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Los arquitectos Rafael y Guillermo Rincón, hijos de un visionario constructor que introdujo en Bogotá el primer concepto de centro comercial, el cual aún opera en el barrio Restrepo de la capital del país, los mismos que hace unos años tomaron la decisión de construir un complejo empresarial y financiero al norte de la ciudad, North Point, iniciarán la construcción de la cuarta torre del complejo.
Así lo anunció Rafael Rincón, presidente de la firma Boca Colina que en 1996 tomaron la decisión hacer renovación urbana, pero no tumbando casas viejas y construyendo modernos edificios, sino recuperando los cerros nororientales, convertidos en verdaderos basureros a cielo abierto, para lo cual sembraron más de 100 mil árboles que hoy son bosques vivos, lo que les permitió ganar premios de arquitectura sostenible en Europa.
Hoy, luego de haber recuperado la zona de El Bohío y Barrancas, en el norte de Bogotá, este grupo de empresarios le apostarán a la construcción de dos torres más y un centro comercial que consolidará a North Points como el centro financiero del norte de Bogotá.
De acuerdo con Guillermo Rincón, uno de los socios de Boca Colina, el mismo constructor del el hotel Monchatel de Usaquén y de proyectos de vivienda como Tribeka en la calle 127 con carera 9, en marzo de próximo año se iniciarán la construcción de la cuarta torre de oficinas. Esta nueva unidad tendrá 33 pisos, con zona comercial y de parqueo, la cual estará lista a finales de diciembre de 2013.
“Con la construcción de esta nueva fase se generarán 500 empleos directos y 1.200 indirectos.
Pero el proyecto será más amplio, pues se construirá una torre más y un centro comercial, el cual estará pegado a la escuela distrital Agustín Fernández, lo que beneficiará a la zona uno de Usaquén”, explicó Rafael Rincón.
Su hermano considera que Bogotá requiere de normas especiales para el desarrollo de este tipo de conceptos que recuperan ambiental y arquitectónicamente zonas deprimidas como esta donde se encontraban basureros a cielo abierto.
Rincón señaló que lo se hizo en este proyecto fue la recuperación de una cantera en un área superior a 10 hectáreas con la siembra de acacias.
En Barrancas, donde esta North Points, se hizo recuperación Morfológica, para lo cual los cerros arruinados por la explotación de las canteras se convirtió en terrazas para evitar los delizamientos.
Luego vino la atención biológico-ecológico con la siembra de pasto con el fin de formar una capa vegetal donde se sembraron árboles para apretar la tierra y permitir que el terreno se agarrara. El pasto se sostuvo con estacas y luego se sembraron los árbolitos, los cuales permitieron que en la tierra aparecieran lombrices, lo que facilitó la recuperación ambiental, que fue tomado como ejemplo de renovación por la revista inglesa inglesa The Architectural Ar.
Este proceso arrancó con la colaboración de Juan Martín Caicedo Ferrer, cuando era alcalde de Bogotá, hoy presidente de la Cámara Colombiana de Infraestructura, explicó Guillermo Rincón.
La recuperación de la cantera fue hecha por los empleados que construyeron la primera torre del North Points, quienes en los tiempos de descanso de la obra, se trepaban por lazos para hacer la recuperación y la siembra de los árboles.
Hoy es un pulmón que recupera Bogotá al norte de la ciudad, explicó Rincón, quien considera que la ciudad debe mirar varios sectores de la zona para poder hacer renovación urbana acompañada de mejoramiento ecológico.