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11 Jan 2022 - 3:18 p. m.

Todo lo que tiene que saber para el final de la OPA por Sura

Este martes se cierra la OPA de los Gilinski por el Grupo Sura, que bien podría redefinir el futuro de uno de los conglomerados financieros más importantes del país. ¿Cómo entender esta jugada de negocios?
Ahora, en el momento actual de la economía nacional y mundial, la tasa de cambio ya se ha encargado de incrementar los precios que recibirán quienes vendan sus participaciones en el Grupo Sura. / MicroStockHub
Ahora, en el momento actual de la economía nacional y mundial, la tasa de cambio ya se ha encargado de incrementar los precios que recibirán quienes vendan sus participaciones en el Grupo Sura. / MicroStockHub
Foto: MicroStockHub

Este martes se cierra la Oferta Pública de Adquisición (OPA) que los Gilinski lanzaron por el Grupo Sura, con la que estos empresarios buscaban inicialmente hacerse con un máximo de 31,6 % de las acciones del conglomerado financiero y un mínimo de 25 %. La OPA arrancó formalmente el 24 de diciembre pasado.

Aunque durante buena parte de la OPA las ventas a los Gilinski fueron mínimas, el viernes pasado se registró un salto importante en las aceptaciones de la compra que proponen estos empresarios, que elevó la participación de los Gilinski a 13,8 % de las acciones totales de Sura, lo que los lleva al 40 % de la meta máxima inicial de la OPA.

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Con este porcentaje, los empresarios caleños serían los segundos accionistas en Sura, después de Argos, que tiene una participación de 27,1 %. Además, el Grupo Nutresa cuenta 10,5 % y el resto de la composición accionaria está conformada por fondos de pensiones (28,1 %), inversionistas institucionales (17,6 %) fondos internacionales (11,1 %) e inversionistas individuales (5,6 %).

Las ventas de última hora no son extrañas en estos procesos, pues muchos inversionistas esperan que las condiciones de compra sean mejoradas frente a los términos iniciales.

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Desde que se anunció la OPA por Nutresa (la primera lanzada por los Gilinski por activos del que se conoce como Grupo Empresarial Antioqueño, GEA), la tasa de cambio ha subido cerca de 4 %. Lo que ha mejorado el pago en pesos en alrededor de $200 por título.

De hecho, en 2022 el peso colombiano se convirtió en la moneda más devaluada del índice de divisas de Bloomberg, por lo que el efecto cambiario será un factor clave en la recta final de las OPA por Nutresa y Sura.

Falta ver cómo cierra la OPA este martes, pues los movimientos del viernes bien pueden motivar a varios accionistas institucionales que, aunque son minoritarios, le pueden entregar más control a los Gilinski en su objetivo de entrar al Grupo Sura.

Uno de los objetivos declarados de los Gilinski, como se lee en el cuadernillo para inversionistas de la OPA, es realizar una alianza estratégica o una fusión entre el conglomerado financiero Sura-Bancolombia y el Grupo Gilinski.

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“En el evento que el Oferente obtenga representación en la junta directiva, es probable que, dadas las condiciones, el Oferente ponga a consideración de los demás miembros de la junta directiva del Emisor, el que se analice y sopesen los posibles beneficios y desventajas de una posible alianza estratégica entre las instituciones financieras del Conglomerado Financiero Sura - Bancolombia y las instituciones que conforman el Conglomerado Financiero GNB Sudameris Colombia o inclusive una integración de los dos conglomerados”, se lee en el cuadernillo.

¿Por qué Sura?

El Grupo Sura es un conglomerado de banca, seguros, pensiones y administración de activos con participaciones en 11 países, además de tener una tajada en otras partes del Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), como Bancolombia.

El Grupo se divide, principalmente, en dos ramas: seguros (Suramericana) y manejo de pensiones y otros fondos (Asset Management). Al cierre de 2020, el conglomerado consolidó ingresos por $20,8 billones, sus ganancias fueron de $336.237 millones y los activos ascendieron a $70,9 billones.

Los Gilinski ofrecieron un precio de compra de US$8,01 ($32.040 en el momento de publicar la oferta) por cada título de Sura, lo que representa una ganancia del 50 % frente al precio que registraba el título (de Sura) antes de la OPA de Nutresa y del 27 % antes de revelarse la OPA de Sura.

Sin embargo, esta acción también se consideraba que estaba barata, pues para los analistas el precio fundamental (desde antes de la OPA) era de $27.420. Desde esta perspectiva, la ganancia frente a la oferta de los Gilinski sería del 16 %.

El valor, la cuestión central

Alrededor de las OPA de Sura y Nutresa (que, a su vez, finaliza el 12 de enero) giran varios debates que no son de poca monta. Uno de los principales es cuánto valen realmente estas compañías, más allá de la cotización de sus títulos en la bolsa.

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El argumento acá es que Sura, en este caso, es un conglomerado con un valor superior al que reflejan sus acciones. Y esta sido una de las líneas de defensa de los accionistas mayoritarios en la organización, que, a su vez, son piezas fundamentales del GEA.

En comunicados publicados la semana los grupos Argos y Nutresa afirmaron que la oferta de los Gilinski no valor adecuadamente a Sura. En otras palabras: la oferta de adquisición es muy barata.

“El precio por acción establecido en la OPA equivale a un múltiplo del Precio / Valor en Libros de 0,68 veces, que comparado con otras transacciones de los sectores en que participa Grupo Sura en Latinoamérica, cuyo promedio en los últimos 10 años han estado por encima de 2 veces, evidencia que la oferta no reconoce el valor de Grupo Sura”, aseguró Nutresa en su comunicación. Y añadió que, entre otros factores de evaluación, se tuvo en cuenta que el precio de la acción del conglomerado financiero se ha multiplicado 21 veces desde 2001.

Por otro lado, la baja cotización de las acciones ha sido, justamente, una de las piedras angulares para poder lanzar las OPA de Sura y Nutresa por parte de Gilinski: es más fácil comprar títulos baratos, evidentemente.

La pregunta de fondo acá es ¿cómo las visiones en bolsa dejan de reconocer de un momento a otro la promesa de valor que por años estas empresas han entregado no sólo a sus beneficiarios, sino los aportes que han hecho al desarrollo del país y por lo que realmente deberían valorarlas?

Por ejemplo, en una entrevista con Bloomberg, el propio Jaime Gilinski aseguró que “el mercado no ha reflejado lo que creemos que es el valor de la empresa”, refiriéndose a Nutresa”.

De acuerdo con este empresario, sus ofertas por Sura y Nutresa son suficientemente atractivas, pues los accionistas, dice, no han recibido recompensas acordes con el valor real de los conglomerados.

El mercado de capitales

Las cuestiones sobre el valor de las acciones y de las compañías levan, casi que inevitablemente, a hablar de la salud del mercado de capitales en Colombia, en donde rara vez se registran movimientos de la envergadura planteada por los Gilinski.

Uno de los principales problemas del mercado colombiano de renta variable (acciones) es la falta de liquidez. En el pasado reciente se registró una importante entrada de capitales que se tradujo en una ganancia de confianza de los inversores, pero asuntos como la quiebra de Interbolsa minaron esa confianza.

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De acuerdo con Luis Carlos Bravo, profesor de finanzas de Inalde Business School, “la participación de las personas naturales en el volumen negociado en acciones ha descendido del 40 al 22 % en la última década”.

Entonces, el poco apetito por riesgo entre los inversionistas llevó a una iliquidez que contrastó con el dinamismo de otras plazas de la región, como la bolsa chilena, en donde el mercado de compraventa se fortaleció en este tiempo.

Lo cierto es que las OPA de los Gilinski han sacado a la superficie aspectos del mercado accionarios que todos sabían que existían, pero nadie los advertía. “Hay muchas compañías que son muy buenas con un potencial gigante de crecimiento, con una diversificación del negocio, pero que se están cotizando muy bajo”, señaló Laura Daniela Triana, analista de renta variable de la firma Acciones & Valores.

De acuerdo con Orlando Santiago Jácome, gerente de Fénix Valor, llevamos 10 años en un ciclo bajista en el precio de las acciones. “que estará por cambiar dependiendo de las elecciones de 2022, donde quien llegue a la presidencia sea del agrado o aceptado por el mercado. Eso lleva a que en la actualidad los precios de la mayoría de las acciones se encuentren subvaloradas porque están esperando que se definan estas situaciones”.

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