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Si usted entregó dinero a FG - Administrador de Fideicomisos Civiles esperando recibir una rentabilidad de hasta 28% anual, la decisión de la Superintendencia Financiera de Colombia pone bajo la lupa el esquema al que destinó sus recursos. La entidad ordenó suspender de inmediato la captación de dinero que, según su investigación, hizo la Fundación con al menos 318 personas y por 9.489,8 millones de pesos.
La medida fue adoptada mediante la Resolución 1256 del 28 de agosto de 2026. De acuerdo con la Superfinanciera, los recursos fueron recibidos a través del denominado “Fideicomiso Civil Gran Reserva Gloriazul 17”, que se promocionaba mediante páginas web, redes sociales, reuniones virtuales y asesorías comerciales.
¿Cómo funcionaba el esquema?
Las personas podían vincularse con aportes desde 2,5 millones de pesos. A cambio, recibían unos documentos denominados “Certificados de Derechos Fiduciarios” (CDF), junto con la promesa de rentabilidades de entre 18 % y 28 % anual, la devolución del capital invertido y mecanismos para recomprar los certificados.
La investigación de la Superfinanciera concluyó que la Fundación recibió recursos de manera masiva y habitual sin que existiera como contraprestación real y efectiva la entrega de bienes o la prestación de servicios.
Ese es el punto que llevó a la autoridad a considerar que se configuraron los supuestos de captación masiva y habitual no autorizada.
La Fundación utilizó contratos de adhesión y los CDF para vincular a los participantes. Sin embargo, la SFC señaló que no pudo acreditar que los recursos fueran administrados en un Fondo de Inversión Colectiva (FIC), pese a que así estaba previsto en el contrato de adhesión.
Además, FG - Administrador de Fideicomisos Civiles no cuenta con autorización de la Superfinanciera para administrar FIC.
El esquema también tenía una presencia pública orientada a potenciales inversionistas. En una publicación del 31 de diciembre de 2025, la página deseaba a sus clientes un año en el que su “dinero siga creciendo con visión, solidez y confianza” y hablaba de “invertir bien”. Esa fue, según el registro consultado, la última publicación de la página en Facebook.
¿Dónde terminaban los recursos?
Una página asociada al esquema muestra mecanismos para realizar los pagos mediante consignación, transferencia bancaria o código QR. Allí aparece una cuenta de ahorros de BBVA cuyo titular es FG - Administrador de Fideicomisos Civiles, con el NIT 901.157.715-0.
En esa misma página se promociona una rentabilidad de 24 % efectivo anual mediante los CDF.
La información empresarial consultada identifica a FG - Administrador de Fideicomisos Civiles con ese mismo NIT y registra como actividad las operaciones inmobiliarias realizadas a cambio de una retribución o por contrato.
La medida de la Superfinanciera, sin embargo, no significa que todas las actividades de la Fundación hayan sido suspendidas. La entidad precisó que su actuación se limita a los recursos captados o recaudados masivamente de manera no autorizada y que las actividades lícitas que desarrolle la Fundación no están cobijadas por la orden.
¿Qué pasará con la investigación?
La Superfinanciera remitió copia de su actuación a la Superintendencia de Sociedades para las intervenciones que correspondan y a otras autoridades, entre ellas la Fiscalía General de la Nación y la Superintendencia de Notariado y Registro.
La decisión tampoco establece, por sí sola, que haya ocurrido una estafa ni determina qué pasó con el dinero de cada uno de los participantes. Lo que establece la actuación administrativa es que la Fundación realizó una actividad de captación masiva y habitual de recursos sin autorización.
Esto en sí mismo es importante. Por una parte, una promesa de rentabilidad no equivale a una inversión respaldada por la supervisión estatal, aunque esté repleta de certificados y contratos. Por otra, siempre es importante asesorarse financieramente a través de canales diversos antes de entregar dinero.
En este caso, el problema que encontró la entidad no fue solamente cuánto prometía pagar el esquema, sino bajo qué condiciones estaba recibiendo el dinero del público.
Preguntas rápidas:
¿Cómo reconocer un esquema de captación no autorizado?
Promesas de rentabilidades muy altas, ausencia de autorización de la Superfinanciera, uso de certificados o contratos sin respaldo en un Fondo de Inversión Colectiva, y captación masiva de recursos sin contraprestación real.
Le recordamos siempre asesorarse con expertos antes de consignar o firmar un contrato de inversión.
¿Qué hacer si ya invirtió en FG?
La Superfinanciera remitió el caso a la Fiscalía y a la Supersociedades. Los afectados deben presentar denuncias formales y aportar los certificados o contratos firmados para que las autoridades determinen la ruta de recuperación de recursos.
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