28 Jun 2021 - 6:52 p. m.

Banco de la República mantiene su tasa de intervención en 1,75 %

Aunque el crecimiento del primer trimestre fue mejor que lo esperado, la tercera ola del COVID y los bloqueos se reflejarán en una menor actividad económica, analizó el Emisor.

Redacción Economía

Redacción Economía - Negocios

En la sesión de este lunes, la junta directiva del Banco de la República decidió por unanimidad mantener la tasa de política monetaria en 1,75 %.

Para tomar esta decisión, el órgano directivo del Emisor tuvo en cuenta que en el primer trimestre de 2021 “la economía alcanzó un crecimiento mayor al esperado, dinamismo que se mantuvo en abril, como lo mostró el Índice de Seguimiento Económico”.

Sin embargo, señala, “la tercera ola de contagio del COVID-19, y en mayor medida los bloqueos a las vías y los problemas de orden público se reflejarán en una menor actividad económica durante el segundo trimestre”.

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No obstante lo anterior, “el buen desempeño hasta abril justificó una revisión del pronóstico de crecimiento del PIB para 2021 de 6 % a 6,5 % en el escenario central. Aún en ese escenario el nivel de actividad económica seguiría siendo inferior al de 2019. Además las tasas de desempleo e informalidad se mantienen en niveles particularmente altos”.

Para la junta del banco, la inflación anual en mayo, de 3,3%, superó los pronósticos.

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Además, “a pesar del crecimiento de la demanda externa y de la mejora de los términos de intercambio se proyecta un mayor déficit de cuenta corriente consistente con el mejor dinamismo de la demanda interna”.

En cuanto a factores internacionales, señala que en Estados Unidos la inflación “sorprendió al alza y su valor esperado se mantiene por encima de la meta de 2 % que persigue la Reserva Federal”. Esto, agrega, “ha generado expectativas sobre la posibilidad de que se adelante el inicio de la normalización de la política monetaria en ese país, lo que tornaría las condiciones financieras internacionales menos favorables y afectaría el apetito por riesgo para inversiones en las economías emergentes”.

Y concluye: “Dada la situación fiscal y de endeudamiento público, de no lograrse el ajuste fiscal requerido en las finanzas públicas se comprometería el acceso al financiamiento y aumentaría su costo, lo cual eventualmente reduciría el espacio de la política monetaria para seguir apoyando la recuperación de la actividad económica y el empleo”.

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