Publicidad

Los deepfakes ponen en riesgo a las empresas: los ataques crecieron 180 %

Un análisis estima que este año se realizarán 100.000 millones de comprobaciones relacionadas con la identidad, de las cuales una de cada 100 serán fallidas porque contendrá un deepfake.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
15 de julio de 2026 - 02:00 a. m.
deepfake
deepfake
Foto: kaspersky
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Las deepfakes son imágenes, videos, audios y documentos falsificados mediante inteligencia artificial que imitan con gran realismo contenidos auténticos. Los ciberdelincuentes las utilizan para hacerlas pasar por reales y cometer fraudes, robar información o causar daños económicos y reputacionales a personas, empresas e instituciones.

Un reciente estudio de LexisNexis Risk Solutions advierte que la nueva ola de deepfakes representa un desafío creciente, no solo por el alto nivel de sofisticación que han alcanzado estas falsificaciones, sino también por su acelerado aumento: los ataques asociados a este tipo de contenido crecieron un 180 % en el último año.

Se espera que este año se realicen 100.000 millones de comprobaciones de identidad, y que una de cada 100 resulten fallidas por contener deepfakes. Esto se traduce en una alerta para las empresas de todo el mundo, pues se anticipa que aumentará el volúmen de ataques diarios dirigidos a sus servicios digitales.

“Los deepfakes complican enormemente la verificación de identidad digital. Proteger contra este aumento de ataques requiere una línea sólida de defensa que incorpore una captura de extremo a extremo, análisis de fraude y comprobaciones de pruebas de vida”, afirma Oscar Flores, Consultor en Fraude e Identidad, LexisNexis Risk Solutions. “Incluso la más pequeña brecha en tus defensas es como una ventana abierta por la que un estafador puede trepar”.

En esencia, la firma advierte que los ciberdelincuentes están utilizando deepfakes para evadir los controles de identidad que emplean las empresas en sus procesos de verificación. Una vez superan esas barreras, pueden, por ejemplo, tomar el control de cuentas existentes para realizar pagos no autorizados, retiros y compras en línea, así como lavar dinero proveniente de actividades ilícitas o aprovecharse de los incentivos que las compañías ofrecen a nuevos clientes.

Todo esto demanda que los sistemas de comprobaciones de identidad refinen todavía más sus procesos. Se requiere que sean capaces de detectar este tipo de amenazas y fallos en la seguridad, revisando inconsistencias gráficas en documentos, expresiones faciales, tono e iluminación de la piel.

“Las deepfakes altamente realistas requieren un examen forense de cientos de características de seguridad: estructura del documento, integridad de la imagen, hologramas, grabado y microtexto. Las revisiones deben evaluar los micromovimientos en los músculos faciales, analizar la reflexión de la luz y detectar manipulación de imágenes y tácticas de inyección”, informa Flores.

Su análisis también encontró que los estafadores prefieren documentos de identidad reutilizables y de alto valor, incluyendo pasaportes, licencias de conducir y documentos nacionales de identificación, siendo los documentos más codiciados los emitidos por Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia.

Shane O’Sullivan, analista de investigación en Juniper Research concluye que “a medida que evoluciona la verificación de identidad digital, los requisitos fundamentales se desplazan hacia la capacidad técnica de integrar múltiples señales de confianza en una coherente arquitectura de sistema. Las soluciones efectivas dependen de la coordinación de la autenticación de documentos, la detección biométrica de pruebas de vida y el análisis de riesgos en tiempo real dentro de un único flujo de trabajo”.

💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.