
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
China anunció este miércoles que reforzará el control a la exportación de drones de doble uso hacia Estados Unidos y prohibió a seis empresas estadounidenses “realizar transacciones, cooperar o realizar cualquier otra actividad” con firmas chinas, en la última escalada de la disputa comercial entre las dos potencias.
Las medidas tomadas por el gobierno de Donald Trump “perjudican gravemente los derechos e intereses legítimos de China”, declaró un portavoz del Ministerio de Comercio en un comunicado citado por AFP. “China no tiene por tanto otra opción que tomar las contramedidas necesarias en respuesta”, subrayó el funcionario.
Las tensiones sobre los drones
El origen de la disputa está en una decisión que el gobierno estadounidense tomó a finales de julio: incluir los robots humanoides y cuadrúpedos, gran parte de ellos fabricados en China, en una lista de importaciones prohibidas por motivos de seguridad nacional.
Para responder a esa medida, el gobierno chino anunció que va a “reforzar el control de las exportaciones a Estados Unidos de bienes de doble uso (aquellos que pueden tener aplicaciones civiles y militares) relacionados con drones”, según indicó el miércoles la cartera china de Comercio. La justificación, dijo el gobierno chinimo, es “preservar la seguridad nacional”.
Bajo los regímenes internacionales de control de exportaciones, un dron de doble uso es aquel cuyos componentes (motores, servomotores, cámaras térmicas, chips o software de vuelo) tienen aplicaciones civiles evidentes, como la agricultura o la fotografía aérea, pero que integrados en otro sistema también pueden emplearse en tareas de vigilancia, reconocimiento o incluso armamento.
La medida, según reportó la agencia EFE, cubre no solo los drones terminados sino también sus componentes clave y las tecnologías relacionadas incluidas en la lista nacional china de bienes de doble uso. A partir de ahora, esos artículos quedarán sujetos a un examen individualizado y más riguroso para exportarse a Estados Unidos, sin posibilidad de acogerse a los procedimientos simplificados de concesión de licencias. La decisión entró en vigor de forma inmediata, con base en la Ley de Control de Exportaciones y la normativa china sobre productos de doble uso.
A esa lista se suma otro capítulo del pulso comercial: también a finales de julio, Estados Unidos incorporó cerca de 40 entidades chinas a su listado para prevenir el “trabajo forzoso”, con especial atención a la comunidad uigur en la región noroccidental de Xinjiang.
La respuesta china fue directa. El gobierno chino prohibió el miércoles operar con seis firmas estadounidenses, entre ellas la empresa de biotecnología Applied DNA Sciences y la compañía de investigación en geociencias Stratum Reservoir.
El trasfondo diplomático ya venía tenso. El vicepremier chino He Lifeng le había expresado la semana pasada al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, su “profunda preocupación” por las restricciones comerciales impuestas por el gobierno estadounidense.
China y Estados Unidos pasaron buena parte del año pasado enfrascados en una guerra comercial que no dejaba de escalar, aunque lograron una tregua en octubre pasado, cuando Trump recibió a su homólogo chino, Xi Jinping.
💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.