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Son muchas las historias de colombianos exitosos en el exterior. Pero pocas como la de Jairo Álvarez Botero, nacido en una finca de Sonsón, Antioquia.
Tuvo que salir del país perseguido por evitar un golpe de Estado y se convirtió en el constructor más importante de Louisiana, EE.UU. Su empresa, Álvarez Construction Co. Inc. es la primera del estado, entre 600 compañías del sector. Hoy, tiene proyectos para edificar 500 unidades de vivienda, por US$100 millones.
Emigró la primera vez cuando tenía 25 años, después de servir como teniente del Ejército. A comienzos de los 60 fue encargado de la protección del presidente Alberto Lleras Camargo y mientras servía en el Batallón Guardia Presidencial evitó un intento para derrocar al Presidente, en 1961, el cual traería de vuelta la dictadura del general Gustavo Rojas Pinilla.
Por esa circunstancia, y para salvar su vida, se fue a EE.UU. en un avión de la Fuerza Aérea llevando sólo US$100 en el bolsillo. Superó muchas dificultades para aprender el idioma y pagar sus estudios universitarios. Trabajó en un hospital en labores de limpieza, lavó platos y fue ayudante de cocina en restaurantes. Siempre tuvo en mente una máxima que le repetía su padre cuando niño: “Pregúntese si lo que va a hacer es correcto y hágalo mejor y más rápido que otras personas”. Con mucho esfuerzo se graduó con honores en administración de negocios en Albany Business College, en Nueva York.
Tenía el cartón entre el bolsillo y regresó a Colombia con el deseo de formar una familia. Entró a trabajar en Fabricato, queriendo complementar su formación profesional. Hizo una especialización en contraloría empresarial y entró a trabajar en ese campo en Landers y Compañía, donde permaneció varios años.
Pero el sueño americano lo había picado. Quería educar a sus hijos Carlos, Ana Marcela y Sebastián en las mejores universidades y tener su propia empresa.
Con esos objetivos en mente regresó a EE.UU. hace 25 años. Probó suerte con varios negocios, hasta cuando a los 52 años decidió incursionar en la construcción. Tuvo éxito y conformó un holding, del cual forman parte hoy Álvarez Construction Co., Inc., Álvarez Commercial Properties LLC, Jamestown Development Group LLC, la Agencia de Propiedad raíz Remax Total y Álvarez Publishing Co. Como lo deseaba, sus hijos se graduaron de las mejores universidades y se incorporaron a las empresas familiares.
Aunque el éxito lo encontró fuera de su país, Jairo siempre ha sido un enamorado de Colombia. Incluso, conserva una de las características deportivas que mejor definen a los nacionales, ser un buen ciclista. A los 71 años se prepara para competir en las Olimpiadas Sénior y en la actualidad es campeón de los estados de Texas, Louisiana, Alabama, Arkansas y Mississippi. En todas las competencias corre con un uniforme de Colombia.
Otra de las adversidades que superó fue un cáncer de próstata, que incluso lo hizo aferrarse más a la vida y ser más consciente del compromiso con los más necesitados. Una vocación que descubrió y ha materializado en diferentes obras sociales en Colombia y Estados Unidos.
Tantas y tan diferentes vivencias llevaron a sus hijos a pedirle que escribiera su biografía. La tituló “Nada es imposible. De la adversidad al triunfo”. La versión en inglés recibió el premio como biografía motivacional de 2008, en EE.UU., y competirá en la categoría de biografías por el premio Pulitzer 2009.
Hoy también dicta conferencias y vino al país a un congreso de colombianos exitosos en el exterior, organizado por Conexión Global.
Paradójicamente, el Ejército Nacional lo condecoró en febrero del año pasado con la medalla “General Gustavo Rojas Pinilla”. Y su libro está siendo evaluado para ser llevado a la pantalla grande por un productor norteamericano.