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El anuncio realizado por el gerente del Emisor, José Darío Uribe, significa que las alzas graduales de los últimos tres meses aún no surte los efectos deseados en cuanto al control de la demanda de crédito. De acuerdo con el Banco de la República, se ha registrado mayor dinamismo en la actividad crediticia, y las tasas de interés para el crédito de consumo para vivienda y comercio se han venido ajustando a un menor ritmo.
Por eso, y aprovechando la baja en la inflación anual a abril (2,84%) por el comportamiento en el precio de los alimentos (tendencia que puede revertirse parcialmente en mayo, según el Emisor) se adoptó el nuevo incremento.
Con el aumento en los tipos de interés, el Emisor busca mantener la inflación controlada dentro del rango meta para el cierre de 2011 (entre 2% y 4%) y evitar “futuros desequilibrios financieros”.
El Banco espera que para el cierre de 2011, la economía nacional tenga un crecimiento de 5%. Asimismo, las proyecciones para el periodo enero-marzo de 2011 oscilan entre 3,9% y 5,5%.
Como parte de su política monetaria, la Junta Directiva también anunció que las compras diarias de US$20 millones diarios se prolongarán hasta el 30 de septiembre de este año con el fin de contener la apreciación del peso.
Las medidas no sorprendieron a los comisionistas de bolsa. La firma Correval manifestó que las tasas de interés continuarán subiendo, con lo cual se proyecta que para junio de 2011 lleguen a 4,25%.
A su vez, los analistas de Serfinco aseguraron que sí se esperaba continuidad en la compra diaria de divisas. Eso significa que desde hoy hasta el cierre de septiembre, el Emisor comprará US$2.400 millones con el fin de controlar los brotes revaluacionistas que amenazan a los sectores de la economía.