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Estados Unidos está considerando levantar sanciones al Banco Central de Venezuela para facilitar el flujo de miles de millones de dólares hacia la golpeada economía del país, según reportó Bloomberg este miércoles 8 de abril.
La medida permitiría que los ingresos por ventas de petróleo circulen con mayor libertad en el sistema financiero venezolano. Con ello, se restablecería un canal clave de divisas, luego de años de restricciones que aislaron al país del sistema bancario global.
La iniciativa surge en momentos en que la administración de Donald Trump busca aliviar los cuellos de botella económicos en Venezuela generados por su propio esquema de sanciones. Según las fuentes, los pagos a empresas locales que trabajan para reactivar la producción de crudo suelen quedar retenidos en cuentas en Estados Unidos, mientras los bancos realizan verificaciones de cumplimiento sobre transacciones vinculadas a Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).
De acuerdo con esas versiones, Estados Unidos tomó control de los ingresos petroleros de Venezuela tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero. Los recursos de las ventas de crudo fueron canalizados inicialmente a través de una cuenta en Catar antes de ser transferidos a Estados Unidos. Cerca de US$1.000 millones han sido enviados al banco central venezolano, pero gran parte de esos recursos aún no llega a las empresas porque los bancos siguen procesando revisiones de cumplimiento.
Las fuentes señalaron que los fondos provenientes de las ventas de petróleo se han ido acumulando debido a que los contratos vinculados a PDVSA son sometidos a un escrutinio adicional. Eso ha retrasado transferencias y, en algunos casos, ha obligado a empresas a detener operaciones.
Ese cuello de botella, añadieron, amenaza con socavar el plan del presidente Donald Trump de aumentar rápidamente la producción de crudo en Venezuela y reactivar la economía. Todo esto ocurre en un contexto en el que la guerra con Irán ha reducido la oferta global de petróleo y ha elevado los precios de la gasolina en Estados Unidos a sus niveles más altos en más de tres años, aumentando la presión política sobre la Casa Blanca.
Según el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, se espera que Venezuela aumente la producción de petróleo hasta en un 40 % este año, lo que equivale a un incremento de entre 300.000 y 400.000 barriles diarios.
Las sanciones impuestas por el Tesoro estadounidense en 2019, durante el primer gobierno de Trump, aislaron al banco central venezolano del sistema financiero de ese país. Eso bloqueó de facto la mayoría de sus actividades y desincentivó a los bancos internacionales a manejar transacciones relacionadas.
“Eliminar estas sanciones permitiría restablecer canales con bancos internacionales, reducir fricciones operativas y ampliar la participación de más entidades, dando verdadera profundidad al mercado cambiario”, dijo Alejandro Grisanti, director de la firma consultora Ecoanalítica en Caracas.
Los dólares, además, son clave para ayudar a contener la depreciación del bolívar y frenar la inflación. Tras la transferencia de los primeros pagos por ventas de petróleo al banco central, el gobierno ha aumentado la venta de divisas al sector privado, en un intento por contener la caída de la moneda y evitar un nuevo repunte inflacionario.
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