Publicidad

Negociaciones sobre aranceles: ¿qué han logrado China y EE. UU. hasta ahora?

Las dos potencias anunciaron avances “sustanciales” e “importantes” este domingo, tras dos días de negociaciones en Ginebra, Suiza, pero sin acuerdo concreto para desmontar los aranceles que avivaron la guerra comercial.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent (izq.), y el representante comercial Jamieson Greer (der.) tras ofrecer declaraciones a la prensa al cierre de la segunda jornada de negociaciones con China en Ginebra, el 11 de mayo de 2025.
El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent (izq.), y el representante comercial Jamieson Greer (der.) tras ofrecer declaraciones a la prensa al cierre de la segunda jornada de negociaciones con China en Ginebra, el 11 de mayo de 2025.
Foto: EFE - MARTIAL TREZZINI
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Estados Unidos y China concluyeron el domingo una nueva ronda de negociaciones comerciales en Ginebra, con el anuncio de “avances sustanciales” y la promesa de continuar el diálogo a través de un mecanismo permanente de consulta.

Aunque los encuentros fueron descritos como constructivos, hasta el momento no hay un compromiso formal para reducir los aranceles que han llevado el comercio bilateral a un punto crítico.

El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, encabezaron las conversaciones, que se desarrollaron en la residencia del representante suizo ante la ONU.

Ambos aseguraron haber alcanzado un punto de entendimiento y anticiparon un comunicado conjunto para este lunes. Por su parte, el representante de Comercio de EE. UU., Jamieson Greer, dijo que las diferencias entre los países “no eran tan profundas como se pensaba”.

Un conflicto aún sin solución

Los avances anunciados llegan en medio de una guerra comercial que lleva varios años escalando. Desde principios de 2025, los aranceles impuestos por Estados Unidos sobre productos chinos han alcanzado niveles históricos, con picos de hasta 145 %, e incluso 245 % en productos específicos.

China, por su parte, respondió con tarifas del 125 % sobre bienes estadounidenses, lo que congeló el comercio entre ambas potencias, cuyo volumen ronda los US$700.000 millones.

La administración Trump ha justificado esta ofensiva arancelaria como una estrategia para proteger la industria nacional, enfrentar el déficit comercial con China y presionar por cambios en temas como la propiedad intelectual y el tráfico de fentanilo.

El regreso de Trump a la Casa Blanca en enero reactivó este enfoque, y aunque en redes ha insinuado que podría reducir los aranceles a un 80 %, la Casa Blanca aclaró que no habrá rebajas unilaterales: Pekín también debe ceder.

Tire y afloje

Ambos equipos negociadores han intentado moderar las expectativas. Scott Bessent dejó claro que los encuentros en Ginebra no buscan un acuerdo comercial integral, sino desescalar tensiones. China, por su parte, insiste en que EE. UU. debe dar el primer paso y comenzar a desmontar sus barreras arancelarias.

Aun así, las señales han sido recibidas con cautela por los mercados, que esperaban un desplome de las negociaciones o, al menos, más claridad sobre el futuro inmediato. Michael Brown, estratega de Pepperstone Group, lo resume así: “Es un caso claro de tener más preguntas que respuestas”.

La directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, valoró el encuentro como un “paso positivo y constructivo”, mientras que desde Pekín, la agencia Xinhua subrayó que el contacto “promueve la resolución del problema”.

El tono de Donald Trump, el presidente estadounidense, ha marcado el ritmo del proceso. Antes de que comenzaran las reuniones, Trump escribió en Truth Social que un arancel del 80 % “parece adecuado”.

Ya iniciadas las conversaciones, celebró el “gran progreso” logrado en Ginebra y habló de un “reinicio total, negociado de manera amistosa pero constructiva”.

La presión interna también juega un papel. Altos ejecutivos de empresas como Ford, Mattel o UPS han advertido al Gobierno de EE. UU. que mantener los aranceles actuales podría generar efectos similares a los de una pandemia: estanterías vacías, escasez de insumos y cadenas logísticas paralizadas.

China, mejor preparada para resistir

Pese a las sanciones, la economía china mostró señales de resiliencia. En abril, las exportaciones crecieron un 8,1 %, superando ampliamente las expectativas. Analistas lo atribuyen al redireccionamiento de su comercio hacia Asia y Europa, como respuesta a los bloqueos de EE. UU.

Gary Hufbauer, del Peterson Institute, sostiene que China podría estar en mejor posición para resistir una guerra comercial prolongada. “Incluso con aranceles entre el 70 % y el 80 %, el comercio bilateral podría reducirse a la mitad”, advierte.

También señala que figuras más moderadas dentro del equipo de Trump, como Bessent o el secretario de Comercio Howard Lutnick, parecen conscientes de ese equilibrio de fuerzas.

¿Y ahora qué sigue?

El anuncio de un canal permanente de diálogo entre Scott Bessent y He Lifeng representa una ventana de oportunidad. No obstante, el hecho de que los aranceles siguen intactos —y sin hoja de ruta pública para reducirlos— mantiene al mundo económico en modo de espera.

A nivel financiero, los mercados se moverán según el contenido del comunicado conjunto anunciado para este lunes.

Analistas anticipan una reacción positiva si se detallan pasos concretos, pero advierten que las señales ambiguas podrían reforzar la volatilidad.

💰📈💱 ¿Ya te enteraste de las últimas noticias económicas? Te invitamos a verlas en El Espectador.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.