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Dólar hoy en Colombia: este es el precio de la moneda para el 31 de agosto

El dólar inició su cotización a la baja. Estas son las variables que continúan presionando al billete verde.

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31 de agosto de 2026 - 01:19 p. m.
Las expectativas sobre la decisión que tome la Fed en materia de tasas sigue presionando al billete verde.
Las expectativas sobre la decisión que tome la Fed en materia de tasas sigue presionando al billete verde.
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El dólar inició su cotización a la baja, al registrar COP 3.170. Esto se traduce en una caída de COP 31,75 frente a cierre del viernes, así como una variación del 0,99 %.

La Tasa Representativa del Mercado (TRM) permanece en COP 3.202,79.

El análisis que hace Daniel Londoño, quien es el country manager de Global66, es que la divisa borró en una semana casi todo lo que había perdido en agosto.

Datos más granulares muestran que la Tasa Representativa del Mercado (TRM) subió COP 96,16 en la semana, lo que se traduce en un aumento del 2,65 % si compra la TRM del viernes con la misma de la semana inmediatamente anterior.

Sin embargo, el dólar sigue estando en niveles bajos si se compara con el arranque del año. La diferencia supera los COP 600 y refleja, en términos porcentuales, una caída del 16,3 %, y del 22 % si se tiene en cuenta el inicio de 2025.

¿Qué está moviendo al dólar?

El CEO de Values AAA, Jeisson Valeguera, explica que detrás de este comportamiento hay diversas variables. Las principales orbitan las expectativas sobre las tasas de la Reserva Federal (Fed), el comportamiento del petróleo, los flujos de capital hacia Colombia y el diferencial de las tasas de interés.

Primero, la Fed. Lo que determine la Reserva Federal de Estados Unidos es clave para Colombia, especialmente por su impacto sobre los flujos de inversión. Si el emisor estadounidense opta por mantener las tasas de interés elevadas, o incluso aumentarlas, los activos estadounidenses podrían resultar relativamente más atractivos para los inversionistas (o simplemente desincentivar la inversión en general), lo que podría reducir el flujo de capitales hacia mercados emergentes como Colombia. Una menor entrada de dólares al país podría, a su vez, generar presiones al alza sobre la tasa de cambio.

El miércoles, el Departamento de Comercio informó que el gasto de consumo personal en Estados Unidos fue superior al esperado (3,7 % versus 3,6 %), a lo que se suma que el ingreso de personal ocupado aumentó 0,4 %, lo que también resultó ser superior al proyectado (0,2 %). Esto llevó al DXY a avanzar 0,24 % en la sesión.

El peso del petróleo. Lo que ocurra con el precio de este combustible también es clave para anticiparse a los movimientos del dólar. Esto se debe a que el petróleo es uno de los principales productos de exportación de Colombia y sus variaciones de precio tienen efectos sobre el ingreso de divisas al país.

Cuando el precio del crudo sube, aumentan los ingresos provenientes de las exportaciones petroleras y puede producirse una mayor entrada de dólares, lo que tiende a presionar a la baja la tasa de cambio. Cuando el precio cae, ocurre el efecto contrario: disminuyen los ingresos por exportaciones y puede reducirse la oferta de dólares, generando presiones al alza sobre el precio de la divisa.

Londoño detalla que esta semana el barril de referencia Brent (que es el que le importa a Colombia) encadenó cuatro jornadas de caída y cerró el jueves por debajo de USD 87, después de que Irán y Omán acordaran el reparto de aguas e ingresos del Estrecho de Ormuz, aunque Teherán aclaró que la reapertura efectiva requiere más que ese entendimiento.

También está el peso que tiene el comportamiento de la economía local. En esto se incluyen elementos como el comportamiento del déficit fiscal, el peso que tienen emergencias de gran escala como el terremoto (que por sí solo demandara recursos superiores a los COP 30 billones) y políticas de Estado, como eventuales reformas tributarias.

Sobre esto último, las cuentas del gobierno de Abelardo de la Espriella apuntan a una administración basada en el recorte y la austeridad, lo que de entrada deja de lado la imposición de nuevos impuestos.

Esto podría resultar atractivo para los inversionistas, pues de fondo se podría interpretar que el Estado seguiría financiando sus faltantes con deuda; pero también deja la pregunta de cómo construir la “patria milagro” sin más aportes de los contribuyentes.

De forma paralela, está la lucha contra la inflación que libra el Banco de la República. Esta semana, el gerente del Emisor, Leonardo Villar, recordó la importancia de mantener una política monetaria que permita hacer frente a la inflación, entre otras medidas, mediante tasas de interés elevadas. No obstante, señaló que las previsiones apuntan a que la inflación comenzará a moderarse y que podría converger hacia la meta del 3 % en 2028. A medida que la inflación ceda, también habría espacio para que las tasas de interés comiencen a bajar.

Esto también es relevante para el comportamiento del dólar. Uno de los factores que ha incidido en su caída durante los últimos meses ha sido el llamado carry trade. En términos generales, se trata de una estrategia mediante la cual los inversionistas buscan financiarse en países donde las tasas de interés son relativamente bajas y llevar esos recursos hacia mercados donde las tasas son más altas, con el objetivo de obtener ganancias por ese diferencial.

¿Qué se espera para esta semana?

Con este panorama claro, Balaguera considera que el billete verde podría experimentar una semana de alta volatilidad, probablemente moviéndose alrededor de un rango entre los $3.100 a los $3.200.

“El rumbo dependerá especialmente de las señales de la Fed, el petróleo y el apetito global por activos emergentes”, explica.

Para Londoño, esta semana viene acompañada de varios eventos que marcarían el puso del dólar, como el informe completo del empleo en Estados Unidos, así como la última lectura de indicadores relevantes antes de la reunión de la Fed, en la segunda semana de septiembre. En lo local, el DANE entregará el reporte de inflación con corte a agosto.

“El escenario base es un rango entre $3.100 y $3.220, con el piso donde estaba el techo hace diez días y el riesgo cargado hacia arriba mientras la Fed siga sonando dura y el crudo siga cediendo”, detalla

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