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Qué dicen los números del carbón en Colombia: producción es la peor en 22 años

La producción carbonífera colombiana cayó a 53,9 millones de toneladas en 2025 (9 millones menos que el año anterior). Una acumulación de cargas fiscales, costos logísticos y pérdida de mercados está detrás del mal momento de esta industria, que Fenalcarbón describe como “sin precedentes”.

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28 de abril de 2026 - 09:32 p. m.
Trabajador de una mina de carbón en Tausa, Cundinamarca, en agosto de 2025. Imagen de referencia.
Trabajador de una mina de carbón en Tausa, Cundinamarca, en agosto de 2025. Imagen de referencia.
Foto: AFP - RAUL ARBOLEDA
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El año pasado, Colombia extrajo menos carbón que en cualquier momento desde hace 22 años. Detrás de esa contracción no hay un solo factor sino varios que, como rocas de este mineral, se fueron apilando. Entre ellos están algunos internos como impuestos, bloqueos en vías férreas y alzas en fletes, y otros externos como la pérdida de mercados tradicionales que buscaron otros proveedores, según el balance de 2025 publicado este martes por Fenalcarbón.

Dentro de las cifras más dicientes, la producción total de carbón térmico, metalúrgico y coque cerró en 53,9 millones de toneladas, la cifra más baja en 22 años.

Las exportaciones cayeron 21,2 % en volumen frente a 2024 (una reducción de 12,8 millones de toneladas) y los ingresos del sector se desplomaron hasta una tercera parte (31,8 %, para ser precisos) hasta los USD 4.000 millones FOB, equivalentes al 7,7 % del total exportado por Colombia ese año, como lo expuso Fenalcarbón en un informe.

Las razones de la caída

Detrás de las cifras en rojo hay una cadena de factores. Fenalcarbón se refirió, por ejemplo, a las presiones tributarias del sector: la sobretasa de renta, el impuesto al carbono, el aumento de autorretenciones y un impuesto especial del 1 % por cada transacción de venta de carbón, además de un impuesto al patrimonio con tarifa especial del 1,6 % para el sector minero-energético.

En logística, Fenalcarbón apuntó que los fletes terrestres se dispararon al punto de que “los costos de salir desde el interior hacia los puertos fueron insostenibles dados los precios bajos”. Así mismo, los bloqueos y atentados en vías férreas interrumpieron el flujo de carga, y el cierre del Muelle 13 en el puerto de Buenaventura eliminó una salida clave hacia los mercados asiáticos, según el gremio.

La prohibición total de exportaciones a Israel también recortó un destino que venía siendo relevante. El gobierno de Gustavo Petro vetó ese comercio en 2024, en el marco del conflicto entre Israel y Palestina, y lo reforzó con el Decreto 0949 de agosto de 2025, que estableció una restricción sin excepciones. En 2023, Israel representaba el 5 % del total del carbón exportado por Colombia.

“Mientras el mundo asegura su energía con carbón, Colombia está perdiendo competitividad y cediendo mercado. Tenemos uno de los carbones de mejor calidad global y mercados que siguen demandándolo, pero factores internos como la carga fiscal, los costos logísticos y la incertidumbre regulatoria están frenando la producción y la inversión”, advirtió Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón.

A dónde fue el carbón colombiano

Pese a la caída en producción, las cifras de Fenalcarbón destacan que Colombia se ha mantenido como proveedor de algunos de los principales importadores mundiales, aunque con algunos grises.

Corea del Sur siguió siendo el destino más relevante del carbón colombiano, con 6,7 millones de toneladas, aunque bajó 33,3 % frente a 2024.

India fue la excepción: recibió 1,98 millones de toneladas, un aumento del 34 %. En cambio, Japón redujo sus compras a 0,54 millones de toneladas (-48,9 %) y China cayó de forma abrupta a apenas 0,5 millones de toneladas, un desplome del 92,4 % respecto al año anterior.

El carbón metalúrgico tampoco escapó a la contracción. Colombia exportó 1,7 millones de toneladas en 2025, y sus envíos a China e India cayeron cerca del 86 % por cuenta de la presión de los carbones rusos, que llegaron a esos mercados a precios por debajo de los índices de mercado para sortear las sanciones internacionales.

Para 2026, Fenalcarbón prevé que la competencia en ese segmento se intensificará: Rusia avanza en modernización logística y Estados Unidos alista nuevos proyectos de producción.

“El carbón es fundamental para Colombia. No solo sostiene economías locales, genera empleo y aporta de manera significativa a las exportaciones del país, sino que también es clave para garantizar la seguridad energética nacional. Desconocer su papel es poner en riesgo la estabilidad económica y energética”, concluyó Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón.

El carbón en el resto del mundo

El mercado global del carbón térmico movió 1.180,8 millones de toneladas en 2025, un 8,5 % menos que el año anterior, en parte porque China e India aumentaron su producción interna. Sin embargo, ambas siguen siendo los mayores importadores del recurso.

China porque le resulta más barato abastecer sus provincias costeras por vía marítima que transportar carbón desde sus minas del norte; India porque su rápida urbanización y expansión manufacturera le generan un déficit de consumo que aún no puede cubrir sola.

Europa, en cambio, siguió reduciendo sus compras: importó 65,8 millones de toneladas, un 19,6 % menos que en 2024. Para esas economías el carbón es cada vez más un recurso de respaldo extremo, desplazado por inversiones en energía nuclear y renovables.

En ese escenario, Colombia compite con Indonesia y Australia, y enfrenta además la presión de los carbones rusos.

El panorama para 2026

Por el lado de los precios, el conflicto en Medio Oriente y el cierre del Estrecho de Ormuz presionan al alza los energéticos, lo que para Fenalcarbón podría favorecer al carbón como alternativa más económica y disponible.

Los precios del carbón térmico cerraron 2025 entre USD 99,45 y USD 112,44 por tonelada, y Fenalcarbón anticipa una recuperación para este año.

En el frente interno, la industria espera un repunte de la demanda nacional. La escasez de gas y la volatilidad de sus precios están llevando a la industria a mirar de nuevo al carbón como fuente de respaldo. A eso se suma la inminencia del Fenómeno de El Niño en el segundo semestre, que reduciría la generación hidroeléctrica y obligaría a encender más plantas térmicas.

Pero el reto de fondo sigue siendo el mismo. “La competitividad depende más de la política interna que de la demanda internacional, que se mantendrá constante por varias décadas más”, advierte el informe de Fenalcarbón.

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Guillermo(n5sqs)Hace 14 minutos
Petro, Irene Vélez, Omar Camacho y Edwin Palma marachitaron el sector minero-energético con su famoso "decrecimiento económico", el problema es que nunca tuvieron listas ni vistas las opciones de desmontar los comsbustibles fósiles y nos quedaremos en 2027 sin el pan y sin el queso cocinando con carbón como en Cuba y movilizándonos en ciclomotores a pedal como en Venezuela. Esa fue su promesa de cambio que desea profundizar Cepeda.
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