiar, los valores de la familia son el elemento diferenciador que guían su comportamiento y dan forma a una cultura empresarial específica. Los resultados de nuestro estudio muestran que el 86 % de las empresas familiares colombianas tienen claros esos valores, en muchos casos (82 %) adheridos y comprometidos con la responsabilidad social corporativa. La solidez de esos valores supone una ventaja competitiva que no siempre las empresas de familia logran aprovechar. Por eso, es importante implementar estrategias de comunicación claras y estructuradas, que permitan al mercado conocer esos valores impactando en la actividad de la empresa.

¿Cómo lograr que el empresario familiar separe su relación de la propiedad frente a la de administrador del negocio?

Es muy habitual en este tipo de organizaciones, en la cual los círculos de Propiedad, Familia y Empresa se confunden de manera significativa. Nuevamente, aún cuando no hay fórmulas mágicas ni únicas en esta materia, la solución pasa siempre por la formalización, el cumplimiento, y la definición de estructuras acordes a la realidad y necesidades de cada empresa y grupo familiar.

Por Edwin Bohórquez Aya /@EdwinBohorquezA

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