
Larry Sadit Álvarez, superintendente de Vigilancia y Seguridad Privada.
Foto: Cortesía Supervigilancia
En casi cualquier conjunto residencial o edificio de apartamentos del país hay alguien que abre la puerta del edificio a las cinco de la mañana, en las horas de la tarde recibe el “corrientazo” que llega a domicilio y hace la ronda cuando todos duermen.
Es el o la guarda de seguridad, y muchos residentes cruzan más palabras con estas personas que con sus propios vecinos. Para bien o para mal, sobre los hombros de estos trabajadores recae buena parte de la sensación de seguridad en una propiedad horizontal.
Esa presencia permanente, 24 horas y...

Por Daniel Felipe Rodríguez Rincón
Comunicador Social y Periodista. Desde 2017, se ha desempeñado en diferentes medios de comunicación colombianos.@DanfeRodriguezdrodriguez@elespectador.com
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