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Una clase de colombianidad

No hay un itinerario turístico aunque sí expedicionario. Son ocho días y siete noches de intenso trabajo y de caminatas que pueden tardar horas atravesando el municipio de Nuquí (Chocó) para llegar a cinco de sus siete corregimientos.

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Diana Carolina Cantillo E.
23 de noviembre de 2011 - 10:38 p. m.
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Todo esto para entregar donaciones que se habían prometido un año atrás y que cientos de personas esperan en los muelles y a la entrada de sus pueblos con un festivo recibimiento.

Este viaje se realiza, desde hace tres años, en diciembre, cuando los estudiantes del colegio Gimnasio Los Andes, de Bogotá, terminan su año académico y tienen el tiempo para dejar a un lado la teoría y la historia contada en libros y emprenden un viaje que ellos consideran como una “clase de sociales, historia y geografía contada a la colombiana: como mucha realidad”. No sin antes haber cumplido con un organigrama lleno de actividades como jean’s day, jornada de recolectas y donaciones voluntarias, izadas de bandera, entre otras que se realizan durante todo el año.

Entonces, las costumbres, las problemáticas sociales, las creencias míticas y religiosas, las recetas culinarias, los bailes típicos y los juegos infantiles al son del currulao hacen parte de la experiencia variopinta que viven, desde 2008, egresados y estudiantes de los grados 10 y 11 de este colegio capitalino.

Llegan a Arusí, Jurubidá, Partadó, Termales (corregimientos del municipio) y Nuquí-Arriba, una comunidad de emberas que viven río arriba. Llevan con ellos alimentos no perecederos, artículos de aseo, ropa, medicamentos, material didáctico, libros y juguetes. También realizan talleres de dibujo, plastilina, juegos y talleres de prevención para las madres comunitarias.

Mónica Daza, estudiante de 11 grado de esa institución, explica que el viaje es un experiencia enriquecedora, porque “uno conoce personajes muy particulares que han forjado una historia para sus comunidades, que son líderes que luchan por sus derechos como afros”.

De acuerdo con Yolm Friedrich Cruz, coordinador del proyecto, en “días previos al viaje, empacamos las cajas en donde las donaciones están ya clasificadas y las transportamos a Buenaventura. De ahí, Integración Social de la Armada Nacional las lleva en buques hasta Nuquí. Sin la ayuda de ellos sería imposible realizar este proyecto, porque saldría muy costoso. A través del jean’s day financiamos el transporte por tierra hasta Buenaventura y cada estudiante costea su viaje hasta Nuquí”.

Por Diana Carolina Cantillo E.

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