Publicidad

Parafarmacias: ¿El futuro del mercado?

La llegada de competidores extranjeros ha obligado a estos locales a vender productos de belleza, cuidado personal y hasta alimentos.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Redacción Especiales
16 de septiembre de 2016 - 09:33 p. m.
iStock
iStock
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

La dinámica era sencilla. Llegar a la droguería y mostrar la fórmula; el farmaceuta entregaba los medicamentos. A veces también se satisfacía el antojo de un helado, pero toda la transacción sucedía al frente de un mostrador. Sin embargo, varios factores han hecho que cambie la escena, obligando a estos establecimientos a volcarse hacia un nuevo mercado con nuevas categorías de producto.

Hoy, el negocio de las farmacias se mantiene con buen ritmo en el país e incluso es comparable con el de la agricultura. Según la firma Euromonitor, el segmento movió $4,8 billones durante 2015, cifra similar a la que generan las principales empresas del agro y que podría crecer $700.000 millones más en los próximos cinco años, cuando el número de droguerías en Colombia pase de 20.332 a 21.172.

Pero, más allá de señalar el crecimiento de esta industria, el estudio demuestra cómo ha evolucionado, pues ahora se divide en dos actividades. Por un lado están las farmacias que se dedican exclusivamente a la venta de medicamentos, a las cuales corresponden las cifras anteriores, y por el otro las llamadas parafarmacias, establecimientos que, además de las medicinas, se dedican a vender otros productos, como cosméticos, artículos de cuidado personal y del hogar, tecnología, instrumental médico y de rehabilitación física, comida y hasta ropa. Algo así como un pequeño retailer.

De acuerdo con Rafael España, director de estudios económicos de Fenalco, este cambio es una evolución natural del negocio. “Resulta que en el curso de este siglo ha habido una revolución en Colombia: el 92 % de la población tiene cobertura en salud. Eso significa que la gran mayoría de los medicamentos que se les recetan a los pacientes son suministrados por las EPS y por los dispensarios de los centros de salud”, explica el economista, refiriéndose a los cambios generados por la Ley 100 en el sector de la salud.

Y agrega que “la tradicional farmacia con la que crecieron nuestros padres, donde un dependiente de bata blanca detrás de un mostrador espera que le llegue un cliente con la fórmula para despacharlo, se está acabando”. Para evitarlo, las farmacias vieron la necesidad de reinventarse y volverse más atractivas para el consumidor.

Curiosamente, esa solución ya venía siendo aplicada en Colombia por Superdroguerías Olímpica, pero fueron Locatel y Farmatodo los que popularizaron este modelo, con su llegada desde Venezuela en 2004 y 2008, respectivamente. El autoservicio es la norma general y las góndolas, repletas de medicamentos de venta directa y productos de aseo y cuidado personal, reemplazan a los mostradores que se reservan para las drogas que requieren fórmula.

También se pone bastante empeño en el diseño de los espacios. “Hay neón, música y hasta aromas. Son sitios agradables y quienes entran prácticamente se olvidan de que están enfermos”, dice España.

De acuerdo con Euromonitor, este segmento movió el año pasado en el país $452.700 millones, por medio de 188 locales desperdigados a lo largo y ancho del país. En cuanto a la participación del mercado, se sabe que el 50 % pertenece a Farmatodo, seguido por Superdroguerías Olímpica, con 22,9 %, y Locatel, con el 17,8 %. El 10 % restante está repartido entre otros actores, como Saludmarket y pequeñas droguerías que comprendieron la necesidad de comenzar a hacer el cambio.

Lo cierto es que se trata de un mercado con potencial de crecimiento. Euromonitor concluye que, de seguir por este camino, en los próximos cinco años el número de parafarmacias podría llegar a 226, con lo que generarían ganancias de $544.900 millones a nivel nacional. España, por su parte, concluye que para llegar a estas cifras las droguerías tienen que motivarse más para dar el salto hacia el autoservicio, en lo que todavía están en mora. “Si no se reinventan, están condenadas a desaparecer”, remata el experto.

Por Redacción Especiales

Conoce más

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.