Red de estaciones de carga, el reto de los autos eléctricos

Las ventas de estos vehículos pueden estancarse rápidamente si no se crea infraestructura de carga suficiente para soportar la demanda y los nuevos desarrollos de estas tecnologías.

Bloomberg

Instalar supercargadores en las autopistas de Europa y América del Norte es clave para destrabar las ventas de autos eléctricos, según el responsable de la mayor firma de redes.

Los consumidores tienen abundancia de estaciones de recarga de baterías en los lugares de trabajo, los predios de estacionamiento y los centros comerciales, dijo en una entrevista Pasquale Romano, máximo responsable de ChargePoint. Para el CEO de una compañía que cuenta a BMW AG y Daimler AG entre sus inversores, el mayor desafío es instalar más en las rutas de larga distancia. (Lea "Energía nueva para los vehículos eléctricos")

“Tener lista una infraestructura en autopistas es vital” dijo. “Que no haya una red de carga en las ciudades es irrelevante”.

Las compañías automotrices gastan sumas sin precedentes en desarrollar vehículos eléctricos para cumplir con normas cada vez más estrictas sobre contaminación. En Europa entrarán en vigor en 2021 mayores limitaciones sobre dióxido de carbono, lo que alentará a las automotrices a producir vehículos a baterías. La principal marca de autos de Volkswagen AG dio a conocer el jueves un plan para desarrollar cinco modelos eléctricos en un intento de competir con Tesla Inc.

ChargePoint, que tiene sede en Campbell, California, administra en los Estados Unidos, Europa y Australia una red de alrededor de 39.000 estaciones de carga de baterías que comprende tanto instalaciones públicas como privadas para empresas y residencias. Luego de reunir US$125 millones en una ronda de inversión que encabezaron Daimler y Siemens AG, la compañía intensifica los esfuerzos por llevar sus operaciones a Alemania y el resto de Europa.

La demanda de vehículos eléctricos ha sido tibia hasta ahora en tanto las limitadas opciones de vehículos y los elevados precios desalientan a los consumidores. La disponibilidad de estaciones de carga no es el problema, según Romano.

“La infraestructura fluye de forma natural, excepto en el caso de la carga en autopistas, donde Tesla ya ha demostrado que puede hacerse sin demasiados problemas”, dijo. La transición se hace más difícil debido a una arraigada cadena de suministro del sector automotriz, que produce millones de vehículos diésel o a gasolina.

“No les ha interesado desplazarse con rapidez a los autos eléctricos”, dijo.

La cantidad de puntos públicos de carga creció en el mundo un 61 por ciento el año pasado, a 363.000, y China está a la cabeza, según un informe de Bloomberg New Energy Finance. En Europa, Alemania experimentó el mayor crecimiento: 33 por ciento.

Se estima que las ventas de autos eléctricos se acelerarán. UBS elevó esta semana su pronóstico y mencionó la declinación de la popularidad del diésel en Europa y la regulación en China. Los vehículos exclusivamente a baterías podrían representar el 30 por ciento de las nuevas ventas en Europa para mediados de la próxima década, dijo el banco. (Lea "El “boom” de las baterías podría ser la próxima revolución energética")

Ante una aceptación que hasta ahora es vacilante, Volkswagen, BMW y la empresa matriz de Mercedes-Benz, Daimler, se han asociado en una rara inversión en infraestructura para ofrecer una red de carga europea de unas 400 estaciones para fines de la década. La compañía eléctrica alemana EON SE y la proveedora de carga dinamarquesa Clever también trabajan en un proyecto similar y planean abrir sus primeras estaciones antes de junio a los efectos de cubrir los viajes de verano (boreal). Los esfuerzos son similares a la decisión de 2012 de Tesla de crear su propia red de supercargadores entre ciudades para viajes de larga distancia.

La existencia de más cargadores en las autopistas “eliminará un obstáculo de compra para muchos conductores”, dijo Romano.

 

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