Ha ganado, incluso, el reconocimiento de Muhammad Yunus

Un exitoso modelo para reducir la pobreza en Colombia

Olga Bocarejo fundó Bancalimentos, donde se intercambian residuos por crédito para adquirir alimentos y seguros en el campo. Abrirán la renovada empresa en Ramiriquí, Boyacá.

Por su talento, Olga Bocarejo ha logrado llevar su experiencia a la ONU. / Mauricio Alvarado - El Espectador

¿Qué es Bancalimentos?

Es una innovación social en favor de la reducción de la pobreza rural. Su propósito es generar seguridad alimentaria.

Con ejemplos, ¿cómo funciona?

Las personas reciclan en la fuente, clasifican, con ese material van al banco, donde se tienen valores estimados a las cosas, hay uno para los neumáticos, residuos orgánicos, botellas, papel..., hacemos la sumatoria de todos estos residuos que llevas y ese valor lo cargamos a tu tarjeta.

¿Se abre una cuenta en Bancalimentos para poder recibir la consignación?

Cuando llega una persona por primera vez a Bancalimentos, llenamos un formato de nuevo cliente y con ese formulario damos un número de cuenta. Comenzamos siendo una tienda, entonces trabajábamos con la plataforma de Davivienda y hoy en día trabajamos con Bancolombia, con la plataforma a la mano.

¿Y con ese dinero que está en la cuenta qué se puede comprar?

Alimentos. Trabajamos con el sector rural disperso, allí ofrecemos también insumos agropecuarios, medicamentos esenciales, lámparas solares, preservativos, etc. Entonces imagine que esto es como si estuviera un banco en la montaña, en la ranchería, y anexo a ese banco, como si existiera un D1, donde encuentras productos a un precio justo.

¿La compra debe ser inmediata una vez entrego el material reciclable?

No tiene que ser inmediata, te queda el dinero en la cuenta para usarlo en el momento en el que lo necesites. La gente guarda para los momentos de escasez, porque no siempre tiene un trabajo constante.

¿A cuántas personas han beneficiado?

Unas 2.500 personas en nuestra etapa de validación. Bancalimentos nació en la zona rural, donde personas con bajos recursos y con muchas necesidades crean esta innovación social. Entonces se probó, funcionó y miramos cómo iba a reaccionar la gente. Cuando lo hicimos, evidenciamos que los residuos se reducían porque la gente ya no quería sacarlos a la calle sino llevarlos al banco. Tenemos estética de banco, no de bodega de reciclaje, eso hace que se dignifique la forma en la que intercambian sus residuos.

¿Y qué vino después?

Comenzamos en los primeros meses de 2015 como validación de producto, luego en el proceso nos ganamos el premio Venture 2015 como mejor iniciativa para superar la pobreza, eso nos permitió obtener aceleración y financiamiento, algo muy importante porque nunca habíamos podido acceder a un crédito bancario.

Las personas que pertenecen a Bancalimentos no tienen vida crediticia, no tenemos fincas, así que ningún banco iba a prestar a pesar de que estábamos moviendo $150’000.000 quincenalmente. Ganamos una asesoría en negocios, vimos que el negocio es rentable y escalable, pero tenemos que ajustar muchas cosas, como los contratos, porque trabajamos con mujeres rurales, nuestras 22 mujeres todas son de régimen subsidiado y nuestros clientes también, entonces tocaba hacer toda una estructura y eso ha hecho que nos hayamos retirado de algunos municipios para mejorar.

En la segunda etapa incluimos socios estratégicos y socios inversionistas que van a ayudar a potencializar para que sea más robusto y se pueda llevar a más municipios con todos los beneficios.

También se ganaron la financiación de Yunus...

A raíz de ganarnos la financiación de Yunus a finales de 2016 en negocios sociales y que se hace en conjunto con The Boston Consulting Group, obtuvimos toda la asesoría y nos ayudó a entender nuestro propio negocio, nos ayudó a estructurarlo, a mirar el potencial, nuestras debilidades también. Ni siquiera sabíamos que éramos una empresa de triple impacto, que estábamos generando innovación social, solo sabíamos que teníamos el propósito de generar seguridad alimentaria con lo único que teníamos, que era residuos sólidos para convertirlos en potenciales activos para compra de alimentos.

¿Y fue cuando crearon el seguro?

En el año 2015 creamos un seguro nutricional, que sería único en el mundo, y que era que la gente comprara con lo único que tenía, que eran los residuos, cobrarlo en alimentos. Eso fue irrazonable inicialmente, a las aseguradoras les pareció descabellado. Me tocó aprender inglés con videos de Youtube, soy una mujer rural, no terminé mi bachillerato, tengo toda la intención de aprender y tuve que aprender inglés para poder explicarle a una multinacional que una mujer en el campo podría convertir sus residuos en seguridad alimentaria y por ende, también podría pagar un seguro.

Entonces lo logramos. El seguro vale $1.500 mensuales, lo compran con el producto de los residuos orgánicos, lo sacan de sus uchuvas, de sus plátanos, de los mangos, y lo pueden cobrar en alimentos como arroz, panela, azúcar, aceite.Cuando una mujer rural se enferme, en casa o en hospital, los niños siempre tenían una alimentación deficiente. Ahora no. Es con Seguros del Estado y cubre $16.000 por cada día de enfermedad. Cuando están en dieta de maternidad, tienen un cubrimiento de $100.000 para alimentos, también $32.000 cuando estén en cuidados intensivos, y además en fallecimiento también se cubre. Solo vale $1.500 mensuales, esto es, $18.000 al año, comprado con residuos. Ese seguro se puede comprar arriba, en la montaña.

¿Qué es eso del crédito alimentario?

Es único en Colombia. El día que no tienes nada para echar a la olla –eso sucede mucho–, puedes ir a Bancalimentos y como ya tienes cuenta, puedes sacar un crédito de entre $30.000 y $100.000, pero lo más hermoso es que no los vas a pagar con plata, los vas a pagar con residuos, para abonar a capital. Es que antes éramos un emprendimiento, ahora somos una empresa y vamos a hacer lanzamiento de empresa en Ramiriquí, Boyacá, a finales de noviembre. Bancalimentos se coloca en donde pueda beneficiar a más personas.

¿Y en Ramiriquí a cuántas personas esperan impactar?

Y esperamos impactar en el municipio de Ramiriquí, siendo demasiado conservadores, a 1.500 personas en solo ese municipio.

¿Se puede volver este modelo replicable al resto del país?

Claro que sí, gracias a la asesoría de BCG, que nos ayudó a entenderlo. Nosotros, de quienes estamos en Bancalimentos, nadie tiene universidad, algunos solo primaria, pero se nos creció tanto esto y éramos vulnerables a perdernos entre la economía. Gracias a Yunus, a BCG, a Bancolombia que nos hizo una aceleración, se dieron cuenta del potencial, porque nos convertimos en el canal alternativo que mejora productos financieros y reduce la pobreza.

¿Cómo se explica lo del triple impacto?

Una familia que trabaja con Bancalimentos mejora ingreso, eso es un impacto económico; mejora la nutrición y se reduce los residuos que ser llevan al relleno sanitario, y eso es un impacto ambiental.

¿Cuál es su modelo de liderazgo?

Yo tengo una filosofía y es que cuando uno crea productos, basado en las necesidades de las personas, y realmente te preocupas por ellos, eso nuestros clientes lo perciben, tenemos una gran empatía con ellos, estoy plenamente convencida que no puede haber paz con la barriga vacía.