Antes eran rumores, ahora es una realidad. El mandatario colombiano hizo el anuncio oficial: “Es muy probable que Ecopetrol se vuelva socia de PDVSA en la explotación de campos de gas en Venezuela y de petróleo”. Por el momento hay mucho camino por recorrer y cumplir algunos requisitos, como tener el beneplácito de Estados Unidos.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
La posibilidad de conformar una empresa entre Ecopetrol y PDVSA ha sido una alternativa durante muchos años restringida por las sanciones de EE. UU. que impedían hacer negocios con la petrolera del vecino país.
Recae esa prohibición más a las sociedades con presencia en el país del norte y que cotizan en la bolsa de Nueva York, como es el caso de Ecopetrol. La industria petrolera nacional sabe del potencial hidrocarburífero del país vecino, pero la puerta ha estado cerrada para cualquier operación allá.
Desde 2013 se dieron los primeros acercamientos cuando Javier Gutiérrez fungía como presidente de la petrolera colombiana. Gutiérrez siempre manifestó interés en algunos campos en áreas limítrofes de los dos países. Nunca se concretó nada. Ecopetrol apenas comenzaba a dar los primeros pasos hacia la internacionalización de sus actividades exploratorias. Esos anhelos de querer ser multinacional petrolera la han situado en Estados Unidos, Brasil, Perú y el continente africano, entre otros lugares.
Puede interesarle: ¿Cómo luciría una asociación entre Ecopetrol y PDVSA?
Lo extraño del asunto es que la administración Petro prohíbe la firma de nuevos contratos petroleros en el territorio nacional. Ata las manos de Ecopetrol para que se defienda solo con los contratos ya firmados y no le permite tener una nueva relación contractual en el país. Pero le abre la posibilidad para que siga explorando y produciendo energía fósil en Venezuela y ayude a la reactivación de la industria petrolera venezolana.
Ahora que el gobierno estadounidense ha relajado algunas sanciones a Venezuela se abre esa posibilidad de concretar una alianza empresarial entre Ecopetrol y PDVSA.
El problema es que este tipo de negocios requieren tiempo y músculo financiero.
El primer plazo en este camino puede agotarse el 18 de abril de 2024 si no se cumplen los acuerdos políticos de garantías para la oposición que permitieron levantar parcialmente las sanciones por parte de EE. UU.
Sobre el aspecto financiero, mientras que en Ecopetrol no son abundantes los recursos, PDVSA afronta una deuda por encima de los US$70.000 millones y técnicamente es una empresa muy obsoleta. En estos momentos, la petrolera venezolana no es uno de los mejores socios para Ecopetrol.
La Unión Sindical Obrera (USO), principal sindicato de la industria petrolera, consideró en su cuenta X que “debe garantizarse la ejecución del plan de inversión” de entre US$4.500 y US$5.500 millones anuales en el país para garantizar el suministro interno de combustible.
Recuerda la agencia de noticias Bloomberg que tras la decisión de la administración de Estados Unidos de levantar algunas sanciones a las operaciones de petróleo y gas en Venezuela después de que el presidente venezolano Maduro y la oposición acordaron mejores condiciones electorales para la oposición, se despertó el interés en algunas petroleras mundiales.
Puede interesarle: ¿Llegó la hora de “quitarle las cadenas” al precio de la gasolina en Colombia?
“El importante cambio indica que la industria del país latinoamericano está a punto de poder extraer 200.000 barriles más de crudo por día, lo que equivale a un aumento de cerca de 25% en la producción, según los analistas”, señala la agencia de noticias.
Sostiene Bloomberg que Chevron había sido la única empresa extranjera a la que se le habían concedido beneficios operativos en Venezuela. Mientras que, la italiana Eni y la española Repsol todavía están en negociaciones para conseguir contratos. Recientemente, la francesa Etablissements Maurel & Prom firmó un contrato petrolero y Maha Energy, con sede en Estocolmo, obtuvo derechos sobre una participación en el proyecto Petrourdaneta.
Negocios con PDVSA
Para el ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, la empresa colombiana se fortalece con sus alianzas energéticas, “tal como hoy lo hace con Petrobras-Brasil, con Shell-Reino Unido y con OXY-EEUU.”, dijo en un mensaje en la plataforma X.
El ministro Camacho señala que “realizar negocios con PDVSA abre oportunidades para ambos países. Una alianza entre Ecopetrol y PDVSA es un gana-gana donde se benefician Colombia y Venezuela”.
Al expresidente de la petrolera colombiana, Felipe Bayón, no le parece una buena decisión el anuncio de futuras inversiones en Venezuela, cuando los proyectos gasíferos en el Caribe colombiano requieren altos recursos para poner a producir esos campos.
“Colombia no puede renunciar a mantener y fortalecer su soberanía energética. Los descubrimientos de gas natural costa afuera ratifican que Colombia tiene gas natural para ser autosuficiente, de ahí la importancia de trabajar de manera articulada para que las licencias, consultas previas e inversiones se den oportunamente con el fin de acelerar e incrementar la exploración y producción en el país”, sostiene Luz Estella Murgas, presidenta de la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgás).
Puede interesarle: Tensiones entre el Gobierno y el Banco de la República: ¿cómo leerlas?
Luis Guillermo Acosta, director de la Asociación Colombiana de Ingenieros del Petróleo (Acipet), señaló que una alianza entre PDVSA y Ecopetrol traerá consecuencias negativas para la petrolera colombiana: “PDVSA es una compañía que perdió toda su capacidad organizacional y sus grandes líderes gracias a los gobiernos de turno. Es una compañía que debería estar produciendo cuatro millones de barriles (de crudo diarios), pero hoy llega a 780.000. Perdió toda confianza ante la inversión extranjera del mundo debido a sus falencias en los pagos, a sus incertidumbres jurídicas, económicas y políticas”.
Acosta señaló que para el país sería muy negativa “esta alianza”. Sostuvo que es una “incoherencia total que los hidrocarburos en Colombia son malos para el Gobierno, pero los de Venezuela son buenos”.
Por su parte, Julio César Vera, CEO de XUA Energy, admite que la asociación entre las dos empresas puede ser de beneficio para Ecopetrol, pues permitiría incorporar nuevas reservas para el país. Pero cualquier relación comercial “debe revisarse estrictamente desde el punto de vista legal y técnico económico, en donde los análisis de viabilidad financiera y rentabilidad son fundamentales, los contratos con vocación de largo plazo y, sobre todo, la posibilidad real y legal que puede tener Ecopetrol de invertir en Venezuela a la luz de las sanciones que hoy tiene PDVSA y más tratándose de una compañía que cotiza en bolsa, en especial en la de Nueva York”.
Mientras tanto, la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP) prefirió no hacer comentarios sobre el tema.
En otra orilla
La sindical obrera USO se ha venido alejando del gobierno Petro a quien apoyó durante su campaña presidencial. Primero advirtió sobre una posible desinversión en programas de exploración y explotación de hidrocarburos. Ahora sostiene que “la posible alianza de PDVSA con Ecopetrol tendría resultados de producción en 5 años o más. Por el momento, Ecopetrol debe invertir en sus cuencas de Colombia y la provincia de gas en el Caribe colombiano”.
Según la USO, en una posible asociación entre las dos petroleras de Colombia y Venezuela “debe ser un acuerdo en el que Ecopetrol sea mayoritario en participación y controlante del flujo de caja de las inversiones”. Además, los sindicalistas se encuentran preocupados por los puestos de trabajo que se pondría en peligro con este tipo de alianzas. Piden proteger “más de 150.000 empleos nacionales del sector, los recursos a los departamentos productores y el Estado central”.
La USO le recuerda al Gobierno que los hidrocarburos aportan 6 % del Producto Interno Bruto (PIB) y 52 % de las exportaciones totales.
💰📈💱 ¿Ya te enteraste de las últimas noticias económicas? Te invitamos a verlas en El Espectador.