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La OPEP y sus aliados parecen seguir acercándose a un consenso sobre la extensión de los recortes de producción para impulsar el mercado petrolero, que ha visto una recuperación en días recientes, animado por la posibilidad de un acuerdo entre los mayores productores del mundo. Este miércoles marca el cuarto día de negociaciones para lograr adelantar la reunión de la organización en la que podría anunciarse la medida.
Rusia y varias otras naciones de la OPEP+ están a favor de extender los recortes de producción actuales del grupo en un mes, según personas familiarizadas con la situación. No está claro si eso es suficiente para Arabia Saudita, miembro líder de la OPEP, aunque la propuesta está dentro del alcance del propio llamado del reino para una extensión de uno a tres meses.
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Vale la pena aclarar que los recortes que están en efecto fueron acordados el 12 de abril, luego de que en marzo Arabia Saudita y Rusia se enfrasacaran en una guerra de precios, que envió los precios del crudo a niveles históricamente bajos, y que golpearon duramente a productores en todo el mundo (incluyendo en Colombia).
En ese momento, la OPEP acordó recortes de producción iniciales por el orden de 9,7 millones de barriles diarios. La medida entró en efecto el 1 de mayo.
Los precios del petróleo se han recuperado de los mínimos históricos desde que la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus socios pusieron fin a una guerra de precios despiadada mediante la implementación de recortes a un nivel récord. Con una recuperación tentativa en la demanda de combustible a medida que el mundo emerge de las cuarentenas del coronavirus, el cartel ahora debe decidir cuánto tiempo mantener límites estrictos en la producción.
El martes, el precio del petróleo Brent subió 3,31 % y bordeó los US$40 por barril, después de hundirse bien por debajo de los US$30 durante el pico de la guerra de precios entre Rusia y Arabia Saudita.
Igualmente, el precio del petróleo WTI, el de referencia en EE.UU., terminó la jornada del martes con una importante subida de 3,87 %, hasta los US$36,81 por barril, animado también por la posibilidad de que haya un acuerdo entre la OPEP+ para extender los recortes de producción vigentes y equilibrar el mercado.
Cabe aclarar que, en su peor momento en décadas, el WTI llegó a cotizarse negativamente debido a una sobreoferta, sumada a dificultades de almacenamiento del crudo en un momento en que buena parte de la demanda mundial de energía se encontraba prácticamente detenida por cuenta de la pandemia por el COVID-19.
El miedo a una segunda ola de contagios hace que las predicciones de una recuperación sean peligrosas. Y a aproximadamente US$40 por barril, los precios todavía están por debajo de lo que la mayoría de los miembros de la OPEP+ necesita para cubrir el gasto gubernamental. En Colombia, Ecopetrol calcula que, para dar resultados positivos, el crudo debe estar por encima de los US$30.
La semana pasada, la postura de Rusia era que no quería extender los recortes y, en cambio, prefería apegarse al acuerdo original. Pero una persona familiarizada con su posición dijo el martes que era recomendable llegar a un acuerdo.
No es inusual que Rusia y Arabia Saudita mantengan diferentes posiciones antes de las conversaciones de la OPEP+, pero en la mayoría de los casos los productores han llegado a un acuerdo.
“No creemos que se repita la crisis de marzo”, dijo Helima Croft, jefa de estrategia global de productos básicos de RBC, en una nota. “Creemos que buscarán dividir la diferencia y acordarán una extensión de uno a tres meses”.
En búsqueda del equilibrio
Con el crudo Brent sobre US$40 por barril, Arabia Saudita y Rusia enfrentan otro desafío mientras sopesan cómo gestionar la recuperación: Las compañías estadounidenses de shale están reiniciando tentativamente algunos de sus pozos.
El martes, los miembros de la OPEP todavía estaban discutiendo cuándo celebrar su próxima reunión. El sábado se presentó una propuesta para adelantarla unos días antes del 4 de junio, pero el acuerdo sobre cuándo celebrar la reunión virtual aún era difícil de alcanzar.
Otro punto conflictivo en las discusiones es el tema del cumplimiento: si los miembros efectivamente están implementando los recortes que ya han prometido, según los delegados. Arabia Saudita, el miembro más importante del grupo, insiste en que los países deben informar las cifras de producción de mayo, el primer mes del último acuerdo de la coalición OPEP+, según un delegado que se negó a ser identificado.
Rusia, que a menudo se ha quedado atrás en los recortes pero que esta vez cumplió su compromiso, también está presionando para que cualquier extensión esté condicionada al cumplimiento. Irak y Nigeria, que han incumplido reiteradamente los compromisos de la OPEP durante los últimos tres años, hicieron menos de la mitad de sus recortes acordados el mes pasado, según mostró el lunes un sondeo de Bloomberg.
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Por ahora, los resultados de la colaboración son casi demasiado buenos para ser verdad. En el primer mes de ejecución, el nivel de cumplimiento alcanzado por la mayoría de los 20 países que firmaron el acuerdo ha sido asombrosamente bueno. Eso puede ser una señal de su desesperación a medida que los precios del crudo se hunden bajo cero, o un reflejo de la lucha por vender cargas en un mundo donde la demanda se ha desplomado.
Quizás, como era de esperar, los países fuera del acuerdo también han desempeñado su papel, ya que las fuerzas económicas llevaron a las compañías petroleras a reducir la producción. No obstante, el alcance de los movimientos es sorprendente. Los datos semanales muestran que la producción en EE.UU. bajó 1,6 millones de barriles por día, o 12%, en dos meses. La caída real puede ser aún mayor, ya que la Administración de Información Energética solo puede hacer que sus estimaciones de oferta y demanda se equilibren con un “factor de ajuste” de -999.000 barriles por día. Ese es el mayor número de ajuste de potencial negativo de la historia y al menos parte de él es casi seguro una sobreestimación de la producción. En Canadá, la producción en Alberta se ha reducido en una cuarta parte, o 1 millón de barriles por día.