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Impertérrito soportó el alud de presiones para que bajara tasas cuando la Junta hacia lo contrario. Hasta el propio Presidente Uribe se unió a ese coro que solicitaba aliviar la pendiente de los intereses.
Ahora se ven los resultados, y no canta victoria. Solo atina a decir que "oíamos las críticas con atención", pero reclama que "esas enseñanzas nos llevaron a tomar una serie de medidas que nos han permitido tener por primera vez en la historia una política monetaria anticíclica".
Como entonces, ahora se empecina en sostener que la economía no está en recesión, pese a que las cifras de la industria, comercio y construcción no le dan la razón, y los principales críticos económicos dicen que ya nos encontramos en ese estado.
"Yo he dicho que debemos salirnos del análisis de lo que ocurre en uno o dos trimestres", considera que se deben tener en cuenta "los crecimientos en periodos largos", dice. Es de los pocos, por fuera del Gobierno, que empieza a ver una luz en el oscuro panorama de la profunda desaceleración que muestra el aparato productivo.
Luego de algunos meses de insistencia accedió a dialogar con Elespectador.com.
En la calle todos se preguntas cuándo va a pasar esta crisis, sobre todo las personas que han perdido su empleo. ¿Qué piensa el gerente del Banco de la República?
La desaceleración del crecimiento económico en el país se explica, en parte por la crisis internacional. Hemos visto en las últimas semanas signos de recuperación en la economía de los Estados Unidos, y también se han observado signos claros de recuperación en la economía china. Esa es una buena señal para el mundo y también para Colombia.
Para el caso colombiano también hemos dicho que hay factores que actúan de manera que nos permiten esperar que el segundo semestre de 2009, sea mejor que el primero. Dentro de esos signos está la reducción de la inflación y sus expectativas, el impacto que ha tenido la reducción de las tasas de interés del Banco de la República, que se han transmitido de una manera rápida a los intereses del mercado, y con un rezago va a afectar positivamente el crecimiento de la demanda.
Adicional a esto, hemos visto una caída en la tasas de interés de largo plazo que son las determinantes para las decisiones de inversión, y para la construcción. Y la caída en la variación de precios de alimentos y regulados favorece el ingreso disponible real.
Ante esta situación, ¿qué cree que están pensando las personas que han perdido su empleo?
Hasta el momento el incremento en la tasa de desempleo se explica fundamentalmente por un aumento en la oferta del empleo. Más personas en los hogares quieren salir a trabajar muy probablemente porque han sufrido un deterioro en los ingresos familiares.
¿En cuánto cree que va a terminar el desempleo en este año?
No tenemos una proyección al finalizar el año. Pero si es un hecho que la tasa de desempleo va a subir por encima de los niveles en que está actualmente.
¿La economía colombiana va a entrar a recesión, o qué tan lejana es esa posibilidad?
En la economía mundial se presentó un crecimiento más bajo de lo esperado en el último trimestre del año pasado, y lo mismo ocurrió en el primero de este año. Eso muy probablemente va a ser generalizado, va a ocurrir en todos los países en el mundo.
Yo he dicho, sin embargo, que debemos salirnos del análisis de lo que ocurre en uno o dos trimestres, sino hablar de los crecimientos en periodos largos. También he dicho que para el año completo, hay posibilidades de que la economía colombiana muestre un dato positivo, muy probablemente bajo, pero positivo; si eso ocurre va a ser uno de los países que mejor le va a ir este año.
¿No es muy optimista el Banco cuando cae la confianza de los empresarios y la de los consumidores. La demanda, por su parte, no muestra recuperación?
No. Lo que hemos dicho es que hay una serie de condiciones objetivas que permiten esperar una recuperación de la economía en el segundo semestre de este año. Y hemos dicho también que es importante que los colombianos tengamos en cuenta esas señales positivas, y a partir de ellas mejoremos nuestros niveles de confianza, tanto los consumidores como los productores.
En la medida en que comencemos a ganar más confianza sobre el futuro del país, vamos a ver unos mejores resultados económicos, un mayor crecimiento y una recuperación más rápida de este golpe externo que han recibido todas las economías en el mundo.
¿Qué tan fuerte es el rayo de luz que se ve en ese túnel oscuro de la desaceleración?
Hay signos claros de estabilización en la economía de Estados Unidos, lo mismo que en la de China, y en la colombiana tenemos una serie de factores que nos permiten ser optimistas: las caídas de inflación y las expectativas, que le han permitido al Banco de la República reducir de manera significativa las tasas de interés. Esta reducción de los intereses se ha transmitido rápida e intensamente a las tasas de interés de mercado.
Las tasas de interés de largo plazo, fundamentales para las decisiones de inversión y construcción de vivienda, han caído en los últimos meses. Los precios de los alimentos que venían aumentando a una tasa anual superior al 13%, ya se encuentran cercanas al 8% y eso defiende el poder adquisitivo de la gente, en especial de los más pobres.
Hemos tenido una fuerte devaluación del peso frente al nivel mínimo que alcanzó a mediados del año pasado, lo cual ayuda a los sectores que venden sus productos en el mercado internacional o que compiten con productos importados, y defiende también el poder adquisitivo de quienes reciben las remesas.
Optimismo total
¿Ese optimismo es porque el Banco y el Gobierno hicieron las cosas bien, o cómo las están haciendo?
Yo soy un convencido de que el Banco hizo lo que tenía que hacer. El Banco preparó la economía en el momento de bonanza, para un eventual choque externo negativo.
Evitamos un crecimiento desbordado del gasto y del crédito. Le pusimos límite al riesgo que pudieran asumir el sistema financiero, las empresas o las familias.
Controlamos las expectativas de inflación y mantuvimos credibilidad en la política monetaria. Todo eso nos ha permitido bajar las tasas de interés, reducir los niveles de encajes y permitir la devaluación del peso (flotar libremente la tasa de cambio peso vs.dólar).
No solo se ha logrado eso, sino que el efecto de las políticas nuestras se ha transmitido relativamente rápido al mercado. Todo eso en buena parte por acciones de política monetaria que se tomaron en el periodo de 2006 y mediados de 2008.
¿Qué tipo de coraza utilizó para aguantar ese chaparrón de críticas por las medidas adoptadas de subidas de tasas y que ahora le permite ‘sacar pecho'?
No. coraza no. Eso no necesita coraza, se requiere entender que los bancos centrales deben ser entidades eminentemente técnicas, y toman las decisiones con base en análisis técnicos.
Nosotros (la Junta) tomamos las decisiones con base en análisis técnicos y teniendo en cuenta las enseñanzas de la teoría económica, y las experiencias de otros países y de las mismas de Colombia, en el pasado.
Esas enseñanzas nos llevaron a tomar una serie de medidas que nos han permitido tener por primera vez en la historia una política monetaria anticíclica.
¿Le dolía las críticas o se reía de ellas, porque sabía para dónde iban en materia de política monetaria?
Oíamos las críticas y las oíamos con atención. Las evaluábamos y tomábamos las decisiones que considerábamos correctas.
Las dos crisis
Con un aparato productivo frenado y una inflación cayendo, no se podría pensar en que estamos llegando a una deflación?
No. Colombia está lejos de una deflación. La inflación va cayendo y hemos dicho que muy probablemente se va a situar por debajo del 5% que es el punto medio del rango meta. Eso es bueno para la economía colombiana, es bueno para todos los colombianos.
La inflación es un impuesto distorsionante, afecta a los más pobres, genera ineficiencia en la asignación de recursos, dificulta las decisiones de ahorro e inversión en la economía, tiene innumerables efectos negativos sobre la economía. Entonces en la medida en que caiga, y entre más rápido llegue a la meta de largo plazo, definida entre el 2% y 4%, es mejor para la economía colombiana.
¿Vamos a salir los colombianos más adoloridos de la crisis de 1999 o de la actual?
Claramente de la crisis de 1999. La crisis del año 99 fue no sólo de crecimiento económico, sino financiera, y cuando las economías tienen crisis financieras profundas se demoran mucho más en recuperarse.
Entonces a pesar de que el choque externo actual es superior, en magnitud a la que vivió la economía colombiana y latinoamericana a finales de la década de los 90, vamos a salir mucho mejor librado de esta crisis mundial, frente a lo ocurrido en los años 98 y 99.
¿En algún momento de esos profundos análisis hechos por el Banco, consideraron la posibilidad de una emisión de moneda o de utilizar las reservas internacionales para hacerle frente a la crisis?
Las reservas internacionales son para tener un colchón frente a choques externos negativos. Sirven a su vez para mantener la confianza en la economía colombiana en los mercados internacionales, y que permiten el acceso al crédito con menor costo.
Nosotros vimos necesario desde hace un buen número de años acumular reservas internacionales, porque entre otras razones sabíamos que en ese periodo favorable de la economía mundial, que había comenzado en 2002 y que se extendió hasta el año 2007, tarde o temprano iba a tener su contrapartida de desaceleración.
Las reservas internacionales están para eso. Para defendernos de los choques externos.
¿Pero se consideró en algún momento echarle mano a las reservas o hacer una emisión?
Nunca. En ningún momento.
A propósito ¿qué decirle a los críticos que sostienen que la independencia del Banco está llegando a su final?
Yo lo que siempre he dicho es que miren las acciones. Creo que es la Biblia la que dice que por los actos los conoceréis, entonces simplemente hago un llamado a que se miren las acciones y las decisiones que se han tomado, todas sin excepción, son fundamentalmente técnicas, tomadas por una Junta técnica, y estoy confiado de que así sequirá siendo en el futuro, por el bien del país.
Tasas de interés y revaluación
De acuerdo como ve la situación, ¿cree conveniente que el Banco siga bajando las tasas en tramos importantes o que las vaya diluyendo en lo que resta del año?
Hemos dicho que muy probablemente las tasas de interés del Banco de la República van a llegar a un nivel inferior al actual. Y Hemos dicho que muy probablemente va a ver reducción de tasas en el futuro. Cuánto y en qué forma es algo que vamos decidiendo en cada una de las Juntas.
¿Le suena un nivel de 5% para finalizar el año?
No es apropiado hablar de números, pero si es apropiado, dado lo que hemos visto sobre el comportamiento de las proyecciones de inflación, y lo que hemos visto del comportamiento del crecimiento, decir que las tasas de interés del Banco de la República van a llegar a un nivel que es inferior al actual.
¿Qué decirle al colombiano de a pie que aún no siente el efecto de la bajada de tasas de interés que anuncia el Banco Central?
Las tasas de interés han caído en su gran mayoría, pero es cierto que las que menos han caído son las de consumo, y en particular las que tienen que ver con tarjetas de crédito.
Eso obedece entre otras razones a los efectos del fuerte crecimiento del crédito de consumo en el pasado sobre la calidad de ese tipo de cartera.
Lo que le diría a esos colombianos es que las reducción de tasas toman su tiempo. Pero en la medida en que caiga la inflación, las expectativas de inflación, que el Banco reduzca sus tasas de interés y que vayan mejorando los niveles de confianza, eso debe materializarse en una mayor capacidad de endeudamiento de los colombianos y en un mayor suministro de crédito.
¿Está satisfecho con la caída de la inflación que en parte se debe a la baja capacidad de compra de los colombianos?
En parte la caída de la inflación obedece al debilitamiento de la demanda, en parte también obedece a factores externos relacionado con la caída de los precios de los productos básicos, y en parte, a la caída en las expectativas de inflación, pero también a la credibilidad misma de la política monetaria.
Todos esos factores se han unido para que la inflación este año vaya cayendo a un ritmo importante, lo que permite que posiblemente terminemos este año con un nivel inferior al 5%.
¿Qué tanto le preocupa al Banco los brotes de revaluación y si hay algún temor de que regresemos a los niveles de 2008?
Los movimientos de la tasa de cambio (dólar) en el pasado reciente obedecen a percepciones de riesgo en los mercados internacionales. Cuando hay una mayor percepción de riesgo en la economía mundial los capitales tienden a fluir hacia los Estados Unidos, por lo tanto se revalúa el dólar, lo que significa una devaluación del resto de monedas frente al dólar.
Cuando han salido noticias buenas de recuperación de Estados Unidos y hay una mayor tranquilidad en los mercados mundiales, se ha visto un fenómeno de devaluación del dólar, por lo tanto de apreciación del resto de monedas del mundo frente al dólar.
Sin embargo es importante anotar que niveles de 2.250 (pesos) ó 2.220, como los que hemos visto en estos últimos días, son significativamente superiores a los niveles que tuvo el país a mediados de 2008.
¿No hay preocupación en el Banco?
No. Yo creo que la experiencia colombiana, y en general la de los restantes países es clara por las bondades de tener un sistema flexible de tasa de cambio.
¿Quiénes deben estar más preocupados, los importadores o los exportadores?
Los exportadores están teniendo el beneficio de la devaluación que comenzó en el mes de julio y que se intensificó a partir de septiembre del año pasado, eso les genera un alivio. Sin embargo también es importante tener en cuenta que la demanda mundial ha caído y que la economía global este año va a tener un crecimiento negativo.
Por el lado de los importadores, en la medida en que disminuye la demanda interna también cae la demanda por importaciones, y hemos visto una caída importante en las importaciones.
Una persona del común
Ya no como banquero central sino como gente común y corriente, qué medida considera debió tomar el Emisor y que no la tomó para hacer más llevadera la crisis de los colombianos?
Uno tiene que juzgar las decisiones con base en la información disponible en el momento de las decisiones. Yo creo que el Banco usó los instrumentos que tenía de manera apropiada y en el momento del boom, de bonanza económica.
Creo que ha respondido de una manera rápida y apropiada cuando las condiciones de la economía mundial y local se debilitaron.
Es muy difícil uno decir, ex post que se debió haber hecho una cosa diferente. Las decisiones las tomamos con mucho cuidado, con base en análisis técnicos y teniendo siempre una perspectiva, no del mañana sino de mediano y largo plazo.
¿Si el gerente del Banco de la República se parara al frente de la entidad en la calle, como un ciudadano el común, que pensaría de los que están manejando la política monetaria?
Si tengo conocimiento de lo que han hecho, yo los calificaría como unas personas que están tomando decisiones con un horizonte de mediano y largo plazo, y con base en un marco institucional y legal que les estableció unos objetivos claros que ellos deben cumplir.