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El Banco de la República hunde el pie en el acelerador y vuelve a subir las tasas de interés

Esta es la segunda decisión del año y se dio en medio de una crisis al interior de la junta: el ministro de Hacienda, Germán Ávila, se retiró de la reunión por un profundo desacuerdo con la medida tomada por el banco central.

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31 de marzo de 2026 - 06:37 p. m.
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Este martes, la junta directiva del Banco de la República decidió subir sus tasas de interés en 100 puntos básicos, llevándolas a 11,25 %.

Esta es la segunda ocasión consecutiva en la que el Banco toma la determinación no sólo de incrementar sus tasas de interés, sino de hacerlo en esta proporción.

La decisión, que superó las expectativas de analistas (que proyectaban un aumento de 75 puntos básicos), llegó en medio de un momento de crisis en la junta directiva del banco central, pues el ministro de Hacienda, Germán Ávila, se salió de la reunión y anunció su profundo desacuerdo con la determinación tomada este martes.

Antes de que se conociera la decisión del Banco, el ministro Ávila dio su propia rueda de prensa (apartándose del ejercicio conjunto que suele hacer con el gerente del Banco) y aseguró que el Emisor está actuando respondiendo a intereses del sector financiero.

Si bien es normal que haya desacuerdos entre el Gobierno y las juntas directiva de los bancos centrales, esta es la primera vez en la historia reciente en el país que, no sólo se rompen los protocolos alrededor de la decisión de tasas, sino que se manifiesta una ruptura de este calibre.

Ávila aseguró durante su rueda de prensa que la junta directiva está obrando sólo para responder a los intereses del sector financiero.

A la vez, el ministro de Hacienda dijo que el Gobierno se retiraba de la junta directiva del Banco, en la que, por ley, tiene asiento el titular de esta cartera. No fue claro si el retiro fue sólo por esta decisión o si se hará de manera permanente (asunto que tampoco es claro si es posible o no, legalmente hablando).

Cabe aclarar que la decisión de subir las tasas se tomó con el ministro de Hacienda, Germán Ávila, presente en la reunión de la junta directiva del Banrep. Su salida se produjo después de adoptada la determinación, en medio de su desacuerdo con la medida.

Sobre el anuncio de retiro del ministro, Villar sostuvo que una ausencia indefinida en la junta directiva del Banco de la República iría en contravía de las obligaciones del cargo.

“Evidentemente, cuando él dice que se retira de su asistencia a la junta del Banrep de manera indefinida, está incumpliendo su mandato constitucional y legal, en el sentido que la ley dice que debe asistir a la junta del Banco de la República, que es el vocero del Gobierno y allí se hace la coordinación de políticas”, afirmó.

¿Por qué el Banrep subió su tasa de interés?

La votación del Banco no se dio por unanimidad, pues cuatro codirectores votaron por el aumento anunciado, dos por una reducción de 50 puntos básicos y uno por mantenerla igual. Esta fue la misma configuración del voto de enero.

De acuerdo con Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República, la junta directiva del Emisor tuvo en cuenta, entre otros factores, el comportamiento reciente de la inflación. La inflación total se ubicó en 5,4 % en enero y en 5,3 % en febrero, “por encima del nivel observado al cierre de 2025, que fue de 5,1 %”.

Algo similar ocurrió con la inflación básica, que excluye alimentos y regulados. Este indicador subió a 5,4 % en enero y a 5,5 % en febrero, por encima del 5 % registrado en diciembre.

Villar también señaló que las expectativas de inflación total siguen elevadas, aunque muestran una reducción marginal. Para finales de 2026, la mediana de las expectativas de los analistas consultados por el Banco de la República bajó de 6,4 % a 6,3 % entre las encuestas de enero y marzo. Para finales de 2027, en cambio, se mantuvieron en 4,8 %.

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Villar también se refirió al comportamiento de la actividad económica. Según explicó, las cifras del DANE, en su serie desestacionalizada, mostraron que el PIB creció 2,2 % en el cuarto trimestre del año pasado. Para todo 2025, el crecimiento económico fue de 2,6 %, por debajo del 2,9 % que había previsto el equipo técnico del Banco de la República.

Así mismo, el gerente general del Banco de la República señaló que la guerra en Irán compromete el crecimiento y la estabilidad de la economía mundial. En palabras de Villar, para Colombia, los efectos de esta escalada serían mixtos: de un lado, mejorarían los términos de intercambio por el aumento en los precios del petróleo; del otro, encarecerían bienes básicos como el gas y los fertilizantes, que el país importa en volúmenes significativos.

“Esto podría acentuar las presiones inflacionarias para el presente año”, dijo Villar.

Banrep respondió a las acusaciones del Minhacienda

Frente a los señalamientos del ministro de Hacienda, Germán Ávila, rechazó que las decisiones de la junta directiva respondan a intereses particulares.

“Yo debo decir rotundamente que esto no es así”, afirmó, al señalar que todos los miembros distintos al ministro actúan “por sus convicciones, por lo que creen que es mejor para la sociedad en su conjunto”.

Villar también respondió a la idea de que la decisión favorece al sistema financiero. “La idea de que las decisiones se toman beneficiar al sistema financiero creo que se cae de su propio peso: menciono una sola razón: si alguien tuvo un costo grande del ciclo anterior de aumentos de tasas de interés, entre 2021 y 2023, fue precisamente el sector financiero. Para ellos significa que la tasa de interés a la cual se deben endeudar con el Banrep se está aumentando. Es difícil argumentar que es en beneficio del sector financiero”.

💸 ¿Cuál es el papel de las tasas de interés en la economía?

Para entender cómo afectan estas decisiones de tasas al consumo y a la economía diaria, conviene ver las tasas de interés como un engranaje clave que influye en toda la cadena económica.

El banco central de un país es conocido, entre otros términos, como el banco de bancos porque la entidad les presta dinero a los demás actores institucionales del sistema financiero. Y, entre otros factores, es por este papel que sus tasas de interés terminan siendo claves para toda la economía: si el Emisor sube su tasa de interés, los demás bancos verán una presión financiera para prestarles a los ciudadanos y empresas a mayores tasas también.

Una subida de tasas de interés tiene la intención teórica de hacer un poco más escaso el dinero y de encarecer los créditos. Y estos dos elementos tienen, a su vez, la posibilidad de influir en las decisiones de consumo de las personas: si el crédito se encarece, mejor no endeudarse para comprar esa moto, carro, casa.

Estas decisiones, colectivamente hablando, pueden ponerle un freno a la demanda, lo que a su vez puede terminar por bajar los precios de algunos bienes y, por ese camino, empujar hacia abajo la inflación.

Finalmente, desde el Banco se advirtió que el entorno externo sigue siendo un factor de riesgo relevante. Persisten tensiones comerciales globales, conflictos geopolíticos y una percepción de riesgo soberano más exigente para economías emergentes como Colombia, en un contexto en el que la normalización de la política monetaria en Estados Unidos avanza con mayor cautela de lo previsto.

¿Cómo se comporta la inflación en Colombia?

En febrero, la inflación se ubicó por debajo de las previsiones del mercado. El DANE reportó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) tuvo una variación anual de 5,29 %. Por su parte, la Encuesta Mensual de Expectativas del Banco de la República proyectaba un 5,49 %, mientras que la Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo estimaba un 5,52 %.

Aunque en febrero el IPC registró una desaceleración de seis puntos básicos frente a enero (cuando fue de 5,35 %), el nivel sigue siendo ligeramente superior al de hace un año (5,28 %).

En términos mensuales —comparando febrero con enero— la variación fue de 1,08 %.

Si bien los resultados de febrero ofrecieron señales positivas, aún existen riesgos al alza, como advirtió en su momento Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence y exdirector ejecutivo de Fedesarrollo.

Cabe señalar que esta medición se realizó antes de que Estados Unidos e Israel movilizaran fuerzas contra Irán, situación que impulsó incrementos en los precios internacionales del petróleo, el gas y diversas materias primas, incluidas sustancias clave para fertilizantes y otros insumos agrícolas.

Aunque gran parte de los alimentos que consumen los colombianos se produce localmente, los insumos agropecuarios dependen en gran medida del mercado internacional. Estos representan entre el 15 % y el 30 % de los costos de producción de un cultivo, y su uso por hectárea oscila entre 600 y 4.000 kilogramos, según Manuel Iván Gómez, profesor de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia.

La dependencia de importaciones —2,127 millones de toneladas en 2024, equivalentes a cerca del 75 % de la demanda— implica riesgos, pues cualquier interrupción en la cadena de suministro internacional puede afectar la agricultura nacional, como advierte Gómez.

Aunque la mayoría de estos insumos proviene de Rusia, China y Norteamérica, cualquier alteración impacta todo el mercado, dado que opera como un sistema integrado.

De hecho, los precios ya reflejan los efectos de las disrupciones en el transporte marítimo. La urea ha aumentado más de un 30 % y ha alcanzado niveles no vistos desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, según Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC).

Para este punto, las proyecciones de analistas indican que la inflación se acelerará para marzo y podría estar alrededor de 5,46 %, según la Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo De concretarse el estimado, este resultado estaría por encima de la medición de hace un año, pero también marcaría el punto más alto en el indicador en casi seis meses, devolviéndonos a terrenos que no se veían desde octubre de 2025.

Las perspectivas de analistas consultados en este sondeo ubican el IPC para finales de año en 6,24 %, mientras que el Gobierno proyecta una inflación final de 5,8 %, según los datos presentados en el Plan Financiero. En sus estimaciones anteriores (Marco Fiscal de Mediano Plazo), la inflación de 2026 llegaba a 3,2 %; esto fue antes del aumento de 23 % en el salario mínimo.

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