
Imagen de referencia.
Foto: Getty Images - Getty Images
En 1882, Thomas Edison encendió la primera central eléctrica comercial de Manhattan, Estados Unidos. A partir de ahí, pasaron casi 40 años hasta que aparecieran las primeras ganancias de productividad en las fábricas. Es decir, la humanidad tuvo tiempo para pensar qué hacer con esa energía más allá de iluminar las calles y casas. Años antes, el vapor había pasado por algo parecido: abrió paso a los trenes y los barcos, con lo cual se fueron creando industrias y, por ende, empleos.
Más recientemente, los computadores transformaron las...

Por Daniel Felipe Rodríguez Rincón
Comunicador Social y Periodista. Desde 2017, se ha desempeñado en diferentes medios de comunicación colombianos.@DanfeRodriguezdrodriguez@elespectador.com
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