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Sequía deja al río Rin, principal ruta comercial de Europa, en nivel más bajo desde 1880

En Kaub, la localidad alemana que sirve de referencia para medir la navegabilidad del río hacia el sur de Alemania y Suiza, el nivel del agua bajó a 21 centímetros durante la noche, el más bajo desde que existen registros. Los pronósticos anticipan una nueva caída, hasta 17 centímetros, para el sábado.

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04 de agosto de 2026 - 11:57 a. m.
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En Kaub, la localidad alemana que sirve de referencia para medir la navegabilidad del río Rin hacia el sur de Alemania y Suiza, el nivel del agua bajó a 21 centímetros durante la noche, el más bajo desde que existen registros. Los pronósticos anticipan una nueva caída, hasta 17 centímetros, para el sábado.

Lo llamativo es que esto ocurre antes de que arranque el tramo más seco del verano europeo, la temporada en la que el Rin suele tocar su punto más bajo del año. El repunte que tuvo el nivel del agua la mañana del martes difícilmente representa un alivio: las proyecciones apuntan a que la caída siga.

Costos del transporte, al alza

El impacto ya se siente en los costos de transporte, pues las barcazas han tenido que reducir su carga para poder navegar, lo que disparó las tarifas del transporte fluvial. El costo de llevar diésel desde Róterdam, en Países Bajos, hasta Karlsruhe, en Alemania, llegó a su nivel más alto desde que Bloomberg empezó a recopilar ese dato, en 2009.

“El momento es particularmente preocupante”, afirmó Rico Luman, economista senior para los sectores de transporte y logística de ING Groep NV, quien explicó que un nivel de agua tan bajo tan temprano en la temporada no solo es una señal de que aumentan los riesgos asociados al cambio climático, sino que ya golpea a las empresas que dependen del río para mover mercancía.

BASF SE dijo que monitorea de cerca la situación después de que la caída del nivel del agua generara cuellos de botella en su cadena de suministro. Shell Plc optó por trasladar parte de las entregas de combustible de su refinería de Renania por ferrocarril y camión. Lanxess AG armó un equipo de gestión de crisis para lidiar con las interrupciones logísticas, y Evonik Industries AG reportó afectaciones en la producción de su complejo químico de Marl.

Según Luman, medidas como reducir la carga de los barcos, aumentar los inventarios de materias primas o recurrir a transporte alternativo no eliminan el impacto, pero sí pueden reducir de forma significativa los daños. A más largo plazo, dijo, ganar resiliencia frente a este tipo de episodios podría exigir cambios en el diseño de las embarcaciones, en la composición de las flotas y en la infraestructura fluvial.

El Instituto para la Economía Mundial calcula que, si el nivel del río Rin se mantiene bajo de forma persistente, el PIB de Alemania podría caer entre 0,1 % y 0,2 % entre julio y septiembre.

La sequía en Europa

El clima tampoco da tregua. La ola de calor que azotó Europa occidental se desplazó hacia el sudeste del continente, donde las temperaturas se ubicarán entre 5 y 8 grados por encima de lo normal hasta el fin de semana, según el análisis del meteorólogo Richard Martin-Barton, de MetDesk. Podrían caer tormentas aisladas entre Francia, los países del Benelux y Alemania, mientras que Austria, República Checa, Polonia y Bielorrusia recibirían lluvias más generalizadas. El resto de Europa continental, dijo Martin-Barton, seguirá relativamente seco.

Incluso si llueve, el alivio para el Rin sería limitado. David Hannah, profesor de hidrología de la Universidad de Birmingham, explicó que los suelos secos absorberán buena parte del agua antes de que llegue al río, mientras el calor sigue empujando la evaporación y el consumo de agua de la vegetación en toda la cuenca. Las lluvias breves, dijo, no bastan para revertir el déficit hídrico acumulado en lo que va del verano.

La sequía no solo golpea al comercio fluvial: también complicó el suministro eléctrico en otros países europeos. En Rumania, el ejército detonó el lunes una formación rocosa en el Danubio para desviar agua hacia la central nuclear de Cernavoda, luego de que el bajo nivel del río obligara a detener uno de sus dos reactores. La medida funcionó parcialmente: en lugar de caer 2 centímetros, como se esperaba, el nivel del agua en la planta subió 2 centímetros frente al día anterior, según informó el martes el ministro de Defensa del país. En Hungría la situación fue más drástica: el país apagó el fin de semana pasado su única central nuclear porque el bajo nivel del Danubio dejó sin suficiente agua de enfriamiento a los reactores.

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