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Qué es el T-MEC, el tratado que enfrenta otra vez a EE. UU. con sus vecinos

Washington optó por no extender el T-MEC en su formato actual, aunque el acuerdo sigue vigente mientras se resuelven los diferendos pendientes con México y Canadá. Le contamos qué es este tratado y su importancia.

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En este momento, Estados Unidos, México y Canadá organizan juntos el Mundial de fútbol de 2026, la muestra más visible de que los tres países pueden trabajar codo a codo cuando les conviene. En el terreno comercial, sin embargo, las tensiones siguen latentes.

Washington decidió este miércoles no extender el T-MEC (el tratado comercial entre los tres países de Norteamérica) en su formato actual, y anunció que necesita más tiempo para resolver los diferendos con sus dos socios.

El tratado, eso sí, seguirá vigente “hasta que se resuelvan esos asuntos o hasta la terminación del propio Acuerdo”, según indicó el Gobierno estadounidense. Y mientras las negociaciones continúen, se renovará año a año, a menos que alguna de las tres partes decida denunciarlo formalmente.

¿Qué es el T-MEC?

El T-MEC es la versión actualizada del TLCAN, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte que rigió desde 1994. Estados Unidos, México y Canadá renegociaron ese acuerdo entre 2017 y 2018, y el nuevo tratado entró en vigor el 1 de julio de 2020.

El acuerdo no es indefinido, pues tiene una vigencia original de 16 años, hasta 2036, con una cláusula de revisión que permite a los tres países extender ese plazo seis años más, hasta 2042, si logran ponerse de acuerdo. Esa es, justamente, la revisión que estaba sobre la mesa esta semana y que Washington decidió no activar por ahora.

Frente al TLCAN original, el T-MEC trajo cambios de fondo. Exige que al menos el 75 % de las piezas de un automóvil se fabriquen en América del Norte para evitar aranceles, un salto frente al 62,5 % que pedía el TLCAN, y suma reglas sobre comercio digital, protección de datos y derechos laborales que el acuerdo anterior no contemplaba con la misma precisión. En 2024, el 83,1 % de las exportaciones mexicanas tuvieron como destino a Estados Unidos.

Las negociaciones seguirán

El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, fue el encargado de anunciar que Estados Unidos no extendería el T-MEC en su forma actual. Lo hizo en un comunicado tras una reunión por videoconferencia con sus homólogos de México y Canadá.

“Estados Unidos no aceptó renovar el T-MEC en su forma actual (...). Estados Unidos seguirá trabajando con México y Canadá para abordar las deficiencias del acuerdo y reducir nuestros déficits comerciales con estos países”, añadió.

La decisión no toma por sorpresa a nadie. A principios de mes, el presidente Donald Trump ya había dicho que no contemplaba renovar el pacto tal como está, así haya nacido por presión suya en 2020. Trump fue tajante: Estados Unidos “no necesita nada” ni de Canadá ni de México, mientras que esos países necesitan, según él, “muchas cosas” de su país.

Del otro lado de la frontera, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, se mostró optimista incluso antes del anuncio oficial de Washington. “No es que hoy se vaya a acabar el tratado, ni mucho menos”, dijo a periodistas.

Su secretario de Economía, Marcelo Ebrard, fue en la misma línea: “En cualquier momento, si las tres partes se ponen de acuerdo, se puede prolongar otros 16 años”.

Un alto funcionario estadounidense, consultado por periodistas, señaló que los déficits comerciales de Estados Unidos son una preocupación clave, junto con las oportunidades de acceso a los mercados de Canadá y México. Mencionó tensiones puntuales en áreas como los productos lácteos y el maíz, y fue enfático en que los tres países no deberían esperar diez años para cerrar sus diferencias. “Creo que necesitamos llegar a una conclusión rápidamente, si es posible”, dijo en declaraciones recogidas por AFP.

Ebrard, por su parte, se mostró conciliador: “No hay una diferencia que yo identifique sustantiva o suficiente como para que no la podamos resolver, no la veo. Si no la hay, pues tratemos de resolver lo que tenemos pendiente”.

Lo que está en juego para la industria

El T-MEC cubre un mercado de cerca de USD 2 billones y más de 510 millones de consumidores.

El presidente del American Automotive Policy Council, Matt Blunt, defendió la integración actual. “La integración económica norteamericana permite enormes ventajas competitivas para la región”, dijo este miércoles, según declaraciones recogidas por AFP.

Pero Brian Bryant, del gremio de la industria aeronáutica, marcó distancia: el T-MEC “no debería simplemente prorrogarse tal como está”, afirmó a la misma agencia.

De fondo, Trump se ha mostrado más cauto con este acuerdo desde que firmó pactos comerciales recíprocos con otros países latinoamericanos en diciembre del año pasado, unos acuerdos que aplican reglas comerciales estrictamente iguales entre los socios, algo que el T-MEC no exige.

Por ahora, lo único concreto es que Estados Unidos y México ya tienen fecha para su próxima ronda de negociaciones, el 20 de julio. Con Canadá, en cambio, ni siquiera hay un día marcado en el calendario.

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