La Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) tiene una voz relevante en las discusiones económicas del país que trascienden el sector agrario. Ejemplo de esto es su participación en la mesa de concertación en la que se define el incremento del salario mínimo.
Parte de ese protagonismo lo dio Rafael Mejía López, economista agrícola y zootecnista quien falleció a sus 77 años.
Mejía (quien era bisnieto del expresidente Alfonso López Pumarejo) llevó el timón de la SAC durante 15 años. A finales de 2016 (antes de su renuncia por su paso a la dirección la Bolsa Mercantil de Colombia) dijo que culminó su liderazgo con éxito, tras haber asumido el reto de contribuir al mejoramiento de la comercialización en el campo y de llevar por el buen camino la forma de hacer negocios para el sector agropecuario colombiano.
Mejía hizo una maestría en Economía Agrícola de la Universidad del Estado de Carolina del Norte, Estados Unidos; también fue miembro del Consejo Gremial Nacional, del que también fue Presidente, así como de la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales; fue miembro de las juntas directivas del Consejo Privado de Competitividad; de la Comisión Nacional de Crédito Agropecuario; de Finagro, Sena y Vecol, entre otras.
También fue Director General de Crédito y Director de Crédito Agropecuario del Banco de Colombia; Gerente de Manufacturas Ajover y Vicepresidente Financiero de Diners Club.
El actual presidente de la SAC, Jorge Bedoya, comunicó mediante su cuenta de X que la sociedad lamenta “profundamente la partida de Rafael Mejía López”.
De Mejía dijo que representó con total compromiso al sector agropecuario colombiano en momentos decisivos de la construcción de políticas públicas.
“Fue un apasionado de nuestro campo y un defensor de las organizaciones gremiales de Colombia. Le enviamos, en nombre de nuestra Junta Directiva y el equipo de la SAC, nuestras condolencias a sus familiares y amigos. Dios lo tenga en su gloria”, concluyó.