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Un escenario sin TLC

Ante lo enredado que se ve el camino del TLC en el Congreso de Estados Unidos, la pregunta constante es qué pasará si el Legislativo norteamericano le dice no al acuerdo comercial con Colombia.

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Redacción Negocios
18 de agosto de 2008 - 07:46 p. m.
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Guillermo Botero, presidente de Fenalco, prefiere no imaginarse el panorama. “Para qué le metemos pesimismo, no puede existir un plan B cuando EE.UU. es el país más poderoso de la Tierra y ha sido nuestro principal aliado diplomático. Para mencionar un caso: la floricultura desaparecería de no aprobarse el TLC”. El comerciante agrega que sería lamentable perder la posibilidad de hacer negocios con seguridad jurídica y percibir de forma tangible el impacto de la inversión.

Sin embargo, no todas las miradas ante el supuesto de que no se logre el TLC son tan apocalípticas. El presidente de Acopi, Norman Correa, asegura que, si bien sería un panorama difícil, “no se acaba el mundo” y se tendría que recurrir a acciones contingentes con otros países. El representante de los pequeños y medianos empresarios sostiene que la lógica cuando se cierra un mercado es buscar otro y Colombia seguramente “tendría que seguir buscando continuar con el Atpdea, porque ahí ya hay un beneficio; acelerar los tratados con la Unión Europea y los países asiáticos, profundizar el G2 con México y los acuerdos con Canadá”.

Incluso hay quienes, como el analista económico Mauricio Cabrera, aseguran que la no aprobación del TLC no implica “nada grave”. El académico señala que dos sucesos positivos tendrían lugar en dicho escenario: un menor déficit en la balanza comercial y un menor déficit fiscal.

Todos los sectores de la economía colombiana, incluido el Gobierno Nacional, están de acuerdo en que si se aprueba el TLC, las exportaciones no se incrementarían en el mediano plazo, mientras que las importaciones lo harían de inmediato, desequilibrando el comercio exterior del país. También hay consenso frente al aumento del déficit fiscal en los cinco años posteriores a la entrada en vigencia del Tratado. Se estima que el déficit por la reducción de aranceles se incrementaría en US$300 millones al año, mientras que el crecimiento económico en razón de mayores ingresos tributarios sólo se percibirá después del quinto año de vigencia del Tratado. En palabras de Cabrera, “el TLC tiene costos y beneficios: costos inmediatos y reales, y beneficios futuros y potenciales”.


Colombia, víctima electoral

Los analistas son cada vez más pesimistas frente a la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Colombia este año. Desde que en abril el presidente George W. Bush presionara a la Cámara de Representantes para que lo hiciera en un plazo de 90 días, el Tratado de Libre Comercio quedó moribundo. El propio Bush lo dijo: “Ese acuerdo está muerto”. La presión del mandatario provocó que la presidenta de la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi, determinara que la votación del TLC quedara congelada indefinidamente.

A partir de ese día, el TLC se convirtió en un tira y afloje entre los demócratas y los republicanos. En reciente entrevista con El Espectador, Eliot Engel, representante demócrata por el estado de Nueva York y presidenta del subcomité de Relaciones Exteriores para el Hemisferio Occidental, aseguró: “El presidente Bush hizo del TLC con Colombia una pelea entre él y Pelosi. El asunto no es el libre comercio con Colombia, es una pelea política entre ellos dos”.

Pelosi explicó su decisión afirmando que Colombia debía mostrar un mayor avance en la reducción del número de asesinatos de dirigentes sindicalistas antes de que el Congreso vote por un acuerdo de libre comercio, pero analistas insisten en que si bien estas son preocupaciones reales de los demócratas, lo cierto es que en el fondo hay razones políticas y electorales para no aprobar el acuerdo este año. “La idea es no darle este triunfo al presidente Bush. Los demócratas van a aprobar el TLC, pero el próximo año, en una señal de apoyo incondicional a Colombia”, aseguró Malcolm Seronal, de la Universidad de Miami.

Joe García, candidato demócrata al Congreso por el estado de la Florida, en diálogo con este diario explicó que los demócratas están dispuestos a aprobar el TLC, pero en la primera parte del próximo año. “Hablé con Nancy Pelosi sobre el TLC, la razón por la que no hemos pasado el TLC es que Bush lo usó como juego político y le hizo daño a las posibilidades de que sea pasado en este año”, dijo.

Por Redacción Negocios

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