Publicidad

Con promesas de reformas, Kevin Warsh tomó las riendas de la Reserva Federal de EE. UU.

El exbanquero de Wall Street llega a la Reserva Federal (Fed) con el reto de mantener su independencia frente a un Trump que ha ejercido presiones sin precedentes al banco central de ese país.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, saluda al nuevo director de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh, durante el juramento de este último en la Casa Blanca.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, saluda al nuevo director de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh, durante el juramento de este último en la Casa Blanca.
Foto: EFE - YURI GRIPAS / POOL
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Kevin Warsh juró este viernes como presidente de la Reserva Federal (Fed) en una ceremonia en la Casa Blanca que no tenía antecedente en casi 40 años. La última vez que un jefe del banco central estadounidense prestó juramento ante un presidente en ese salón fue en 1987, cuando Alan Greenspan lo hizo ante Ronald Reagan, según reportó la AFP.

Warsh, de 56 años, prometió liderar “una Reserva Federal orientada a las reformas, aprendiendo de los éxitos y errores del pasado, alejándonos tanto de marcos y modelos estáticos como manteniendo claros estándares de integridad y desempeño”.

También instó a los gobernadores del banco a perseguir sus objetivos “con sabiduría y claridad, independencia y determinación”, y aseguró que “la inflación puede ser más baja, el crecimiento más sólido, el salario real neto más alto y Estados Unidos puede ser más próspero” si así lo hacen.

Donald Trump, que presenció el juramento, dijo querer que Warsh sea “totalmente independiente” y que “simplemente haga un gran trabajo”. Pero agregó: “Kevin entiende que cuando la economía está en auge, eso es algo bueno. Queremos frenar la inflación, pero no queremos frenar la grandeza”.

La sombra de la independencia

Las palabras independencia y grandeza resumen la tensión en que Warsh asume. Trump ha presionado al banco central de maneras sin precedentes: intentó destituir a la gobernadora Lisa Cook y mantuvo críticas persistentes contra el antecesor de Warsh, Jerome Powell, quien resistió las exigencias de bajar las tasas de interés hasta el final de su mandato.

Warsh guardó silencio frente a esos episodios mientras hacía campaña para el cargo. Ante el Senado se comprometió a “velar por que la gestión de la política monetaria siga siendo estrictamente independiente” y aseguró que Trump no le había pedido que bajara los tipos de interés, y que “jamás” habría aceptado comprometerse a ello. La oposición demócrata no le cree: lo llama “títere de Trump”, de acuerdo con la AFP.

David Wessel, investigador de la Brookings Institution, describió a Warsh como “muy diplomático y, en general, hábil con la gente”, pero advirtió que “ahora tendrá que ganarse la confianza de los equipos y del resto de responsables monetarios para llevar a cabo su programa”. Wessel también señaló, en declaraciones a la AFP, que Warsh “ha criticado duramente” a la Fed en las dos décadas que estuvo fuera de la institución.

De Wall Street a la Fed

En 2006, con apenas 35 años, Warsh se convirtió en el miembro más joven de la junta de gobernadores de la Fed en toda su historia. Antes había pasado por Morgan Stanley como banquero de fusiones y adquisiciones, y por la Casa Blanca como asesor económico de George W. Bush.

Su primer período en la Fed coincidió con la crisis financiera de 2008. Trabajó junto al entonces presidente Ben Bernanke en la respuesta del banco y funcionó como puente entre los responsables de política monetaria y los mercados, aunque su escepticismo frente a algunas decisiones —como los recortes de tasas para mitigar los daños— fue creciendo. Renunció en 2011, siete años antes de que terminara su período formal.

Los mercados lo conocieron entonces como un “halcón” preocupado por la inflación. Hoy lo miran con recelo: sospechan que pueda dar un viraje hacia recortes de tasas para complacer a Trump.

Un panorama nada fácil

Warsh asume con la inflación en 3,8 % anual (la más alta en tres años), el índice de confianza del consumidor cayendo más de lo previsto en mayo hasta 44,8 puntos, y un mercado laboral que ha oscilado entre expansión y contracción de un mes a otro, con un desempleo que ronda el 4,3 %.

Su antecesor tomó una decisión poco habitual: Powell eligió quedarse en la junta de gobernadores en lugar de retirarse, citando las amenazas a la independencia institucional como razón. Warsh tendrá que conducir el banco sentado junto al hombre al que reemplaza.

Entre sus planes figura reducir el volumen de activos que la Fed acumuló durante sucesivas crisis, como forma de achicar su peso en los mercados financieros.

Warsh es graduado de Stanford y de la Escuela de Derecho de Harvard. Está casado con Jane Lauder, de la familia dueña del grupo de cosméticos Estée Lauder. Su suegro, el multimillonario Ronald Lauder, es socio de vieja data de Trump, reportó la AFP.

💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.