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Llamado pedagógico

A pesar de que el Banco de la República llamó la atención por el acelerado crecimiento de los precios hipotecarios, los analistas creen que los indicadores son muchísimo mejores de lo esperado.

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Redacción Negocios
15 de noviembre de 2011 - 11:45 p. m.
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Fue una advertencia sosegada, una observación técnica escondida a mitad de párrafo en un informe macroeconómico: “Los índices de precios de la vivienda nueva y usada alcanzaron los máximos registros de las series”. Un fenómeno con una explicación clara: “Puede estar explicado en parte por tasas de interés reales que aún se encuentran en niveles bajos”.

La alerta quedó consignada en las minutas que el Banco de la República publicó el pasado viernes sobre el estado de la economía colombiana. Su intención: tratar de llamar la atención hacia el aumento que en los últimos años ha tenido el precio de los inmuebles, nuevos y usados, en todo el país.

“El país se encuentra en una situación económica muy buena, y uno de los indicadores claros es el aumento de la demanda”, comenta Andrés Ortiz, vicepresidente ejecutivo de la firma comisionista de bolsa Global Securities, quien considera que es un resultado apenas natural gracias a los buenas cifras que ha dejado la economía en materia de empleo e inversión. “Es la mejor muestra de que las cosas están andando bien. La gente está demandando más crédito hipotecario, sobre todo porque las tasas de interés están muy bajas. Les conviene pagar un préstamo con 1% de interés anual que el 7% de un arriendo”, agrega.

En declaraciones a la prensa, Sandra Forero, presidenta de la Cámara colombiana de la Construcción (Camacol), ha sostenido que el aumento de los precios de la vivienda obedece a dos razones: la gran demanda y la escasez de suelos para ejecutar nuevos proyectos.

De hecho, los analistas concluyen que el verdadero peligro no se encuentra en la cartera de los créditos hipotecarios, sino en la de consumo. “A septiembre, el crédito de vivienda creció a una tasa estable del 16%, caso contrario a la de consumo, cuyo ritmo ha sido de 32% en los últimos cuatro meses. Esto podría convertirse en una situación insostenible al largo plazo”, explica Leonardo Rueda, analista de renta variable de la firma comisionista de bolsa Serfinco.

Un sentimiento que permanece implícito en el documento del Emisor, que expresa su deseo de mantener una observación especial al progreso de los indicadores macroeconómicos antes de tomar nuevas decisiones.

Para Ortiz, este mensaje de alerta tiene un fin pedagógico. “El Banco de la República no quiere que el país entre en una situación similar a la de la burbuja hipotecaria de 2008 en Estados unidos, causada por los productos estructurales alrededor del crédito hipotecario. En Colombia, hemos visto que la calidad de la cartera vencida está en muy buenas decisiones. En parte, porque los bancos nacionales aprendieron muy bien la lección de finales de los 90’s y hoy son muy rigurosos a la hora de prestar”.

Por Redacción Negocios

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