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Se 'remasterizó' el negocio

Las casas disqueras nacionales han tratado de 'torear' la piratería reinventando su industria y usando nuevos recursos tecnológicos. Sin embargo, pierden US$43 millones anualmente.

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Héctor Sandoval Duarte
06 de junio de 2011 - 10:00 p. m.
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Cuando Antonio Fuentes llegó de Estados Unidos a Colombia en 1934, trajo en su mente una idea que muchos consideraron una ‘quijotada’ para la época: crear la primera casa disquera en un país donde apenas la radio despegaba con timidez. Pese al éxito de su industria, que puso a sonar en el exterior a artistas como Fruko y sus Tesos y a Los Corraleros de Majagual, no le alcanzó la vida para continuar viendo la reinvención de su negocio, que ahora busca ir más allá de las barreras que le ha impuesto la piratería.

Expertos de las casas disqueras consideran que aunque el formato Compact Disc está herido de muerte, la “aguja” de la industria saltó muchas décadas para poner a sonar las posibilidades que ha brindado la tecnología, como la música en la nube, donde los usuarios pueden almacenar grandes volúmenes de canciones y también comprarlas a través de internet.

El gerente artístico de Discos Fuentes, Rafael Mejía Pérez, considera que esta firma, con 77 años de trayectoria, es pionera en innovación, pese a que “la piratería es un fenómeno con el que nos toca vivir. Es el desconocimiento a la propiedad intelectual”. Agregó que  decir que el negocio de la música va cuesta abajo  no es cierto.

Para Mejía, haber llevado su industria al reproductor y tienda de música iTunes de la firma Apple y a sitios web como Amazon, Comcel y Tigo, es el resultado de “poner el negocio a tono” con la tecnología. “Toma tiempo ir a ese ritmo, pero ya no es necesario tener esos monstruos de compañías”, aseguró el directivo, quien piensa que el ideal es ponerle las cosas más fáciles al cliente para que acceda a la música a través de la red.

A su vez, la casa disquera Universal Music Colombia también sigue reinventando su negocio en el país, pese a la ilegalidad. El director de marketing para Latinoamérica, Alberto Marchena, aseguró que “pese a la reinvención, no se va a subsanar el impacto de la piratería”.

Hace año y medio, Universal Colombia entró en una nueva línea de negocios que la casa disquera abrió hace cuatro años en los países donde está presente. Marchena explicó que esto incluye la promoción de instrumentos de marketing para grandes empresas como Colgate, Carvajal, Pepsi, Coca Cola, Nestlé y Hyundai.

Aunque tener discos a menor costo en el mercado trató de frenar una caída en las ventas de Universal Colombia, se puso en marcha una tarjeta para adquirir música de manera legal a través de la web. “Sigue siendo la única forma legal para consumir por este medio en Colombia”, manifestó el directivo.

“Las casas disqueras tienen diferentes formas de hacer negocios. Los artistas independientes dicen que no son importantes, pero son un negocio de inversión porque una compañía  invierte en los artistas”, dijo Marchena, quien considera que el Gobierno debería fortalecer su legislación antipiratería.

La piratería de música en el país, contada en cifras, no deja de sorprender. Según el Departamento Comercial de Estados Unidos, Colombia está entre los 30 países del mundo donde este fenómeno tiene mayor incidencia. A su vez, un estudio del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina indicó que la ilegalidad perjudica a 53% del mercado de la música en el país.

Cifras de la Asociación para la Protección de los Derechos Intelectuales sobre Fonogramas y Videogramas Musicales (Ardif), indican que en Colombia se han descargado ilegalmente por internet  200 millones de canciones; el equivalente a 20 millones de discos compactos. De acuerdo con Ardif, en el país las casas disqueras pierden anualmente US$43 millones.

A su vez, Jairo Fernando Martínez, director nacional de promoción de la casa disquera FM Entretenimiento, manifestó que durante los últimos cinco años, las ventas han caído 70%. “La disminución es constante. Nuestra compañía se ha reinventado hacia el contenido visual. Éramos FM Discos y Cintas. Ya no existe”.

El giro que asumió esta disquera fue tomar el camino de los contenidos familiares. “Tenemos la distribución para Caracol y RCN. Tenemos alianzas con Fox”, explicó Martínez, y agregó que ya no es atractivo hacerle un disco a ningún artista. “Cuando nos atrevemos a hacer una inversión, toca meternos en el tema de los conciertos”.

La industria discográfica en Colombia alguna vez se opuso, según Martínez, a la exposición digital de la música y esto fue haberle dado pie a la expansión de la piratería musical. 

Otra piedra en el zapato, según el directivo, es que en Colombia quienes desean comprar música en internet con tarjetas de crédito de bancos nacionales tienen una limitación debido a que en los portales se debe tener una tarjeta por el estilo de American Express. “La venta de discos se acabó. Es para los coleccionistas”, concluyó.

Por Héctor Sandoval Duarte

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