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El déficit de baños dentro de las estaciones de Transmilenio, que implicaría riesgos en la salud de sus trabajadores es el nuevo problema que tendrá que enfrentar la entidad y que le podría costar cinco mil salarios mínimos mensuales vigentes, es decir, $3.221 millones.
El pleito comenzó a mediados de este año cuando Marco Fidel Ramírez, concejal de Bogotá del partido Opción Ciudadana, denunció que habría más de dos mil empleados de esta empresa que tienen problemas para acceder a un baño durante su jornada laboral, pues los más de 500 puntos de venta o taquillas dispuestos en la ciudad no brindan este servicio. Y el pasado viernes el Ministerio de Trabajo anunció que podría imponer medidas cautelares contra Transmilenio, luego de confirmar las denuncias realizadas por el cabildante.
Horas después funcionarios de la empresa explicaron que “el sistema tiene baños en todos sus portales. Y obviamente en todos los patios donde se ubican los concesionarios, punto de partida y llegada de la operación del sistema. En las estaciones, por ser puntos de paso, no se requieren baños públicos, informó más tarde el sistema Transmilenio a través de la subgerencia jurídica.
El Espectador conoció los detalles de la investigación contra la empresa. Enrique Borda, viceministro de Relaciones Laborales e Inspección, le contó a este diario que “la averiguación preliminar se inició por parte de la Dirección Territorial de Bogotá, en la cual se practicó inspección ocular a algunas de las estaciones de Transmilenio, las cuales fueron escogidas aleatoriamente, y a cuatro portales. En esas diligencias se pudo constatar que las estaciones no cuentan con baterías de baños y que en los portales hay baños pero no son suficientes”.
El Gobierno también indicó que Transmilenio aportó como prueba un listado de convenios que ha suscrito con establecimientos comerciales cercanos a cada estación para que los trabajadores puedan acceder al baño. El Ministerio corroboró que los trabajadores pueden acceder así a la prestación del servicio en establecimientos como almacenes, cafeterías y restaurantes, entre otros, y en un caso particular constató la existencia de un convenio con un motel.
Frente a estas denuncias, la subgerencia jurídica del sistema afirmó “que Transmilenio no suscribe ningún convenio con entidades particulares y menos con moteles”. Sin embargo, Borda advirtió que “se avanzará en la práctica de otras pruebas relacionadas con el cumplimiento de las normas sobre salud ocupacional y nuevas visitas. Y se procederá en los próximos días a determinar los hechos y su gravedad para, de ser el caso, formular cargos, adelantando el procedimiento sancionatorio y adicionalmente si se aplica alguna medida cautelar”.