Publicidad

ONU busca pasar los fertilizantes por estrecho de Ormuz en medio de guerra en Oriente Medio

La tensión bélica amenaza rutas estratégicas y eleva costos energéticos, lo que afecta al mercado de alimentos.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
27 de marzo de 2026 - 10:11 p. m.
Imagen de referencia.
Imagen de referencia.
Foto: Pixabay
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

El secretario general de la ONU, António Guterres, puso en marcha un grupo de trabajo para ayudar a garantizar el paso de fertilizantes por el estrecho de Ormuz, anunció su portavoz el viernes.

“Mientras el conflicto en Medio Oriente se desarrolla y amenaza con intensificarse, las interrupciones del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz pueden generar efectos en cadena que afectarán las necesidades humanitarias y la producción agrícola en los próximos meses”, dijo Stephane Dujarric.

Una “acción inmediata es esencial para mitigar estas consecuencias”, añadió.

El “grupo de trabajo especializado” se encargará de “desarrollar y proponer mecanismos técnicos” que “faciliten el comercio de fertilizantes, inclusive la circulación de las materias primas relacionadas” a través del estrecho.

El grupo incluye representantes de diferentes agencias internacionales y va a trabajar “en estrecha consulta” con Estados miembros relevantes de la ONU.

Dujarric destacó que el secretario general había hablado recientemente por teléfono con funcionarios de Irán, Estados Unidos, Pakistán, Egipto y Baréin.

La creación del grupo de trabajo coincide con el inicio de la temporada de siembra -que requiere de fertilizantes- en muchas de las principales regiones agrícolas del mundo.

¿Por qué la guerra altera el suministro de fertilizantes?

El conflicto actual en Oriente Medio ha impactado el mercado de los fertilizantes por varias vías. La primera es que buena parte del suministro mundial de dichos productos viene del Golfo Pérsico, tanto los de nitrógeno (cuya producción depende del petróleo y gas) como otros compuestos: del 30 al 35 % de la urea mundial y del 20 al 30 % del amoniaco, en palabras de Máximo Torero, economista jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés).

Además, el 30 % de los fertilizantes transitan por el estrecho de Ormuz, cuyo paso fue cerrado por Irán en medio de la guerra. Se trata de un pasaje esencial para el comercio marítimo global, por donde también pasa el 20 % del crudo y el gas natural licuado que se consume en el mundo.

El mercado más afectado por el cierre del estrecho de Ormuz es el del petróleo. Los valores internacionales se dispararon y se mantienen por encima de los USD 100 el barril en las últimas semanas, lo que ha incrementado el precio de la gasolina y el transporte en general. Cada noticia o declaración nueva de alguno de los implicados mueve la aguja de los mercados para arriba o para abajo.

En suma, el incremento en los precios de la energía y los insumos afecta a los sistemas agroalimentarios y a la producción de alimentos, asegura Torero.

Puede ocurrir que el alza de los insumos recaiga en los consumidores, con mayores costos en alimentos como los cereales; arroz, maíz y otros. Que esto no suceda también sería un problema, pues todos los sobrecostos recaerían en los productores. En caso de que no tengan los recursos para comprarlos o determinen que su actividad no es rentable, puede verse limitada la oferta de comida.

Según la FAO, América Latina se enfrenta a pérdidas de ingresos por cereales superiores al 7 % por las perturbaciones en el estrecho de Ormuz. La organización reconoce que los agricultores de la región ya enfrentan condiciones de mercado difíciles, con precios bajos para los productos básicos.

Por eso, no podrían afrontar otro incremento y tendrían que reducir el uso de fertilizantes. No es una decisión menor, ya que dichos productos aseguran la nutrición de la planta, mejoran la calidad de sus frutos y la productividad de todo el cultivo.


Por ahora, la presión va en aumento. El economista jefe de la FAO estima que a nivel global se pueden resistir tres meses de guerra sin que haya mayores impactos, especialmente porque hay suministro de alimentos suficiente para este tiempo.

“Queremos que termine cuanto antes para evitar los efectos a mediano y largo plazo”, en palabras de Torero. Y añade que la situación será más grave entre más se prolongue el conflicto en Oriente Medio porque no se tiene la capacidad ni la velocidad para encontrar rutas alternativas para el comercio que pasa por Ormuz ni para hallar otros proveedores de fertilizantes, petróleo y energía.

💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.