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Millicom International Cellular SA y su mayor accionista, el multimillonario Xavier Niel, acordaron adquirir conjuntamente la unidad chilena de Telefónica SA para expandir sus participaciones en la industria de telecomunicaciones de América Latina.
Los compradores pagarán inicialmente USD 50 millones, con un potencial de USD 150 millones en pagos adicionales no garantizados según el valor del activo, informaron las compañías el martes en un comunicado. La unidad tenía una deuda de aproximadamente USD 571 millones al cierre de 2025, que se pagará mediante flujos de caja y no estará garantizada por Millicom, indicaron los compradores.
Millicom, que ha ofrecido servicios durante décadas en Latinoamérica bajo la marca Tigo, ha adquirido los activos de Telefónica en otras partes de la región a medida que la compañía con sede en Madrid reduce su presencia fuera de Brasil. El año pasado, Millicom, con sede en Luxemburgo, acordó adquirir las unidades de Telefónica en Colombia, Ecuador y Uruguay.
Carolina Vallejo Londoño será la directora general de Millicom en Chile, según las firmas en un documento presentado por la compañía ante el regulador. Un representante de Millicom confirmó su nuevo cargo.
Millicom será socio minoritario en la unidad chilena, con una participación del 49%, mientras que NJJ Holding SAS, de Niel, mantendrá el resto. Millicom tendrá la opción de adquirir la participación de Niel en el quinto o sexto año tras el cierre del acuerdo.
“Esto le da a NJJ y Millicom control operativo desde el primer día y la capacidad de capturar el potencial de crecimiento a largo plazo a una valoración atractiva, sin comprometer nuestra solidez financiera”, dijo el director ejecutivo de Millicom, Marcelo Benítez, en el comunicado.
El acuerdo representa un valor en firme de USD 1.220 millones, según informó Telefónica en un comunicado aparte, sin especificar la base de la cifra. Además del pago no garantizado de USD 150 millones, el acuerdo incluye un pago diferido de USD 340 millones basado en los resultados financieros de la unidad, indicó Telefónica.
Por otra parte, Telefónica deberá asegurar 79 mil millones de pesos (USD 92 millones ) al cierre para cubrir algunos pagos.
Las acciones de Millicom, que cotizan en EE. UU., cayeron un 5,2%, hasta los 64,73 dólares en Nueva York, mientras que las de Telefónica se mantuvieron prácticamente sin cambios. Los bonos en dólares de Telefónica Móviles Chile con vencimiento en 2031 subieron 5 centavos por dólar, hasta los 82 centavos.
Otras empresas que habían considerado el activo fueron América Móvil SAB, controlada por el multimillonario mexicano Carlos Slim, y los operadores móviles chilenos WOM y Entel SA. El optimismo en torno a la venta se vio reforzado el mes pasado cuando Telefónica Móviles vendió su participación en el negocio de fibra óptica Onnet a otra filial de Telefónica por USD 350 millones.
Millicom, a diferencia de las demás partes interesadas, enfrentará menos obstáculos regulatorios como nuevo participante. Sin embargo, mantendrá estable el número de operadores principales, lo que decepcionó a los inversionistas que esperaban una consolidación en el altamente competitivo mercado local de telecomunicaciones. Las acciones de Entel cayeron un 11% en Santiago, la peor del índice de referencia IPSA de Chile.
El negocio de Telefónica Chile no se consolidará en los estados financieros de Millicom durante la propiedad conjunta, dijo Millicom.
La movida empresarial en Colombia
A mediados de 2024, Millicom, uno de los principales operadores de telecomunicaciones en América Latina, anunció su intención de adquirir las operaciones de Tigo y Movistar en Colombia. Su objetivo es fusionarlas y dar origen al segundo mayor jugador del sector en el país, solo por detrás de Claro.
Desde entonces, la materialización de ese plan ha avanzado a cuentagotas, ya que este proceso, por su naturaleza, ha demandado una serie de revisiones, autorizaciones y procesos de venta para materializarse.
La más sonada fue la bendición, aunque con condicionamientos, que le dio la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) a este negocio, ya que la integración de Tigo y Movistar implica que el mercado de las telecomunicaciones en Colombia quede concentrado en dos grandes competidores (Claro y la compañía resultante de la fusión), con cerca del 90 % de los usuarios, mientras que el otro 10 % se repartiría entre WOM (con una participación de aproximadamente el 8 %) y los operadores móviles virtuales.
En otras palabras, existe el temor de que se consolide un duopolio en perjuicio de los usuarios, pues una menor competencia podría traducirse en alzas de precios, menos incentivos para invertir y, en consecuencia, un deterioro en la calidad del servicio. Estas variables han sido clave en el análisis de las autoridades. Esos posibles escenarios fueron analizados por la SIC, quien determinó que el mercado seguirá siendo competitivo, si se adoptan los condicionamientos que estableció, juntamente con la regulación que deberá expedir la Comisión de Regulación de Comunicaciones.
El más reciente ajuste que se ha dado en medio de este proceso es el cambio de los directores y miembros de alta gerencia con asiento en la junta directiva de Movistar, luego de que Millicom se quedara con el 67 % de las acciones de esta empresa, tras la compra que le hizo a Telefónica. El resto de las acciones, el 32,49 %, le pertenece a la nación (son gestionadas por el Ministerio de Hacienda), mientras que el pequeño porcentaje restante es de otros accionistas.
Ya teniendo en el bolsillo la participación que tenía Telefónica, Millicom empezó a realizar sus primeros ajustes.
Designó como gerente general a Mariano Alonso, en reemplazo de Fabián Hernandez. Según su perfil de LinkedIn, Alonso es un ejecutivo global con más de 25 años de experiencia en liderazgo, así como una trayectoria en la dirección de operaciones de Experiencia del Cliente y Canales en más de 12 países. En Tigo se desempeñó como director de experiencia del cliente y operación de canales, gerente de operaciones de experiencia del cliente.
Millicom también nombró a Claudia Montoya como secretaria general, en reemplazo de Martha Elena Ruiz Díaz Granados. Montoya también será la primera suplente del representante legal.
A Millicom le resta adquirir la participación accionaria que tiene la Nación, movimiento que ya fue anunciado y aprobado por el Ministerio de Hacienda. De este negocio, el país espera recibir unos COP 856.000 millones, lo que representa un precio de COP 772,38 por acción, es decir, en venta habrá más de 1.100 millones de títulos.
También le restaba cerrar el negocio EPM, compañía con la que comparte la participación accionaria en Tigo (cada una tiene un 50 %, con EPM como controlante). Hace un par de semanas, se anunció que Millicom ganó la subasta que realizó su socio, al que le pagará cerca de COP 2,1 billones.
Se espera que en las próximas semanas se siga avanzando en la recomposición de estas empresas, en medio de este proceso que terminará con su fusión. La mirada está puesta en los eventuales desafíos y oportunidades que implicará esta movida.
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