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Enel, AES y Celsia enfrentan un pliego de cargos de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC). Según la entidad de vigilancia y control, hay indicios de que las tres generadoras habrían afectado la libre competencia en el mercado de energía mayorista, uno de los engranajes clave detrás del precio de la energía que se paga en Colombia.
La acusación de la SIC se concentra en algo que en el sector se conoce como el costo de oportunidad del recurso hídrico. En términos sencillos, cuando una hidroeléctrica tiene sus embalses llenos generar energía le sale más barato, porque no necesita ahorrar el agua para más adelante. Por eso la regulación espera que, en esos casos, sus ofertas de precio en la Bolsa de Energía se acerquen a los niveles mínimos permitidos.
Pero eso no fue lo que encontró la SIC. Entre 2022 y 2025, según el análisis preliminar de la entidad, Enel, AES y Celsia habrían presentado “de manera reiterada” ofertas de precio por encima de esos niveles mínimos regulados, justo en momentos en que sus embalses estaban al 90 % o más de su capacidad útil.
La entidad de vigilancia y control afirma que, hasta ahora, no ha encontrado una razón técnica, económica u operativa que explique esa diferencia.
Cómo se forma el precio de la energía en Colombia
La Bolsa de Energía es el mecanismo con el que se fija el precio de las transacciones de corto plazo en el Mercado de Energía Mayorista. Según explica la SIC, ese precio debe reflejar la oferta y la demanda reales del sistema para sostener un mercado competitivo.
Ese mismo precio sirve de referencia para las compras de energía de los comercializadores, sobre todo de los que no tienen toda su demanda cubierta con contratos de largo plazo. Por eso, sus variaciones pueden influir -en determinadas circunstancias- en el costo del servicio de energía eléctrica que pagan millones de usuarios en Colombia, como lo indicó el organismo de vigilancia y control.
A través de un comunicado, la SIC detalló que las conductas de Enel, AES y Celsia habrían afectado “el proceso competitivo mediante el cual se forma el precio de la energía en la Bolsa”.
La entidad señaló que estas compañías habrían podido “reducir la participación de generación hidráulica en el despacho”, abrir paso a “tecnologías con mayores costos relativos” e introducir “señales de precio que no reflejarían las condiciones objetivas de disponibilidad del recurso hídrico”.
Tras una investigación de más de tres años, la Superintendencia concluyó que no había elementos suficientes para explicar las diferencias entre lo que ofertaron las tres generadoras y lo que, según la regulación, deberían haber ofertado con sus embalses casi llenos. Por eso decidió abrir formalmente la investigación administrativa.
Cabe resaltar que un pliego de cargos de la SIC no equivale a una sanción ni una declaración de culpabilidad; es, más bien, el paso que formaliza la investigación y abre la puerta para que las empresas ejerzan su derecho de defensa antes de que la SIC tome una decisión final.
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