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Tras el rompimiento de los diálogos entre las dignidades agropecuarias y el Gobierno para lograr acuerdos que pongan punto final a la protesta campesina que hoy completa seis días, Dignidad Agropecuaria anunció que este domingo se sentará de nuevo con el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Rubén Darío Lizarralde, en otro intento por destrabar las conversaciones que en lo corrido de la última semana han girado en torno a complejas problemáticas del campo, como crédito, insumos y efectos del libre comercio.
“Acordamos volver a encontrarnos el domingo a las 11 de la mañana. La actitud del ministro Lizarralde fue displicente y quería que la reunión se diera hacia el martes”, aseguró el representante de Dignidad Agropecuaria, Óscar Gutiérrez Reyes, quien en compañía de los demás voceros de la organización programaron ayer un cacerolazo en Bogotá.
“Dirigir el mundo por trinos es complicado. Si estamos en una situación difícil, lo natural es no maltratar las relaciones”, aseveró el líder agrario, quien contó que el objetivo del movimiento del cual hace parte es que en otras ciudades de Colombia se hagan nuevos cacerolazos este fin de semana.
Entre tanto, el vicepresidente de la República, Angelino Garzón, aseguró a través de su cuenta de Twitter que, a petición de César Pachón, líder de Dignidad Agropecuaria, pidió a los ministros de Agricultura e Interior reanudar los diálogos para destrabar las negociaciones que le pongan punto final al paro.
“No es el Gobierno el que está propiciando estas situaciones de desorden ni está cerrando las puertas. El Gobierno es el que ha hecho aprobar un presupuesto y en eso lo ha acompañado el Congreso de la República. Que quienes están propiciando marchas no impidan que los campesinos que han estado trabajando estos meses lleven sus productos hacia las centrales de abastos, los centros de acopio o los mercados”, sostuvo el ministro Lizarralde.
El ministro del Interior, Aurelio Iragorri, quien estuvo reunido con representantes de la Unidad Agropecuaria Nacional, la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) y Marcha Patriótica, reportó que las seis jornadas de manifestaciones han dejado 39 uniformados y 23 civiles heridos. Además explicó que en los últimos días las autoridades han reportado 26 capturas. “A pesar de que la participación es similar a la del primer día, se han incrementado las acciones violentas por parte de actores de movilizaciones. Las conversaciones no están suspendidas. Hay 33 concentraciones en 30 municipios del país y cerca de 4.000 participantes. Lamentablemente, en Huila y Norte de Santander se han presentado acciones violentas”.
El jefe de esta cartera reiteró que aún existen en medio de las protestas “una serie de actores que quieren afectar el proceso electoral” del próximo 25 de mayo y que “hay una infiltración de las guerrillas que quieren alterar el orden público. No podemos permitir que las personas que están participando en las protestas con intentos de bloqueo aprovechen la coyuntura para extorsionar al Gobierno”.
En cuanto a los diálogos de este domingo, Iragorri dijo que, en compañía del Ministerio de Agricultura, se están revisando uno a uno los compromisos adquiridos tras las protestas pasadas y aclaró que el Gobierno no permitirá que los representantes campesinos impongan una agenda distinta a última hora. “Esperamos que en la revisión de los pactos las dignidades agropecuarias puedan constatar que hemos cumplido. Sin embargo, somos conscientes de que hay sectores que tienen justificación para entrar en paro”.
Preocupación cafetera en el Huila
A lo largo de la semana, la preocupación ha aumentado entre los caficultores del Huila, primer productor del grano en el país, por cuenta de la ausencia de recolectores en las fincas. “Indudablemente, por el paro y las manifestaciones, muchas personas que debían venir al inicio de la cosecha no llegaron”, comentó Héctor Falla, presidente del Comité de Cafeteros del departamento.
Esta situación se ha presentado con especial gravedad en los municipios del occidente, norte y buena parte del centro del Huila; sin embargo, el dirigente hizo un llamado para que los productores encuentren salidas concertadas: “Hay que pedirles que propicien el diálogo y no las vías de hecho”.
El Comité recomendó acudir a futuro a los mecanismos de venta para aprovechar los precios por carga que oscilan entre $850.000 y $900.000.