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Las decisiones sobre las tasas de interés siguen profundizando la tensión entre el Gobierno y la junta directiva del Banco de la República. Este martes, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, se retiró de la reunión en la que se define el ajuste de la tasa de referencia, al expresar su inconformidad con la decisión que, según afirmó, está próxima a adoptarse.
En rueda de prensa, Germán Ávila señaló que cuatro miembros de la junta propusieron incrementar la tasa de referencia en 100 puntos básicos, y recordó que en enero ya se había aplicado un ajuste de la misma magnitud.
Según Ávila, tal propuesta afecta de forma “sensible y sostenida” el esfuerzo que ha hecho el Gobierno por mantener una senda de crecimiento económico para el país.
“Si bien los indicadores económicos muestran una senda de recuperación de la economía, estas decisiones del Banco están afectando de manera sensible los esfuerzos del Gobierno, en medio de un contexto internacional delicado, en el cual estamos teniendo impactos en la economía significativos por la guerra en Irán, así como la ola invernal. Es un despropósito plantear que, adicionalmente, se tomen medidas de política monetaria que conducirán a una contracción de la economía”, dijo.
Hay que recordar que el ajuste de las tasas de interés es un mecanismo que emplea el Banco de la República para contrarrestar la inflación. Cuando la inflación sube, la tendencia del emisor es a encarecer los créditos, pues con esto se limita el poder adquisitivo de los colombianos, provocando así que la demanda no se imponga sobre la oferta.
Cuando la inflación cae, y la economía colombiana muestra signos de estancamiento o deterioro, la tendencia es a bajarlas, para así motivar el consumo.
Con esto claro, Ávila insiste en que los impactos que se han visto sobre la inflación no se están dando por la demanda, sino por la oferta, principalmente por el incremento en los precios de los combustibles.
“Las medidas de política monetaria que se intentan implementar son inocuas y encarecen los costos de producción”, subraya.
En la rueda de prensa también rechazó los argumentos que se han levantado en torno al incremento del salario mínimo, pues los críticos sostienen que el considerable aumento está causando efectos inflacionarios.
“Hay evidencia contundente de que en la inflación no ha tenido efectos significativos el aumento del salario mínimo. Los resultados en enero y febrero así lo reafirman. Al contrario, se ha registrado una recuperación del empleo producto de la demanda agregada que está impulsando al sector productor a recuperar los niveles de producción que estamos necesitando”, afirmó.
El ministro también señaló que respeta la independencia que tiene del Gobierno el Banco de la República, pero critica que tal facultad no puede ser ajena de la sociedad colombiana pues, bajo su criterio, las decisiones que está tomando la junta solo benefician al sector financiero.
“Es necesario convocar a la sociedad a un gran debate público sobre el funcionamiento del Banrep. Es necesario abrir este debate en donde se conozcan las diferentes escuelas de pensamiento, en lugar de una sola visión, que es la de los analistas que representan al sector financiero”, dice, al añadir que considerará volver a la mesa solo cuando el Banco dé señales de entender que sus decisiones deben responder a las necesidades económicas y sociales del país.
En suma, esto se traduce en que el Gobierno no va a validar ni acompañar la decisión que hoy se tome. De momento no hay certeza de si el Ministerio participará en la próxima reunión.
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