El índice Dow Jones cedió 2,13% este jueves

¿Qué tanto debe preocupar la caída en los mercados?

El desplome de las bolsas de los últimos días puede responder menos a una crisis preocupante que a un reajuste luego de un largo período de buen comportamiento en Estados Unidos.

Wall Street cayó este jueves por segundo día consecutivo. / AFP

El regreso del nerviosismo a las bolsas del mundo ha ocupado los titulares de prensa en los últimos dos días. La pregunta que muchos se hacen y están tratando de responder es qué tan profundo o persistente será el tambaleo.

La situación se intensificó desde el miércoles, cuando los índices de referencia de Wall Street cayeron tras la venta de acciones en masa. Horas después, las bolsas asiáticas tuvieron la misma tendencia. La de Tokio perdió 3,89 %; la de Shanghái, más de 5 %, y la de Hong Kong, 3,5 %. El jueves Wall Street retrocedió por segundo día consecutivo: el índice Dow Jones cayó 2,13 %; el Nasdaq, de las tecnológicas, perdió 1,25 % y el S&P 500, 2,06 %.

Entre los factores que, según los analistas, están detrás de este movimiento se encuentran la incertidumbre por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, así como los aumentos en las tasas de interés anunciadas por bancos centrales, principalmente la Reserva Federal (Fed). Este jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a arremeter contra la Fed, afirmando que está “fuera de control”, pero que, pese a eso, no detendrá al presidente de la entidad, Jerome Powell.

Ahora bien, “subir las tasas implica que la liquidez del mundo disminuye”, recuerda Juan David Ballén, analista de Casa de Bolsa. Y al contar con menor liquidez, la selectividad en las inversiones aumenta, panorama en el que los mercados emergentes, como el colombiano, pueden llevar las de perder.

Según Sergio Olarte, director de investigaciones económicas para Colombia de BTG Pactual, el comportamiento registrado en Estados Unidos se debe más bien a una corrección después de un largo período de buen comportamiento, “inusualmente bueno”.

Olarte afirma que es “saludable” que así ocurra y que de hecho despeja los temores de una supuesta burbuja. Sin embargo, lo que viene ahora son las decisiones de los fondos extranjeros para ver en qué mercados emergentes entran, se quedan o se van. Para mostrar a Colombia como un destino poco riesgoso para la inversión (o siquiera menos riesgoso que los vecinos) “es importante que el país siga con la inflación objetivo, los tipos de cambio flexibles, con responsabilidad fiscal y mostrando que paga sus deudas”, agrega Olarte.

“Es posible que esta volatilidad y nerviosismo permanezcan. Habrá momentos de calma, pero este es un tema estructural”, añade Ballén. “Un punto de inflexión”. El analista recordó lo que advirtió el Fondo Monetario Internacional recientemente: que hay ciertos riesgos a nivel mundial, como la guerra comercial, pero también la escalada en los precios del petróleo.

Si bien un barril de Brent a mayor precio se puede interpretar como algo positivo para las finanzas del país, en el detalle se observa que es un comportamiento que responde a choques de oferta, a factores geopolíticos, más que a cambios en la demanda. De hecho, recuerda Ballén, la disminución en las expectativas de crecimiento de las economías tiene que ver en parte con la menor posibilidad que tendrán los países de acceder a commodities más caras.