La plenaria del senado hizo importantes avances en la discusión de la reforma laboral en su segundo día de debates este jueves. La discusión, sin embargo, no entró en los terrenos más pantanosos de la reforma, que incluye temas como la jornada nocturna o la remuneración de dominicales y festivos. Estos temas serán abordados en una nueva sesión, que fue citada para este lunes.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
Sin embargo, algunos puntos espinosos sí fueron abordados y, de fondo, se lograron grandes avances en el articulado en general.
¿Qué ha pasado con los debates de la laboral en el Senado?
El segundo día de debate en la plenaria del Senado de la reforma laboral arrancó con algunos retrasos, pero con algo más de claridad sobre cómo se haría el análisis y votación de la iniciativa.
Este era un movimiento tan esperado, como necesario, pues en la sesión del miércoles lo que quedó claro es que había una avalancha de proposiciones y de artículos nuevos que prometían no tanto empantanar el debate, sino ahogarlo. Y todo esto bajo la suerte de amenaza del Gobierno sobre seguir adelante con el decreto de la consulta popular si el Senado no avanzaba con la iniciativa.
Entonces, lo primero que sucedió este jueves fue exponer el panorama: más de 300 proposiciones unos 150 artículos nuevos. Este último número es importante aquí, si se tiene en cuenta que la ponencia mayoritaria (que alcanzó a ser aprobada el miércoles) tiene 77 artículos. En otras palabras, se proponía realizar una suerte de dosis doble de reforma.
Y el orden de batalla (porque batallas hubo, con gritos y acusaciones, como siempre) que se decidió fue echar por la borda la vasta mayoría de proposiciones y artículos nuevos, concentrarse en la ponencia y definir qué se podía votar en bloque y qué no.
De entrada, uno de los ponentes, Jhon Jairo Roldán (Partido Liberal) identificó que había 16 artículos sobre los que se centraban las discusiones más intensas, no sólo de parte de los senadores, sino también del Gobierno. En otras palabras, la columna vertebral de la reforma se jugaba justo en esos artículos que en la sesión de este jueves no fueron discutidos en su mayoría
Lo anterior con excepción del artículo 2, 17, 40 y 47. El primero excluyó de los efectos de la reforma a los trabajadores oficiales, a pesar de que había una proposición para incluirlos en los límites de la iniciativa; pero la moción fue derrotada a voto limpio, como se conoce popularmente el mecanismo de medir mayorías y zanjar las discusiones.
El segundo negó la llamada prima de crecimiento, que le habría otorgado a los trabajadores hasta un 40 % de un salario mínimo cuando una empresa registrara un crecimiento de 4 % anual. Esta prima estaba condicionada a una reducción de impuestos al empleador y esta previsión fue la que echó por tierra toda la medida por cuenta del eventual impacto fiscal en las cuentas nacionales.
El tercero de esta lista incluye previsiones para crear un programa de primer y último empleo. En otras palabras, iniciativas de empleo para jóvenes y para adultos por encima de los 50 y 55 años (mujeres y hombres, respectivamente).
Esta es una previsión que existe en economías algo más maduras y lo que pretende es entregar experiencia para las personas que, en muchos casos, no encuentran su primer empleo por no haber estado empleadas anteriormente. Y, en el otro extremo de la recta, pretende aprovechar el potencial económico, y de vida, de quienes el mercado considera en una cantidad de ocasiones que ya están por fuera de una edad productiva, cuando no es así.
Por su parte, el 40 marcó un punto y aparte en el debate. Sobre las 8:00 p.m., la discusión se puso algo más tensa por cuenta de una proposición que fue negada en este artículo (sobre trabajo agropecuario). Senadores del partido de Gobierno aseguraron que no se procedió con rectitud. La plenaria votó si reabría la discusión y al final, esta propuesta fue negada. Con esto, el artículo quedó como se propuso en la ponencia.
Este punto pretende que se formule una política de apoyo al trabajo del agro. Esta tendrá “como fin apoyar, acompañar y proteger a las unidades productivas nacionales dedicadas a la actividad agropecuaria, en aras de que sus trabajadores puedan disfrutar de todos los derechos y garantías plasmados en la constitución y las leyes, atendiendo las particularidades de este sector”.
Entonces, con este panorama quedó claro que había un bloque de 44 artículos sobre los que había algunos disentimientos, pero no asuntos críticos, las llamadas líneas rojas. En esta porción, a su vez, se identificaron 22 puntos que no tenían proposiciones y que, entonces, podían pasar en bloque.
La plenaria procedió de esta forma y, sobre la 1:00 p.m., aprobó el bloque de legislación nueva, que sumó a otros 17 puntos aprobados el miércoles. O sea, para ese momento se contó con 39 artículos ya del otro lado de la cerca.
Desde ahí lo que siguió fue mirar artículo por artículo, pero dejando los más sensibles para el final (los 16 mencionados, exceptuando el 2, 17, 40 y 47).
Entre los puntos que ya pasaron el examen de la plenaria se tiene la acotación del contrato a término fijo por un periodo máximo de cuatro años (la ponencia especificaba cinco), así como los procedimientos para aplicar sanciones a los trabajadores; aquí, notablemente, se exceptuó de estos procedimientos al despido por justa causa.
También se votó a favor de la creación de un incentivo para la creación de puestos de trabajo formales, conocido como Crea Empleo. La idea acá es que, con recursos del Presupuesto, se otorgue un dinero por cada nuevo empleo, por un máximo de 12 meses, siempre y cuando la tasa de desempleo nacional supere al promedio de los países OCDE.
En total, la sesión del jueves arrojó un artículo negado, el 17. Y 18 aprobados, que fueron estos: 2, 5, 6, 7, 13, 14, 16, 19, 21, 29, 36, 39, 40, 45, 47, 48, 49 y 60.
El examen y las decisiones que el Senado ha tomado hasta ahora garantiza que el proyecto deberá pasar a un proceso de conciliación con el texto aprobado en la Cámara de Representantes que, en la visión del Gobierno, es la reforma laboral que más se acomoda a sus preferencias.
En este proceso de conciliación aflorarán diferencias en el punto de las sanciones disciplinarias, así como la inclusión, o no, de los trabajadores oficiales en las disposiciones de la reforma.
Y esto sin contar todos los puntos que el debate no ha tocado, especialmente 13 de los 16 artículos que son críticos para senadores afectos al Gobierno, a la propia administración del presidente Gustavo Petro y para los ponentes.
Los siguientes siguen siendo parte de los puntos sobre los que aún no hay acuerdos, y que acumulan la mayoría de preocupaciones:
- 11: jornada nocturna (se discute si debe arrancar a las 6 o 7 de la noche).
- 12: jornada 3X4 (se trabaja cuatro días y se descansa tres).
- 15: festivos (que puedan tener un recargo del 100 %).
- 23: aprendices del SENA (se discute si deben tener un contrato de trabajo o uno de aprendizaje).
- 25: monetización de los aprendices del SENA (75 % de un salario mínimo para la etapa lectiva y 100 % para la práctica).
- 37: trabajo a tiempo parcial (se propone que las empresas puedan hacer cotizaciones por trabajadores que no completan una jornada laboral y que no devengan por lo menos un salario mínimo).
- 38: Unidad de Trabajo Especial.
- 49: Empresas de servicios temporales.
- 74-75: madres comunitarias y manipuladoras del PAE (se pide la inclusión de jardineros).
- 76: transportadores (mecanismos para facilitar su formalización).
- 77: derogatorias.
Al final de la sesión del jueves, el Senado había despachado 58 de los 77 artículos de la ponencia mayoritaria (cuenta que incluye la negación de un punto, el 17, como ya se dijo).
El debate se pospuso hasta el lunes y en esa sesión se espera que se entre en los terrenos más complejos, así como se presenten algunos artículos nuevos, que incluirían temas como los contratos sindicales; este punto lo negó la Cámara y el Gobierno espera que se vuelva a hundir.
Antonio Sanguino, ministro de Trabajo, resumió la jornada de este jueves al decir que: “Falta más del 60 % del ADN de la reforma. Faltan los temas álgidos, las líneas rojas del Gobierno, lo que nosotros consideramos que no puede ser negociado si queremos, de verdad, entregar una reforma laboral”.
💰📈💱 ¿Ya te enteraste de las últimas noticias económicas? Te invitamos a verlas en El Espectador.